Las historias del signo
Patakíes del odu Otura Sa
1.El hijo de OBATALA, comerciante que querían destruir
REZO: OTURA SA IMPUYAMPO WERE ENIFA IMPUYAMPO ADIFAFUN OGUELADE OBA EGUNGUN JORO JORO OSI OFO ALAGBARA OKUNKUN IMOLE EGUNGUN BELELE IFA ONILU GBOGBO EIYE OBA OGUELADE OTURA SA AWO IMPUYAMPO NASI KUADA AWON OLODI AUN OSIÑAÑA AWO OLUFA EGUNGUN OBA OLANLA SINOKURU EGUN LODAFUN ORUNMILA KAFEREFUN EGUNGUN OBA.
En la tierra OSIÑAÑA INLE vivía OGUELADE, que era Awó OTURA SA e hijo de OBATALA. Tenía un poder enorme para la caza y, además, se dedicaba a comerciar con dinero, de manera que no se ocupaba de Ifá.
En aquella tierra la justicia estaba en manos de los pájaros (GBOGBO EIYE), que eran enemigos de OGUELADE y siempre buscaban la forma de acabar con él. Al final consiguieron las pruebas que necesitaban para prenderlo, pero ELEGBA le avisó a tiempo. OGUELADE se hizo Osode, se vio este odu, que era su signo, e hizo Ebó, dándole un gallo a EGUN mientras cantaba:
“EWI IYARAN LOMONI EGUN YARA WA MI EKI MEWO EGUN”
Después salió hacia el cementerio a llevar el Ebó. Los pájaros que lo vieron creyeron que lo que cargaba era el dinero de sus negocios y comenzaron a perseguirlo. Cuando llegó al cementerio, entró a poner el Ebó y ellos rodearon el lugar para prenderlo en cuanto saliera.
Desde que entró, OGUELADE se dio cuenta de todo. Puso el Ebó al pie de un árbol y, cerca de allí, vio una tumba medio abierta. Se metió dentro y encontró un muerto vestido con una capa roja y una corona, y a su lado un bastón: reconoció que era la tumba perdida de SINOKURU OBA, que había sido Rey de aquella tierra.
Se puso la corona, se echó por encima la capa roja, cogió el bastón y salió de la tumba caminando hacia la puerta del cementerio mientras cantaba:
“ORO MAYOKO OKUO AWO KOFAFORE EKIMEWO EKIMEWO
EWIÑA KIFABORE SHANGO EKIMEWO”
Los pájaros y las demás personas que se habían aglomerado en la puerta, al ver aquel espectro y oír el canto, creyeron que el difunto Rey SINOKURU OBA había resucitado, y vieron cómo muchos muertos salían de sus tumbas y acompañaban a la aparición. Todos huyeron despavoridos.
Así fue como OGUELADE, Awó OTURA SA, pudo librarse de sus enemigos encarnizados y asegurar de nuevo la corona de su tierra OSIÑAÑA INLE, y gracias a SHANGO, ELEGBA y EGUN pudo reinar sin problemas.
Ebó1 gallo, 1 paloma, corona, tela roja, bastón, mucho ashé, collar, coco, miel de abejas, aguardiente, velas, jutía y pescado ahumados, maíz tostado, manteca de corojo, todo lo que se come, mucho dinero.
2.El nacimiento de las manos para escribir
REZO: AWARI NI OKUTA ASHE GUROTA ORI BAWANI LAJOREIN OSANYIN AGAYU SHOLA IYA BELEKUN ORUN OWO OTEIU OWO OSI OSOLONI TOSHE AWANI IFA AWO AWANI SHANGO ORI ILUYE OREIR IFAWA AÑEMINIFA AWO NI OKUTA ODAMILAYE ENI NI IFA ORI TOSHE NI IWA AGAYU OREIU NANA MI IRON NA NIAKAWA AWO LAYE NI AWO IFAWA.
AWANI NI OKUTA tenía un hijo llamado IFA WA, al que le había dado muchos poderes; sin embargo, el muchacho no lograba resolver los problemas que le tocaba resolver en la vida, porque algo le faltaba. Su madre, que se llamaba IYA BELEKUN ORUN, vivía llorando y triste al verlo luchar sin salir de los males. Una noche se puso a cantarle a OSANYIN y a AGAYU:
BEBEWAO ONI NI LAYE OSANYIN ONI IWELE AGAYU KALEKURO ONISHE
Entonces vio una sombra que le habló y le pidió de comer. También le indicó que debía pintar esa sombra como el Arco iris y que, mientras lo hiciera, tenía que cantar:
“OFUN DE NI LAYE AGAYU MAYAGUAO, OFUN NI LAYE MAYAGUA
OSANYIN MAYAWAO AGAYU KADEJIO NI TIWO NI LASHE AGAYU
MAYAWAO OFUN MANILEO”
Una vez pintado, debía meter allí a su hijo, pintarle OTURA SA en la espalda y en el pecho y llevarlo al río a buscar tres piedras blancas IGBA OYA, llamando bien a OSANYIN y a AWONI LAYE para que ellos le entregaran el poder.
Cuando el hijo fue a meter la mano en el agua para sacar una piedra blanca, no tenía movimiento en las manos. Al meterla, empezó a sentir movimiento en los dedos y agarró la piedra. Oyó una voz que le dijo: «AGAYU MAYONI WA», y le dio movimiento total de la mano. Así nació el movimiento en la mano para escribir. Muy contento, cogió otra piedra, volvió el movimiento, miró al Cielo y vio los colores del Arco Iris.
IYA BELEKUN ORUN, al ver que su hijo tenía movimiento en las manos, se las metió las dos en el río, se las agarró y empezó a cantar:
“OWO AWARI NI IFA, OMO ALAWA TEFA NI ORUN LAYE AGAYU SHOLA
BELENI LAYE AWO OTUN”
Salió entonces AGAYU y le dijo que había que consagrarlo, y que esas tres piedras eran para que se defendiera en la vida y del mundo. Contenta, la madre salió con su hijo hacia donde estaba el padre, AWARI NI OKUTA. Al llegar, el padre preguntó quién le había dado ese secreto, separó a la madre para un lado y al hijo para el otro, y dijo que desde ese día tenía el compromiso de consagrarlo para que tuviera poderes, pero que debía separarse de él y de su madre, para que ambos fueran juntos a bautizarse con SHANGO y OSANYIN.
Salieron al camino llevando un agogo en cada mano e iban cantando:
“ORUN AWANINIFA MAYONI IFA SHANGO
ORUN IFA MAYONI IFA ORUN SHANGO”
Cuando llegaron, cantaron:
“AGAYU SHOLA KAYENI LAWE NI WAWE”
Se presentó AGAYU SHOLA y les dijo que él no era quien tenía que jurarlo. Cogió cuatro hierbas que nunca mueren, quiebra hacha, jagüey, prodigiosa y canutillo, y empezó a hacer ceremonias con OSUN LAYIRE NI AWO. Después tomó osun naború y cascarilla, y le dio sangre a OTURA SA en la espalda, en la boca, en la lengua y el corazón.
SHANGO, contento, cogió las tres piedras, machacó osun, azufre y pólvora, y preparó la pintura para que OTURA SA se defendiera. Colocó las tres piedras, escribió en la parte de arriba OKANA YEKU, OTRUPON ADAKIÑO y ORAGUN, y en cada piedra puso su nombre y el de los enemigos en la parte de abajo. Tapó con telas azul, amarilla y negra y empezó a llamar a SHANGO y a OSANYIN:
ENI BAWO OSANYIN WEWE ENI
OSANYIN WE WAWA WEWE ENI.
Traía un gallo en la mano, lo presentó y le hizo Oparaldo, consagrándolo en su gran secreto. Cuando el padre vio los grandes poderes del hijo, se separó de él y desapareció.
Entonces se presentó SHANGO e IFA WA se iba transformando. SHANGO empezó a pintar, le entregó un guineo a AGAYU, le pintó OTURA SA con manteca de corojo en las manos y en los pies, lo metió dentro del círculo y escribió allí los odu del secreto. Después lo limpió con la gallina negra y le dio sangre a todo, con obi, ero y kolá en las manos. Cuando mató la gallina negra y dio sangre a todas las cosas, cantó:
“ADIE MAFUN ADIE, ADIE MAFUN NI SHANGO, NI ADIE MAFUN ADIE”
Sacó la lengua de las gallinas y se la puso en la boca; le sacó los ojos y se los puso en la boca y el corazón. AGAYU cogió el guineo, mientras la madre decía:
ORI LEYEO OMO NI IFA ONI LAYE EJA, WAWANI ASHEBO ASHETO SHANGO
MOWAYE NI IKU LORUN AGAYU SHOLA ENI BAWAO ORUN ORU ENI BAWA OREU
El guineo que tenía AGAYU lo comió junto con SHANGO, y juntos encendieron nueve mechas de algodón con manteca de corojo, azufre y pólvora, colocando cada tres mechas encima de las piedras.
Ebó1 guineo, 1 gallo, 3 piedras, carbón, savia de pino, plátano, plumas, tela carmelita, tela negra, jicotea macho, manteca de corojo, cabeza de perro, mucho dinero.
3.Cuando el mosquito fue Rey
REZO: ÑAMURO ÑAMURO BI KOKO WA KOKO WA BI ARE ADITERI OBATALA FORE ADIFAFUN OBATALA.
Había un pueblo en el que no existía Rey y por eso sus habitantes vivían al garete, haciendo cuanto se les antojaba, sin nadie que los gobernara. Cada cual vivía según su propio albedrío, hasta el extremo de pelearse unos con otros e incluso destruirse, porque no conocían más ley que la de ellos mismos.
Un día OLOFIN llamó a OBATALA y le encargó que buscara la forma de conseguir a alguien capaz de gobernar a sus hijos, que estaban faltos de gobierno y cada día más metidos en guerra, desunión y bandolerismo, tanto que poco faltaba para que se exterminaran entre ellos.
OBATALA se dirigió a aquel pueblo a cumplir el mandato. Al llegar se puso a observar el modo de vida y el desenvolvimiento de cada uno, para ver quién podía ser Rey. Pasado un tiempo, convocó al pueblo a una reunión para exponerle lo que deseaba OLOFIN. Al principio, muchos de ellos, acostumbrados al desorden, protestaron; pero OBATALA, que ya conocía a aquella gente, dijo que, como todos se habían regido por cuenta propia, para evitar celos entre ellos el mosquito sería el Rey y les diría el camino a seguir.
Comenzaron los preparativos de la coronación y, llegado el momento, el mosquito fue coronado Rey por OBATALA, por mandato supremo de OLOFIN, que le entregó la corona, el báculo y el Pauye como símbolos de jerarquía.
Al principio el mosquito fue fiel a su mandato, pero pasado un tiempo comenzó a descarriarse, y las gentes del pueblo volvieron a sus andanzas anteriores, porque el propio Rey vivía una vida descarriada. Cuando OBATALA fue de visita al Palacio, se encontró con que el mosquito no estaba allí y, haciendo indagaciones, se enteró de la vida que llevaba.
Contrariado por aquel incumplimiento, salió al pueblo y a poco lo encontró revolcándose en un charco de agua fangosa y pestilente. Lleno de indignación, lo llamó por medio de la llamada del rezo. Al oírlo, el mosquito quiso reparar rápidamente su falta, pero OBATALA le recordó que lo había hecho Rey por mandato de OLOFIN sobre un pueblo que estaba falto de buena dirección, y que no había sabido llevar la corona ni los cetros, símbolos de su reinado, de modo que el pueblo, al ver su comportamiento, había vuelto a desunirse y a darse a la desvergüenza. Y en nombre de OLOFIN lo condenó a que su engendro naciera en el fango, a que nunca tuviera paradero fijo y a ser mal visto entre los hombres por no haber cumplido con sus obligaciones. TO IBAN ESHU.
Ebó1 gallo, corona con 16 plumas de loro, tela de su cuerpo, un báculo, un pauye, palo mangle rojo, fango podrido donde halla larvas de mosquitos, jutía y pescado ahumados, manteca de corojo, coco, velas, muñeco, mucho dinero.
4.El gran secreto de OTURA SA. ORO MAYOKO OLUBAMBI OSHE
REZO: OTURA SA KOLOBO SHANGO WANWAN BO EGUN OBA INLE OYE ABA ILE YEWA ADEYIFE OLUBAMBI OSHE SHANGO OKUTA OLOWA ORUN ASHEGUN OTA EJIOGBE LODAFUN ORO MAYORO OTUFO AGBA BATIMBU OSHA EGUN SHANGO KAWO KABIYESILE GBOGBO AWO TIKI TIKI OSUN SHANGO KAWO KABIYESILE OPA ALADE PRI AÑE FILIELE ONI YIOBA ASHE EGUN ONU OTA IKU ORUNMILA ONIYE EGUNGUN ALAWAYO OKUTA LODAFUN SHANGO KAFEREFUN ORUNMILA.
SHANGO vivía en la tierra FILELE, donde era conocido con el nombre de ORO MAYOKO. Allí tenía muchos enemigos y siempre era muy combatido, pasaba mucho trabajo y tenía que estar mudándose de un lado para otro. Cansado de esa situación, se puso a camino a casa de ORUNMILA, quien al hacerle Osode le vio este odu Toyale, OTURA SA, y le dijo que tenía que ir a buscar a ORUN, que vivía en la tierra OTA OLOWA ORUN, para hacer con él un gran pacto y con eso resolver sus problemas.
ORO MAYOKO cogió una paloma negra y se puso en camino hacia aquella tierra, tocando AGOGO y llamando:
MOKUO ORUN MORUBO BABA YEREKUN YERE
OPA OKUO ORUN ABANIYE SHANGO BABA YEREKUN YERE
Pero eran tantos sus enemigos que se habían unido y le cayeron atrás para matarlo. Quedó acorralado y sólo le quedaba el camino del cementerio (INLE YEWA). Allí se metió y empezó a llamar a ORUN:
ORUN AYE OMOIKO, ORUN AYE OMOLELEWAO
IBA OTORUN ORUN MAYOKO, IBA OTORUN ORUN MAYOKO
AFEFE ORUN YEREKUN YERE, OMO ORUN IKU ORUN MAYOKO
El aire (AFEFE) empezó a soplar cuando ellos llegaban; apareció la sombra de ORUN e IKU, y sus enemigos, que les tenían miedo, no se atrevieron a entrar al cementerio y se quedaron fuera, esperando a que saliera para matarlo.
Entonces ORO MAYOKO cogió las mechas con la paja seca que había al lado de una tumba y las encendió. Al mirar dentro de la sepultura vio a OBA EGUN YEREKUN YERE, que allí estaba enterrado con una corona de caracoles, un bastón muy bonito en la mano y una capa roja adornada con cuentas y caracoles; y tenía doce Odu-Ará que le servían de almohada a ORI IKU, la cabeza del muerto.
ORO MAYOKO se puso muy nervioso, pero en aquel cementerio estaba AWO ORUN OMAYOKO, hijo del odu EJIOGBE, que era el Awó de esa tierra y el que siempre le hacía ceremonias a ORUN y a YEWA para que la inteligencia de los EGUN continuara en los vivos. Él cogía la paloma negra, se la daba a la tierra de la tumba y cantaba:
“EYE EYELE ORI OMA ORUN
A RIWA OBA EGUN YEREKUN YERE”
Así toda la inteligencia del mundo de los muertos venía y se ponía en la cabeza de la gente de la tierra de OTOLOLOWA ORUN.
Cuando AWO ORUN OMAYOKO vio la luz en la tumba, se acercó y encontró a ORO MAYOKO con la corona, el cetro y la capa de OBA EGUN YEREKUN YERE puestos. Le dijo que eso que tenía era el gran poder que necesitaba para vencer a sus enemigos, pero que había que consagrarlo, porque antes él era OBA EGUN YEREKUN YERE y ahora era ORO MAYOKO, aunque fuese la misma persona.
ORO MAYOKO se arrodilló delante del Awó de EJIOGBE, y éste le puso alrededor las doce Odu-Ará con doce mechas de algodón, manteca de corojo y pólvora, cogió un gallo, se lo puso en la cabeza y empezó a rezar:
OTURA SA SHANGO KAWO KABIYESILE KAWO
KAWO KAWA TIKI TIKI SHANGO, SHANGO ILU WANYO
SHANGO ILU WANYO OLUBAMBI OMA IKU ATIWA ORUN
ORO MAYOKO OMA IKU ATIWA ORUN ADE YEREKUN YERE
SHANGO EWEGBAMI OMA IKU ATIWA ORUN ADE YEREKUN YERE
Encendió entonces las doce mechas y cantaba:
“IKUOO EWEWE INA INA AWO AYE
IKUOO EWEWE INA INA AWO AYE”
Empezó a darle el gallo a ORO MAYOKO y a las doce Odu-Ará, cantando:
“KABO KAWO MOFORIBALE
KENI ALADO FOTILA EYE”
Después cogió las mechas y se las dio a ORO MAYOKO para que se las pusiera en la boca y saliera con el bastón, la corona y el manto rojo puesto hacia la puerta del cementerio, advirtiéndole que nunca mirara para atrás, mientras BABA EJIOGBE cantaba:
“ORO MAYOKO OKUANO AWO
EWE INA KIFABORE
SHANGO EKI ONA AWO”
Detrás de él se levantó el sonido del agogo y el canto de OBA EGUN YEREKUN YERE, y con él todos los EGUN del cementerio, que iban en procesión. Los enemigos, al ver salir humo y candela de su boca y a todos los muertos detrás con OBA YEREKUN YERE a la cabeza, se asustaron: unos se murieron y otros salieron corriendo.
ORO MAYOKO iba a salir tras ellos, pero el Awó le dijo que se llevara el bastón, el manto y el secreto, y que la corona de OBA EGUN YEREKUN YERE se la tenía que dejar a YEWA, que era la dueña de esa tierra. YEWA estaba con ORUN en la puerta. Aquello lo disgustó mucho y lo resintió con BABA EJIOGBE; entregó la corona a YEWA sin decirle nada y se marchó.
YEWA y ORUN le dijeron entonces a AWO ORUN OMAYOKO, omo EJIOGBE, que se había puesto triste, que lo dejara irse para la tierra FILELE, que era la suya, porque con el gran poder que le había dado viviría sin problemas; pero que si él continuaba en la tierra OTA OLOWA, su vida se iría apagando, porque el otro no era nada más que AWO TUNDE YEREKUN YERE.
Así fue como, gracias a BABA EJIOGBE y al pacto de OLUBAMBI OSHE, ORO MAYOKO Awó OTURA SA se salvó de sus enemigos. Después se separaron y vivieron como amigos: se visitaban, pero no andaban juntos, y así los dos fueron grandes, cada uno en su tierra.
De este camino se explica que Awó TUNDE YEREKUN YERE es la otra encarnación o doble de ORO MAYOKO, que antes de ser OTURA SA fue BABA EJIOGBE. Es un gran secreto de la tierra de Osha, pues todo comienza en BABA EJIOGBE, pero OTURA SA e IWORI OJUANI cierran el Ita de Osha; ORO MAYOKO era quien llevaba la gente a EJIOGBE para que éste, que vivía de ILU BAATA, pudiera tener la comida segura. Por eso, cuando se ve OTURA SA se enciende tabaco, que es el símbolo de otufo, pues el humo se lleva a los enemigos de OTURA SA; y en la tierra de OGRADAAÑO, que es la tierra de JEBIOSO (SHANGO), cuando come se le enciende otufo de mariwó y se le pasa por la batea, dándole de comer gallo y guineo. Aquí nació SHANGO KAWO KABIYESILE, el gran pacto de la puerta del cementerio y la gran corona de YEWA; y el gran secreto de OTURA SA lleva por nombre ORO MAYOKO OLUBAMBI OSHE.
Ebó2 gallos, pólvora, 2 palomas, un bastón, una gallina, tierra de una tumba, Odu-Ará, jutía y pescado ahumados, maíz tostado, coco, vela, aguardiente, miel de abejas, mucho dinero.
5.El nacimiento del filo del cuchillo
En este camino los Santos pasaban mucho trabajo, y OGUN, que era el principal, mucho más. Se presentó entonces que en ese pueblo había que darle comida al final del año a una Deidad, o sea, a un Santo que no se asienta.
OGUN, que era el que mataba, comenzó la matanza; pero a medida que pasaba el tiempo empezó a pasar trabajo para matar. Sudaba y sudaba, y al ver que llegaría el otro día sin terminar, decidieron ir a ver a ORUNMILA. Cuando le hizo Osode, vio este odu y dijo que había que hacer Ebó con el cuchillo que estaba utilizando en la matanza y llevarlo después a la orilla del mar, donde hubiera arena.
Cuando se llevó el Ebó con el cuchillo a la orilla del mar, se desató de pronto una tormenta y cayó un rayo justo donde se encontraba el Ebó. OGUN se asombró al ver el cuchillo, que estaba al lado de una Odu-Ará y de una piedra de esmeril. Lo cogió y exclamó: ¡Qué milagro! El cuchillo tiene filo por ambos lados. Y al mirar a lo alto vio una lengua atravesada por un cuchillo, que dejaba caer gotas de sangre.
Así fue como surgió el nacimiento del filo del cuchillo.
Ebó1 jicotea, 1 gallo blanco, 2 pollones, agua y arena de río, de mar, 1 cuchillo de uso, 1 piedra de esmeril, 1 Odu-Ará, telas rituales de Oparaldo, hierbas rituales de Oparaldo, vela, aguardiente, tabaco, vino seco, miel de abejas, muñeco, jutía y pescado ahumados, manteca de corojo, palo de su tamaño, tela blanca y negra, mucho dinero.
NOTA: El Ebó va para el mar, con el cuchillo dentro y al lado se pone la piedra de esmeril y el Odu-Ará. Se le pondrá un cuchillo de dos filos a OGUN, una piedra de esmeril y Odu-Ará.
6.El camino de la hija de BABA ADERE (La OSHUN que vive a la orilla del mar)
REZO: ADIFAFUN INDERE LEKUN OMO BIERUN OBE KOTOKOTO LOFOKO INLE ONIKA EGBA INLE OSHUN KOTOKOTO ILU SAOLO OROLO NI EGUN, IÑA BABA ADORO OTURA SA, ONEFA KOTOKOTO INLE OMO BIRIO ASORO LADO Y EGUN OFOLAYO, LODAFUN OBATALA MAFEREFUN ORUNMILA ATI OSHUN.
En la tierra de KOTOKOTO LOFOKEBA INLE vivía BABA ADORE, que tenía una amiga muy rara, llamada INDEREMI LEKUN, la cual vivía siempre metida en las cuevas a la orilla del mar. Él no quería que nadie la viera, y ella bailaba al son que producen las olas del mar al chocar con las rocas de la cueva marina.
Como BABA ADERE tenía que irse de viaje a tierras lejanas, la dejaba sola y le dio un tambor que se llamaba KOTO, y ella bailaba junto con SAILO. Así fue creciendo INDEREMI LEKUN, sin el calor de su padre, y como él era muy despreocupado, su hija se fue criando sin su atención. Por eso los enemigos de BABA ADERE le fueron deformando la mente y ella se prestó con ellos para hacerle la vida imposible.
Lo hacía por desconocimiento, porque no tuvo el afecto del padre y no lo reconocía como tal, y por eso BABA ADERE lloraba amargamente. Uno de sus mayores enemigos llegó frente a él con la muchacha y le dijo que le iba a dar el poder de aquella niña, cuando él casi no conocía a su propia hija. BABA ADERE, cansado de caminar el mundo, lo que buscaba era tranquilidad.
OFO, al ver que no surtían efecto los anhelos de Obá ADERE, le dio a conocer la identidad de aquella niña, pero le desfiguró el rostro, y la niña empezó a llorar. Entonces Obá ADERE juró que nunca más se iría de aquella tierra, que era la suya, para poder cuidar a su hija; y nunca más salió ni se alejó de allí.
INDEREMI LEKUN es una OSHUN que vive a la orilla del mar. Su casa son las cuevas, su rostro es enorme y vive y baila al son de las olas que rompen a la entrada de las cuevas marinas. Es de la tierra EGBADO y usa un tambor de caña. Esta OSHUN nació en este odu.
Ebó1 gallina blanca, 2 palomas blancas, 1 sábana, 1 bandera blanca, mucha manteca de cacao, mucha cascarilla, 1 tamborcito de cuña, arena, todo lo que se come, coco, vela, mucho dinero.
7.El venado (AGBANI)
REZO: ADIFAFUN ODE MATA OSHOMIKERE ODE TOMASELE OSANYIN ELEYO OTOFA ODE BURUKU, ODE GARIYO MOKUO LONI ODE MATA AKAMBO ARONI OKAN WANI EIYE ODOLA BURUKU OTA BORENO, OTA BOREYA, OTA BOROYO, OTA BOREMA, AMATA BOROWAO EYI-SORO IYABE AYABEKO OTA MODE ODENI AWO OTURA-SA OMO OTA ODE TA AÑA OLOYU IWARA OTA BORI SUKU ALABOSAN ATE LODAFUN OSANYIN.
ODE vivía junto con OSANYIN y siempre lo acompañaban sus dos perros, que se llamaban EYI SORO e IYABE. Con ellos andaba también EIYE ODOLA, que era como se llamaban las Yaguasas, las que sabían todas las maldades que ODE y OSANYIN hacían en el monte.
Un día ODE y OSANYIN se quedaron sin flechas para cazar y, como quien las tenía era OLOFIN, fueron a pedírselas. Por el camino iban cantando:
“OLOFIN OTA OFA KOBA ILE AKOFA KOLOKODEE”
OLOFIN, al oírlos, les regaló una buena cantidad de flechas que él mismo había hecho con palo jiquí. Ellos las cogieron y regresaron muy contentos para su tierra. Tan pronto llegaron, salieron rápidamente con los dos perros y la Yaguasa para el monte a cazar e hicieron una gran matanza de animales.
Cuando OLOFIN se enteró de lo sucedido, les mandó un mensajero, que era ELEGBA, para advertirles que él les prohibía matar al venado (AGBANI). ELEGBA le comunicó el mensaje a ODE y éste, al oírlo, se puso muy triste, porque deseaba cazar todo tipo de animales. Con la intención de burlar la prohibición, se dirigió a casa de ORUNMILA, quien le hizo Osode, le vio este odu y le dijo que tenía que respetar las órdenes de OLOFIN, pues de lo contrario se perjudicaría grandemente.
ODE, contrariado, regresó al monte a cazar y a los pocos días vio pasar cerca de él un venado blanco chiquito, con las astas a medio hacer. EYI-SORO, que lo vio, le cantó:
“AGBANI BABA MORO MORE KODE OTA MODE”
Al oír el canto de su perro, ODE olvidó la prohibición de OLOFIN y el consejo de ORUNMILA, le apuntó con su arco y le disparó la flecha, que se le clavó en medio de la frente, cayendo muerto. Los dos perros salieron disparados en busca del venado para recogerlo con sus poderosos dientes, pero al llegar junto a él lo vieron con los ojos abiertos y salieron corriendo con tremendo miedo.
Cuando ODE llegó, el venado se transformó en OLOFIN y le dijo que, por desobediente, siempre tendría la ira de la madre del venado, pues cada vez que matara uno estaría matando a su propia madre, porque su madre vive en la frente del venado (AGBONI). TO IBAN ESHU.
Por eso el Awó OTURA SA siempre deberá tener una cabeza de venado en su casa, para que siempre lo acompañe OLOFIN y no tenga la ira de su propia madre, que es la madre del venado.
Ebó1 gallo, cabeza de venado, 3 flechas, pelo de perro, muchas telas, mucho ashé, muchas cuentas de colores, todo lo que se come, mucho dinero.
8.La delincuencia
Cierta vez, andando OTURA SA huyendo de la justicia, se encontró con un grupo de forajidos gobernados por EJIOGBE y pidió que lo admitieran, dadas las circunstancias en que estaba, para no andar tan solo en su fuga. Fue aceptado, porque EJIOGBE vio la oportunidad de utilizarlo.
Al pasar los días, EJIOGBE cometía abusos y fechorías con las que OTURA SA no estaba de acuerdo, pero como él era el jefe no le decía nada, ni siquiera cuando se cogía la mayor parte del botín al repartir lo robado. Un día EJIOGBE cometió un abuso con uno del grupo y, cuando éste se rebeló, lo mató. Aquello disgustó a OTURA SA, que peleó con él y quedaron enemigos, y abandonó la banda.
En esos días la justicia hizo una encerrona en la que murió EJIOGBE y varios de la banda cayeron presos. Al enterarse, OTURA SA fue con varios hombres y rescató a los prisioneros, y desde ese momento se hizo jefe de la banda.
Siendo ya jefe, llegó a un pueblo de campo y, después de asaltarlo, se llevó de allí a una mujer blanca, a la que hizo su mujer y con la que se casó. A partir de aquel casamiento su suerte se hizo más próspera: llegó a gobernar los montes que enlazaban varios pueblos y cobraba peaje por el paso de uno a otro, aunque la justicia lo perseguía con saña. Llegó a tener un gran poder, porque reclutaba hombres de otras bandas por la fama que le habían dado, y las bandas que no se le unieron tuvieron que retirarse; de esa manera gobernaba varios pueblos a la vez.
Como no podía llevar a la mujer con él, la justicia le preparó una celada usándola de cebo. Él escapó, aunque la mujer murió; huyó herido en la cabeza y en el brazo derecho. Después la enterró y al poco tiempo se le olvidó dónde estaba enterrada.
En cierta oportunidad en que iba huyendo, se disfrazó de campesino y, arando un campo, se tropezó con el cuerpo de su mujer, que le habló y le dijo: OTURA SA, soy tu mujer, cuídate de tus amigos. Él no le hizo caso y, en una excursión que hizo la banda, ya estaba entregado, muriendo por la espalda.
9.El camino de las Piedras (La herencia)
REZO: OTURA SA SAWO BIAYE ADIFAFUN EGUN ASHAENI ADIFAFUN YOKAN PANSHORA OMO ASHA OMO BIAYE OMO AWODI OMALELE OKUTA ODARA BLAYE EWANI MOWA KIPA OMO BIAYE IWESHOWA OLARE AWODI OMA OLERE ASHA OMA OLERE AGOYOGU EBO NI SHANGO KOLE AWO DILOMO RIAYE IDEKOKO EKO ABO EYOKIN BOYOKETE EWE SISI ERUSIA AWO OBOSI KURE KITALE ABORI ASIA AFI GBOGBO.
YOKAN PANSHORA, que era OTURA SA, tenía las virtudes de las piedras, a las que escribía su odu con tinta china. Tenía finca, casa y otros bienes, adoraba a SHANGO y a OBATALA, y tenía tres hijos: ASHA, BIAYE y AWODI, siendo los dos primeros los mayores y AWODI el más chico.
PANSHORA se enfermó y los mandó a otra tierra, pidiéndoles que regresaran pronto para entregarles su Inshé, su secreto. Pero el único que vino fue el más chico, y entonces el padre le dio a él el ashé de las piedras, para que pudiera entrar donde hubiera INA (candela).
Cuando el padre murió, los dos hermanos mayores quisieron darle la mala a AWODI y lo botaron de la casa. Desde entonces él empezó a pasar trabajos y tenía muy mala situación.
ASHA y BIAYE fueron a donde estaba OBATALA, que era el encargado de la herencia, junto con SHANGO, que era el encargado de comprobar la verdad, y les dijeron que AWODI era un loco y que no quería nada de lo que le pertenecía. OBATALA y SHANGO se extrañaron y mandaron a buscarlo con ELEGBA, que salió a buscarlo cantando:
“EKIMEWO EKIMEWO EWENI KIPA AWODI BABA
ELEGBA MOPE KIMEWO EWIMA KIFA AWODI
OBATALA KIMEWO EWIMA KIPA WODI OBINI ESHU
KIMEWO EWENI KIPA WODI OBAKERE SHANGO EWIMA KIPA WODI AWODI”
Cuando AWODI se encontró con ELEGBA, le preguntó qué quería, y éste le dijo que OBATALA y SHANGO lo mandaban a buscar. AWODI le respondió que mirara cómo estaba, y ELEGBA le contestó que, como quiera que estuviera, tenía que ir.
Antes de presentarse, AWODI decidió ir a ver a ORUNMILA, que le hizo Osode, le vio este odu, le hizo las obras y le dijo que cogiera el ashé de las piedras que su padre le había dado y con la tinta les pintara el odu OTURA SA, que era el signo de su padre, que estaba muerto. Así lo hizo.
Cuando llegó donde se encontraban OBATALA y SHANGO, vio que estaban sus hermanos y todos empezaron a discutir. OBATALA, al ver la situación, mandó que trajeran el poder que el padre les había dado. El único que tenía las piedras era AWODI y se las entregó a OBATALA, que puso SHEPE IGUI INA, candela en los palos, y los puso a cada uno a darle vueltas a la candela y a meter las manos en ella para sacar las piedras. El único que pudo meter las manos sin quemarse fue AWODI; sus hermanos se quemaron las manos y se murieron.
Sacó entonces las tres piedras, donde estaba escrito el odu OTURA SA, que era el odu de su padre, y se quedó con toda la fortuna. SHANGO le dio ashé con Odu-Ará y OBATALA le dijo: Todo lo que hagas con piedra, estará escrito en la tierra para resolver.
Ebó1 gallo blanco, 6 cocos pintados de blanco y rojo, 1 bandera blanca y roja, 3 piedras, 1 mazo de leña, un palo de su tamaño, ñame, 6 pimientas de guinea, hierba jobo, hojas de Ceiba, jutía y pescado ahumados, manteca de corojo, manteca de cacao, cascarilla, miel de abejas, muñeco, mucho dinero.
10.Donde se conoció al león por primera vez (Camino OFO)
REZO: IFA BIER ARA EKUN EÑI AYA IÑA OBAYE NI INU KENEU OBAYIRE NI AWO DORUN LEYE IFA NI LADE MEWANI LODE KENEU BAIYE BEIYA BEIYERE OBARA LABONI ELEGBA MOYABI INLE BEYE KENEU ELEGBA OBANI LODE MAFENIRE NI SHANGO OBAYE NI LADE NI LADE OLOFIN IFA KAFEREFUN YANZAN.
El mejor consejero que tenía el perro era ELEGBA, que siempre le aconsejaba que estuviera a su lado y oyera sus consejos, para que no se fuera a encontrar con la muerte (IKU). El perro, sin embargo, tenía una preocupación secreta por una idea que hacía tiempo se le había metido en la cabeza. ELEGBA le enseñaba de todo menos a hablar, porque tenía ciertos recelos, así que lo único que le enseñó fue a ladrar y a gritar.
Un día ELEGBA lo invitó a dar un paseo y el perro se puso muy contento, creyendo que no se había dado cuenta de lo que él tenía en mente. Pero ELEGBA, para probarlo, lo llevó a la tierra MOYABI INLE, que era la tierra del león. En el camino se encontró la peluca de un león que habían matado y, como ya estaba seca, se la puso al perro.
ELEGBA llevaba un secreto en el bolsillo, que se llamaba MENSO y consistía en un tarro cargado con un espejo, que le había regalado OSANYIN diciéndole que el perro no le iba a obedecer ni a respetar, y que cuando desconfiara de él lo probara con el MENSO. Al entrar en la tierra MOYABI INLE, ELEGBA sacó el MENSO y le dijo al perro que se mirara en el espejo. El perro se puso muy contento, y ELEGBA le advirtió: Te pareces a un león, pero no lo eres; no quieras imitarlo, porque vas a fracasar. El perro no se separó de él.
El león y SHANGO eran grandes amigos. De vez en cuando SHANGO le traía carne al león para que comiera, y un día le dijo que cualquier día le traería una comida que le iba a gustar mucho y que comería por primera y última vez. SHANGO comenzó a cantar:
“AYA BEBEI LELEKUN AYA KENEU OBA OUNYEN”
ELEGBA, que oyó el canto, le volvió a decir al perro que ni por un instante se separara de él. Pero OYA, que lo estaba viendo y oyendo, dijo del perro que era un desobediente que quería saber más que ELEGBA, y que ella misma lo llevaría al precipicio.
SHANGO saludó en ese instante a OYA, diciéndole que hacía tiempo que no la veía. El perro aprovechó para separarse de ELEGBA y fue a ver lo que estaba haciendo el león, queriendo imitarlo. ELEGBA lo vio, le llamó la atención y le dijo que él no podía hacer lo que el león hacía, ni ser igual que él.
ELEGBA se despidió de SHANGO y regresó a su casa con el perro, pero el perro todos los días iba a la tierra MOYABI INLE queriendo imitar al león, y ya se sentía una fiera y más fuerte que él. Hacía esos viajes a escondidas, creyendo que ELEGBA no lo sabía, pero OYA, que lo veía, se lo contaba. Cansado ya de la desobediencia, ELEGBA le dijo: ¡Tú verás!
Un día ELEGBA le dijo al perro que sería siempre su esclavo y haría lo que él le mandara, aunque le costara la vida, y que ahora iría para la tierra MOYABI INLE. Lo maldijo y le dijo que le iba a demostrar que él era el que sabía, y que el perro no sabía nada: que tenía cuatro patas y solamente podía coger un solo camino.
Cuando el perro se dirigía a la tierra MOYABI INLE se encontró con OSANYIN, que le dijo que lo acompañaría. Y por el camino OSANYIN iba cantando:
“KENEU BIORA KEKENU BIORA AYA DEKUN BABA
IALE NI SHANGO DEKUN AYA KENEU BIORA DEKUN AYA
OFA URO YANZA LELE”
El perro iba meneando la cola, muy contento, y sin que se diera cuenta OSANYIN le quitó la peluca de león. OYA soltó entonces una centella y el perro se mandó a correr; SHANGO, que lo vio, soltó un rayo. Eran las doce del día. El león se puso furioso y abrió la boca esperándolo, pues lo había visto venir; el perro, también furioso, se le tiró encima, y el león abrió la boca y se lo comió.
ELEGBA, que venía por el camino, se encontró con OSANYIN y siguieron caminando. Más adelante se encontraron con OYA, que los acompañó, y después con SHANGO. Éste le dijo a ELEGBA que le había prometido a su amigo el león una comida que nunca había comido, y que ya se la había comido; y en cuanto al perro, que sería esclavo de ellos, un criado, un mandadero al que mandarían a todas partes aunque le costara la vida. Después se dirigió a OYA y le dijo que ella tendría la fuerza y la virtud del león, y que en su cara se pondría una careta con figura de león.
El dueño del león era SHANGO y se lo entregó a OYA. Éste es el camino OFO de OTURA SA.
Ebó1 perro, 1 pollón, 1 gallo, 1 paloma negra, pelo de león, pelo de perro, jutía y pescado ahumados, manteca de corojo, hierbas de Ifá, carne, cuentas de Santo, palos, mucho dinero.
11.Muere una palma y nace un Awó. La cofradía
REZO: OTURA SA AWO NIFA OGBE KUNEGBE KUN KUN OPOLOPO OWO OTURA SA NILE MABINA ABOKU KOSIKAN IWORIFA ILE ORANIFE AWO MAGBA ONI SHANGO UNSODE ASHIRI LERI EGBE ENINDI LOGUN OBA AWONIFA WASIYE LERI OPE, GRINDILOGUN AYAPA LEBO, EKU, EJA, OTI KANA GRINDILOGUN OWO LEBO GBOGBO ORU KORI ODU IFA LODAFUN AWO NI BASHE ILE OTURA SA ILEO KAFEREFUN ODU IFA LODAFUN ORANIFE AWO NAGBA ONI SHANGO.
SUYERE: “EGBE KUMEGBE OTURA SA NILE ORANIFE
OBA AWO MAGBA ONI SHANGO”.
Había una tierra llamada MABINO INLE donde todos, desde el Rey hasta el más pequeño vasallo, eran OGUBA, y por eso aquella tierra llegó a conocerse como OTURA SA NILE, que era tierra de desconfianza.
El Rey, que era OTURA SA, deseaba unir a todos sus hijos y súbditos y acabar con aquella desconfianza. Llamó en su ayuda a todos los Obá y adivinos de las tierras vecinas, los cuales le dijeron que estaban dispuestos a unirse a él, pero que aquella desconfianza había que vencerla, porque de lo contrario hundiría a todos los pueblos y cualquier empresa fracasaría. Empezaron a tratar la unión, pero la desconfianza impedía el éxito.
Decidieron entonces ir a ver al Rey de los adivinos, que era ORANIFE AWO MAGBA, que era SHANGO, que tenía hecho Ifá por OLORDUMARE. Cuando llegaron, él les preguntó qué querían y ellos le explicaron su objetivo, que era unirse para formar una sociedad. SHANGO respondió: «Tienen que buscar a los 16 jefes de esa sociedad, que no están entre Uds., pues ellos están escondidos hace mucho tiempo en la palma (OPE), para que ellos salgan, hay que hacer una obra». Y explicó la obra y lo que llevaba.
Todos se pusieron de acuerdo y le llevaron a ORANIFE todo lo que pidió, que principalmente eran dieciséis jicoteas. ORANIFE fue debajo de cada palma y hacía la ceremonia; del cohollo con Perigallo de la primera bajó un personaje que se identificó con el nombre de BABA EJIOGBE; en la otra apareció BABA OYEKU MEJI, y así hasta llegar a la número dieciséis, que era BABA OFUN MEJI.
Cuando terminó, ORANIFE dijo que aquéllos serían los jefes de la sociedad, que todos tenían que jurarles fidelidad a ellos y entre todos, y que para eso había que firmar un pacto, y nada mejor para firmarlo que la tabla de la ley, hecha con el cuerpo de la palma que murió para que nacieran estos Awoses. En esa tabla de palma sellaron el pacto con los Odu Mejis.
Los de la tierra OTURA SA NILE y todos los vecinos terminaron así con la desconfianza. En esa tierra se crió una cofradía o sociedad de Awoses y, en respeto a esto, siempre que nace un Alawo tiene que entrar un Perigallo, pues siempre muere una palma para que nazca. EGBE KUNEGBE significa: Sociedad o Cofradía.
Ebó1 jicotea, 1 tabla de palma, jutía y pescado ahumados, vino seco, coco, vela, todo lo que se come, mucho dinero.
12.La trampa de la jicotea (AYAPA)
En este camino había un pueblo donde vivían muchas Iyalochas y Babalochas que siempre estaban haciendo brujería. En ese mismo pueblo vivía una jicotea que, al ver aquello, decía que esa gente ya la tenía cansada con sus brujerías y que iba a ver hasta cuándo seguían. Al final decidió irse para otro pueblo, y al llegar a uno colindante vio que allí sólo hacían EBOSES y rogaciones.
Un día, por ciertas cosas, en ese pueblo la condenaron a muerte, y la condena consistía en meterla en la candela. Ella, desde su celda, decía: Qué bobos son, no saben que la candela es mi comadre. Los que estaban al lado de la celda la oyeron y la voz se fue corriendo hasta llegar a oídos de la justicia, que dijo que había que hacerle otro juicio.
Le hicieron el otro juicio y la condenaron a morir en el agua, dejándola caer desde una gran altura al río. Cuando la jicotea se enteró, dijo que a ella no le podían hacer eso, que ya la habían condenado a morir en la candela, que era mejor.
Está bueno ya, dijo el Águila, tráiganla para acá. Y la subió a una gran altura y la dejó caer al río. Cuando cayó, la jicotea se zambulló, salió a flote y los gritos que daba eran: ¡Esto es lo que yo quería! Y así se salvó la jicotea.
13.El tartamudo
Había un Rey muy poderoso y cruel que tenía una hija llamada OKAN TOMI. Un día, cuando la princesa paseaba por las orillas del río, vio sobre las aguas una canasta abandonada con un niño dentro. La recogió y la llevó al Palacio; allí llamó a su padre, le enseñó lo que había encontrado y le dijo que quería criar a ese niño como si fuera su hijo. El padre la autorizó.
Pasaron los años y el niño andaba por la sala del Palacio. Un día se le sentó en las rodillas al cruel Rey, que a pesar de lo malo que era le había cogido cariño al niño, tanto como a su perro o a su caballo predilecto. Sentado en las piernas del Rey, el niño fue atraído por las piedras brillantes de la corona; estiró la mano, la agarró y la dejó caer al suelo.
El Rey, que era muy supersticioso, enseguida llamó a los sabios de su corte para que le explicaran el suceso. Los sabios, temerosos de su crueldad, le dijeron que aquello tenía un significado terrible, pues ese niño, cuando fuera grande, le arrancaría la corona y le arrebataría su reino. Al oír esto, el Rey dijo: ¡Hay que matarlo!
En eso, un consejero viejo le dijo que no había que darle tanta importancia a lo que hizo el niño, que quizás fue atraído por los brillantes de la corona y por eso quiso cogerla y se le cayó. Y propuso una prueba: ponerle delante una moneda de oro y unos carbones encendidos. Si tiraba la mano a la moneda, verdaderamente tendría un significado terrible; pero si agarraba los carbones encendidos, querría decir que todo lo que brilla lo atrae y, por lo tanto, lo que hizo no tenía importancia.
El Rey mandó a que trajeran los carbones encendidos y la moneda de oro y que se los pusieran delante al niño. Éste enseguida iba a coger la moneda, pero su EGUN protector le agarró la mano y se la llevó hacia las brasas encendidas. El Rey y los sabios de la corte vieron cómo el niño se quemaba sus manitos y gritaba, y el corazón del Rey se llenaba de alegría; mientras, el niño, al sentir el dolor, se llevó las manos a la boca por instinto y se quemó la lengua. A consecuencia de aquellas quemaduras, se quedó tartamudo.
14.La gran consagración del Awó en la tierra de YEREGUN
En este camino, KISIEKO le había bautizado un hijo a ODUDUWA, que se llamaba AGANGANI AWO y había nacido en la tierra YEREGUN. La madrina de bautizo se llamaba OSHA NI EGUN y su mamá se llamaba YENYEWA. Cuando lo consagraron, estaba como testigo IKU OBANI EGUN.
Para consagrarlo hicieron un hueco (Kutún) y allí le montaron un gran secreto, con piedras, cabezas de pescado, palos, entre ellos uno de Mar pacífico bien colorado, y raíces del monte. También juraron un machete pintado de nueve colores distintos y una careta, que se manda a hacer de cedro o de aroma.
Mientras juraban a AGANGANI AWO lo llamaban con nueve pachanes, cada uno con su campanita, envueltos primero con hojas de majagua fresca y pita de coco. Todo aquello era para que él tuviera el gran poder que le correspondía, el de un gran espíritu que en este Ifá se llama YEREGUN. Durante la ceremonia lo llamaban con este súyere:
“YEREGUN YERE OWO ONI ARA YEREGUN YERE OMO IKU BEBENI AYE
OMO IFA AGANGANI OLOFIN YEREGUN YERE EGUN MEGUA”
Aquel espíritu le dijo en ese momento que siempre estaría con él, pero que nunca faltara a su palabra y que lo que él dijera fuera una ley.
En eso se presentó SHANGO, con un gallo blanco y doce piedras, cada una con una mecha encendida, y le dijo que él también sería su suerte, junto con ODUDUWA y OSANYIN, pero que tenía que andar seguro del juramento que había hecho delante de su madre y de su padre de Osha e Iyalosha. Y comenzó a cantar:
ARANLOYE ARANLOYE OMO BEBERIWAO IYABEREGUN SHANGO EGUN YAYEREKUN
Luego, entre SHANGO y todos los demás, lo bañaron y ese Omiero lo echaron en el secreto. Después le rogaron la cabeza y decían:
ELESE EYE EYELE ELESE EGUN MONI MOWAO
SHANGO se retiró y lo dejó allí con los demás. AGANGANI AWO fue creciendo y mejorando, y tenía grandes poderes porque le daba de comer a su secreto junto con SHANGO y, otras veces, junto con ODUDUWA.
Un día su madre, YENYEWA, le dijo que fuera a donde estaba SHANGO y le llevara dos codornices, bastante manteca de corojo, harina y quimbombó, para que SHANGO se pusiera contento y le diera un secreto que a él le faltaba. Se puso en camino, cantando y llamando a SHANGO:
SHANGO OBA OAO KISIEKO INTORI LOWO BABA SHOKOTE ERUFINA EKO
SHANGO, al verlo, le preguntó para qué lo llamaba, y él le contestó que le traía aquello. SHANGO se puso muy contento cuando vio las codornices, y le dijo que no podía irse de allí hasta pasado un tiempo, para darle un secreto de OSANYIN, para su salud y por el bien de sus hijos y de la tierra donde había nacido, que se llamaba YEREGUN. Le indicó que tenía que ir al pie de OBATALA y llevarle dos conejos blancos, dos cocos, seis velas, cascarilla y manteca de corojo, para que OBATALA le quitara la enfermedad a él y a sus hijos de la tierra YEREGUN.
Así lo hizo AGANGANI AWO. Al llegar, OBATALA recibió los conejos y mandó que después sacaran los huesos e hiciera afoshé con hojas de yagua, caisimón y flor de romerillo, y que ese afoshé lo sacara todo para hacer el Iyefá con el que tendría que trabajar. De ahí sale el Iyefá con que trabaja OTURA SA, que es el que toma en ayunas para curarse. OBATALA cogió además una jícara, mandó que le pintaran OTURA SA, le echó agua y omiero de albahaca morada y paraíso, y con esa agua luego se bañaba.
15.La virtud del gato
En este camino, una vez OBATALA salió a recorrer las distintas tierras para ver a sus hijos. Después de haber caminado todo el día, al anochecer, casi medio muerto de cansancio, se tendió en la hierba debajo de un frondoso árbol y se quedó dormido.
Una gran serpiente salió de entre los árboles y se acercó a OBATALA, deslizándose sigilosamente para atacarlo. En el mismo momento en que iba a morderlo, el gato, que por casualidad estaba encaramado en el árbol, saltó sobre la serpiente y, después de una larga lucha, logró darle muerte.
OBATALA, que había despertado con el ruido del combate y había visto el final, se le acercó al gato y, acariciándolo tres veces por el lomo como recompensa por haberle salvado la vida, le dijo: «Ningún ser viviente logrará ponerte el lomo por tierra y, a partir de hoy, siempre caerás de pie».
El gato se puso muy contento y alegre, desapareció enseguida entre los árboles y OBATALA siguió su camino sin novedad.
EbóCabeza y pelo de gato, cabeza y piel de majá, 1 muñeco, jutía y pescado ahumados, 1 gallo, maíz tostado, mucho dinero.
16.La debilidad de OTURA SA
REZO: OTURA SA ADIFAFUN OSHUN ILE JORA APETEBI AYASHA AWO AGBA MEYESI TENURO AGBE BOSDIE ODO OSHUN ARIKU LODAFUN ORUNMILA.
En este camino, SHANGO y OSHUN vivían juntos y ya tenían varios hijos. Junto a SHANGO andaba una mujer que era jimagua y se llamaba AINA, la cual era invertida (ALAKUATA). Era muy belicosa, a tal punto que SHANGO la tenía como de toda su confianza.
Un día SHANGO recibió la noticia de que su mujer OSHUN estaba presa en la tierra de INLE TAKUA y comenzó a indagar por qué. Le preguntó a ELEGBA, a OGUN, a OSHOSI, a AZOJUANO, a ODUDUWA y a muchos más, pero ninguno pudo decirle la causa de la prisión de OSHUN.
Entonces empezó a preparar su ejército para ir a INLE TAKUA a liberarla; pero, extrañado de no ver a AINA, fue a ver a ORUNMILA, que lo examinó, le vio este odu, OTURA SA, y le dijo que su mujer estaba presa porque ella y AINA eran invertidas (ALAKUATAS), pues AINA le había dado brebajes a OSHUN y vivió largamente con ella. Los soldados del Obá las encontraron y la cogieron presa; pero AINA, como era guerrera, pudo huir, y OSHUN quedó detenida sin que nadie supiera la causa.
De todo lo que le dijo ORUNMILA, SHANGO comprendió que, si aquello se sabía, la vergüenza de OSHUN caería sobre él. Trajo lo necesario para el EBO que le marcó ORUNMILA y éste se lo hizo. Entonces soltaron a OSHUN y, cuando llegó delante de SHANGO, éste le dijo: Mujeres invertidas no viven conmigo y no te mato porque eres la madre de mis hijos. Pero te separaré de ellos y de mí.
Este Ifá es secreto y marca separación de matrimonio por debilidad del hombre.
Ebó2 gallinas carmelitas, cadena, cinco botellas de miel de abejas, jutía y pescado ahumados, maíz tostado, manteca de corojo, vela, manteca de cacao, mucho dinero.
17.Cuando prendieron a la jicotea
OTURA SA tenía una estancia a la que iba uno que se llamaba ARICHOCHE a robarle los ñames para comer, hasta que fue descubierto. Entonces ARICHOCHE le pidió a OTURA SA que no le diera muerte, sino que con un bastón le diera unos golpecitos en la espalda, por la maleta, y así le pagaría, porque ARICHOCHE cargaba oro. Esto sucedió varias veces.
La jicotea, que vio aquella operación, esperó a que ARICHOCHE saliera de la estancia y le dio un fuerte palo por la espalda, con la idea de que le diera mucho oro, pero lo dejó muerto. Al ver que lo había matado, lo cogió, lo cargó y lo echó en la estancia de OTURA SA.
Al momento prendieron a OTURA SA. La gente y el gobernador decían que no era posible que él hubiera matado a ARICHOCHE, ya que eran grandes amigos. Aquella duda hizo que el gobernador dictara una orden diciendo que premiaría al matador de ARICHOCHE, porque éste había sido muy malo.
Entonces la jicotea vio que había trabajado para OTURA SA y, para ganarse el premio, cogió un tambor y empezó a cantar por la calle: «Yo fui el que mató a ARICHOCHE». Y así cogieron y prendieron a la jicotea, y le dieron muerte. La jicotea es la enemiga de OTURA SA.
18.La mujer orgullosa
En este camino había una mujer alta y de buen tipo, mulata, que vivía muy bien porque estaba casada con un hombre de negocios que tenía una ferretería; por ese motivo la envidiaban y la tildaban de orgullosa.
Había uno que le estaba preparando una trampa. Ella, además, era algo despreocupada y no se daba cuenta de lo que estaban tramando en su contra. Ese personaje le colocó en su casa a una mujer para cocinar y a otra de criada, para de esa manera hacerle trabajos dentro de su propia casa.
Tanto le hizo que logró desbaratarle la casa: el marido lo perdió todo y hasta ella tuvo que recogerse en casa de sus criados, que después a cada rato le echaban en cara su orgullo y que al fin tuvo que ser recogida. El enemigo está dentro de su casa.
19.El hombre descuidado
Había un hombre descuidado para todas sus cosas, especialmente al hablar. Si no ofendía, gritaba o decía cosas que les causaban trastornos a las demás personas que vivían con él o que tenía a su alrededor.
Este hombre tenía un negocio próspero, pero por su forma de ser tenía muchos enemigos. Eran tantos los problemas que decidió ir a casa de ORUNMILA, que lo examinó, le vio este odu y le aconsejó moderar su carácter, pues «cuando Ud. habla ofende y será maldecido por muchas personas, que le pedirán a OGUN en contra suya». También le dijo que se encontraría con una persona que le daría un consejo y que, si lo oía, sería su felicidad; de lo contrario, viviría solo para ejemplo de la humanidad.
ORUNMILA le hizo Ebó, entregándole el gallo, y le dijo que cuando fuera a botar el EBO, que era a la entrada de un pueblo bastante distante al suyo, lo hiciera para que lo respetaran y no lo traicionaran; y que en el camino se encontraría con la persona indicada, a la que debía darle el gallo.
El hombre salió con el Ebó. Ya cansado de caminar, se encontró con un hombre, que era SHANGO, que le dijo que hacía rato que no comía nada y le preguntó si tenía algo que darle. Él le contestó preguntando qué le daría a cambio, y aquel hombre le respondió: Un consejo, que te servirá para toda la vida. Recordando lo que ORUNMILA le había dicho, le dio el gallo y le pidió que hablara.
SHANGO le dijo que todavía estaba a tiempo de regresar a su pueblo, porque para donde iba estaba OGUN, que era su enemigo; que allí no lo conocían y se encontraría entre extraños, y que más vale malo conocido que bueno por conocer, pues allí no tendría quien le diera una mano en caso de apuro. Él respondió: ¡Y para oír esto te he dado un gallo!
SHANGO le contestó que algún día, no lejano, le pesaría no haber oído ese consejo; pero que, como era terco, le daría otro: que cuando entrara en la tierra de OGUN, buscara la manera de encerrar lo que él le diera en un tambor atravesado por una jicotea, que está maldecida por tumbar el fundamento suyo, y así no caería la maldición sobre su persona, pues en esa tierra él era un desconocido para todos menos para OGUN.
20.Cuando se le mandó sacrificar a OLOKUN
No tengo miedo, no soy miedoso, mi cuerpo es muy fresco. Esto fue adivinado para OLOKUN, a quien se le pidió sacrificar para que su cuerpo estuviera muy fresco. Él escuchó y sacrificó.
SacrificioUn güiro de manteca de shea, un güiro de aceite de almendras, un caracol, una carnera, una paloma, un carnero padre, una piedra de rayo, 44000 cauries y hojas de Ifá.
21.Cuando se le mandó a sacrificar al pato
Comprar y huir, comprar y huir. Un tipo malo huyó con mi dinero. Esto fue adivinado para el pato. Los Awoses dijeron que gentes malas venían a comprar alimentos de él y que huirían sin pagar, y se le pidió un sacrificio para que su dinero no se perdiera. Él escuchó y no realizó el sacrificio.
El asunto se convirtió interjeccional: ¡JA! ¡JA! ¡JA! Ésta es la costumbre del pato para este día, cuando vinieron, le compraron y no le pagaron.
Sacrificio18000 cauries, una paloma y hojas de Ifá (Hojas de Eesin y vaina de almendra).
Contenido educativo de la tradición de Ifá afrocubana, preparado y redactado por Ofún Oshé a partir de los tratados tradicionales del odu. Los rezos, súyeres, refranes y elementos rituales se conservan tal como los transmite la tradición. Iboru, Iboya, Iboshishé.