Naturaleza del signo
Descripción del odu Otura Ojuani
Este es el Odu número doscientos dos del Orden Señorial de Ifá. Su palabra trata de la muerte entendida como parte del orden del cosmos, y de la necesidad de mantener despierta tanto la conciencia espiritual como la física.
Aquí habla el vehículo astral y la comunicación entre los vivos y los difuntos. Nació el luto familiar y también el velar a los difuntos. Se le señala a la persona que no está siendo lo bastante atenta ni lo bastante amorosa con sus hijos. En este signo nació que los EGUN vean en la oscuridad, y nació igualmente el poder de la vida, aquel que le permite a los seres humanos vivir años sobre la Tierra.
Aquí nació que en la rogación de cabeza (KOBO-ORI) se rueguen también las partes vitales del cuerpo, y que esa rogación se haga con hojas de algodón. Aquí a Eshu se le pone una corneta.
El Ebó de este Odu lleva arena y dos piedras, y se le pone a OLORUN, el Sol. Terminado esto, el Awó que oficia tiene que lavarse la cabeza con Omiero de hojas de la mata de algodón, bledo blanco y prodigiosa. El Ebó de este signo deberá ir para la plaza. Cuando en una consulta le sale la rogación de cabeza a un aleyo, esa rogación deberá hacérsela un Santero.
En este Ifá le faltan las fuerzas para sostener el cuerpo. Aquí se ruegan las piernas al pie de OBATALA con dos velas. Se padece de las secuelas que dejan las fracturas de los huesos de las piernas, pues fue en este signo donde nació que las piernas sostengan el cuerpo.
Este Odu habla de las articulaciones sinoviales y de la rótula de los humanos. La rótula es el hueso sesamoideo triangular situado en la cara anterior de la rodilla, dentro del espesor del tendón del músculo cuadríceps femoral, conocida popularmente como choquezuela. Las articulaciones sinoviales reciben ese nombre porque contienen un líquido semejante a la clara del huevo, llamado líquido sinovial, que separa las superficies articulares. Ese líquido, claro y muy viscoso, lo produce la membrana sinovial y es una mezcla de ácido hialurónico y de dializado de plasma sanguíneo.
Este Ifá predice que, si la persona no es homosexual, puede llegar a serlo por la acción de un EGUN, un muerto que en vida lo fue. Para quitárselo se le hace Oparaldo en el monte y, al terminar, se le echa alpiste a ese Oparaldo, para despegar totalmente a ese muerto.
El Awó deberá recibir ODUDUWA y OLOFIN. En este Odu a Eshu se le pone un pedazo de caña brava para resolver situaciones. Aquí se le manda al aleyo a lavarse la cabeza con hierbas de Ifá. Hay que darle gracias a YEMAYA y recibirla, para que ella haga su reino.
En este Odu OBATALA le concedió a las piernas lo que ellas pedían y después quedaron inconformes; y fue en el Odu OGBE YONO donde OBATALA las maldijo. Por eso este Ifá habla de problemas en las piernas. En este signo se le da un gallo blanco a EGUN acompañado de su canto, que se recoge entre los súyeres de este odu.
Este Odu manda a apegarse a los viejos, para que la persona no fracase. Habla también de problemas entre hermanos por causa de herencias. Es un Ifá donde siempre habla EGUN.
Orishas que hablan en este odu
OBATALA, ESHU, OSHUN, ODUDUWA, OSANYIN, EGUN, ORI, OLORDUMARE, OLOFIN y YEMAYA.
Secreto del odu
Recibir los guerreros y atender a OSHUN.
Las historias del signo
Patakíes del odu Otura Alakentu
1.Cuando OBATALA necesitaba codornices
En este camino OBATALA andaba necesitado de dos codornices. Dos amigos que tenían las aves se enteraron y se pusieron de acuerdo entre ellos para cobrar por ellas lo que se les antojara.
Al llegar donde OBATALA, él preguntó cuánto valían. Uno de los dos respondió que cuatro pesos, pero al otro le pareció poco dinero y dijo que ocho. Ante aquello OBATALA ya no las quiso. Poco después las codornices se murieron, y ellos tuvieron que darlas por cualquier precio.
2.La herencia del Rey
Había un padre de familia con dinero que, al morir, dejó todos sus secretos en manos de un criado. Tenía tres hijos, y el más chico de ellos se llamaba BALOGU.
Aquel padre era un Rey y, tres días antes de morir, enterró todo su dinero acompañado solamente por su criado, a quien le encargó que no le dijera nada a nadie, pues no pensaba dejarle nada a ninguno de sus hijos. Fuera de tierra dejó únicamente el dinero que calculó necesario para los días que creía estar enfermo, y algunas ropas.
Muerto el padre, el hijo mayor fue a buscar el dinero y no encontró nada. Después hizo lo mismo el segundo, y tampoco halló nada. Luego el gobierno le fue entregado al mayor y éste murió; y así fue pasando sucesivamente, hasta que le llegó el turno al hijo más chico. Alguien le aconsejó que fuera a casa de ORUNMILA a mirarse, pues había visto morir a los demás que intentaron gobernar.
El muchacho obedeció. ORUNMILA le hizo Osode, le vio este Ifá y le mandó Ebó. Le dijo además que su padre había muerto dejando una fortuna, que un criado era quien lo sabía, y que después de hacer el Ebó y la rogación fuera a buscarlo.
Así lo hizo. Cuando llegó donde estaba el criado le dijo: «La bendición, mi padre». El criado le respondió: «Yo no soy tu padre, tu padre murió, yo sólo fui su criado». El muchacho le explicó que venía a buscarlo para que lo ayudara a gobernar.
Ya los dos en la casa que había sido del padre, el joven mandó al viejo criado a sentarse a la mesa a almorzar. El viejo no quería, pero al fin se sentó. A la hora de la comida sucedió lo mismo. El viejo, viendo la amabilidad de aquel muchacho, le enseñó el secreto de su padre.
EbóGallo, chivo, 2 gallinas, 1 paloma y un pito para llamar a ESHU.
3.Cuando YEMAYA salvó a OSHUN
En este camino vivían dos hermanas. Una se llamaba YEMAYA y era la más humilde; la otra, más chica, se llamaba OSHUN y era muy altanera. Las dos vivían peleando y se tenían antipatía. La más humilde, YEMAYA, hizo Ebó.
Al poco tiempo YEMAYA decidió irse a vivir a un cayo que quedaba frente a las tierras donde ambas vivían. Al llegar allí era su única habitante, y contemplaba cada día cómo las olas tiraban arena en la costa hasta formar una playa preciosa, donde ella era la Reina. Sucedió que gente de otros lugares empezó a poblar aquella isla, y nació un pueblo con su Reina al frente, llamada YEMAYA.
Mientras tanto, su hermana OSHUN había levantado su propio reinado. Pero en poco tiempo aquel pueblo se le sublevó y su vida corrió peligro. Entonces pidió ayuda a la isla, sin saber quién era la Reina del otro lado. Pronto llegó YEMAYA y sofocó la revolución.
Terminada la lucha, OSHUN reconoció a su hermana y fue a darle las gracias. Ésta le dijo: «Siempre que me necesites, estaré junto a ti. Pero ahora me voy a donde están mis vasallos».
4.El testamento
Había una persona que murió sin testar y que tenía tres hijos. Al mayor lo llamaron para que dijera dónde estaba la herencia y, como no lo sabía, lo botaron del Palacio. A los pocos días llamaron al segundo por edad y con él hicieron lo mismo.
Después llamaron al más chico, que no quiso saber nada y se negó a presentarse en el Palacio. Entonces lo fueron a buscar al campo y lo amenazaron. Él les pidió que lo soltaran y les dio su palabra de que iría al Palacio.
Antes de ir, el muchacho pasó por casa de ORUNMILA, quien le hizo Osode y le dijo: «No puedes arrimarte a ningún joven, pero sí a los viejos. Es más, cuando veas a un viejo tocar la tierra, ahí está la herencia».
El muchacho hizo todo lo que le indicó Ifá y descubrió dónde estaba enterrada la herencia, que era un Santo.
5.El destino está en tus manos
Por este camino había un joven que pasaba mucho trabajo y muchas necesidades. Cansado de esa vida, decidió salir a correr fortuna.
A los pocos días de tomada la decisión, salió al camino. Al poco andar se encontró con ELEGBA, que le preguntó qué le pasaba. El joven le contó su problema y su determinación, y ELEGBA le dijo: «Vamos a casa de ORUNMILA». ORUNMILA lo miró, le salió este Ifá y le mandó a hacer Ebó. Le dijo también que se encontraría con momentos difíciles y decisivos en su camino, pero que si la tensión no lo dominaba triunfaría y sería feliz. Le advirtió que en el camino se toparía con quien quisiera desviarlo, y que el destino estaba en sus propias manos. El joven le dio las gracias y siguió andando.
Después de mucho caminar se encontró con unos bandidos que venían vestidos de oro y prendas preciosas. Uno de ellos, que parecía ser el jefe, le preguntó: «Joven, ¿qué haces por aquí, por estos caminos?». El joven contestó: «Ando buscando fortuna y el buen vivir, por el camino de la vida». Aquel hombre le dijo: «Únete a nosotros y tendrás de todo, dinero, prendas preciosas, como nosotros».
La tentación se apoderó del joven y lo hizo vacilar un momento, pero se acordó de lo que le había dicho ORUNMILA, dijo que no y siguió su camino. Atravesando dificultades, un día llegó al pie de una loma, cansado y agotado. Miró hacia arriba y vio una casa de poca presencia, y hacia ella se dirigió para descansar un poco.
Cuando entró, cuál no sería su asombro al ver que aquella casa, que por fuera no tenía importancia ninguna, por dentro era un Palacio. Maravillado, escuchó la voz de un hombre que era ODUDUWA, que le dijo: «Hijo mío, ¿qué tú haces aquí?». El joven respondió: «Señor, ando por el mundo buscando porvenir». ODUDUWA le dijo: «Por haber sido un joven obediente y seguir los consejos que te dieron, te quedarás de dueño de este Palacio, porque yo tengo que irme a cumplir una misión de OLOFIN».
Se despidió del joven y lo dejó como Rey del Palacio. Así fue feliz aquel joven, por su obediencia. NOTA: MAFEREFUN ODUDUWA.
Ebó1 gallo, rueda, 1 casita, 1 muñeco, jutía y pescado ahumados, maíz tostado, manteca de corojo, mucho dinero.
6.Cuando le faltaban fuerzas para sostener el cuerpo
REZO: OTURA NIBARATI OBATALA OSHANLA ORISHA ERIBE KENI ELESE OBORI AÑAÑI OTU EDI OLONI WEMO SI OLONI FEMORISHE OBATALA FEKUN OTURA JUANI BI JUANI OSHANLA OBATALA NI ORI ASHO FUN FUN OBI OÑI OU EFUN BAWA ORA ORI INLE ARIRANLA IFA KAFEFUN OBATALA IFA KAFEREFUN ORI OLOFIN.
En este camino OLOFIN mandó a buscar a OBATALA para que se ocupara de las distintas desintegraciones del cuerpo humano. OBATALA le respondió: «Mi padre, esas cosas que Ud. me pide son imposibles, porque el cuerpo no tiene quien lo sostenga». OLOFIN le dijo: «Ve a la tierra ARILANLA, donde hay un Awó que se llama OTURA NIBARABI, para que él vea qué hay que tener».
Aquel Awó tenía OSANYIN, que era su secreto, pero todo lo consultaba con ELEGBA, que hacía tiempo estaba fuera de la casa porque había ido a ver a OYA para llevarle dos gallinas que le mandaba Awó OTURA NIBARABI.
OBATALA salió camino de la tierra ARILANLA. Al llegar lo recibió OSANYIN. OBATALA venía cansado, y OSANYIN lo bañó con Omiero de hojas de algodón, mastuerzo, botón de oro y corazón de paloma, y le dio un coco pintado de blanco para que se lo pusiera en la cabeza al pie de una mata de algodón. Ya refrescado, OSANYIN lo llevó a donde estaba Awó OTURA NIBARABI. OBATALA le contó lo que OLOFIN quería, y aquel Awó le dijo: «Bueno, yo le voy a hacer EBO».
Cuando el Awó OTURA NIBARABI daba el gallo blanco, decía en su canto:
“KORI ALA LERI ALA NI OSANYIN LERI ALA LERI LERI ALA IKU NI OLORUN LERI ALA EWA BAWA AKUKO LERI ALA YENI EFUN OLOFIN”
Se sintió entonces un ruido grande: eran las distintas extremidades que se pegaban al cuerpo humano. Todas se arrodillaron delante de OBATALA. Vinieron las piernas, porque les faltaban las fuerzas para sostener el cuerpo. OBATALA, al oír lo que decían las distintas extremidades, se puso contento. En eso llegó ELEGBA, que venía de casa de OYA con un recado para Awó OTURA NIBARABI. Le entregó el recado, y el Awó, delante de OBATALA, le rogó la cabeza al cuerpo humano. Pero faltaba algo, había una deficiencia, porque aquello andaba por el aire. Entonces OBATALA cogió el güiro que le había preparado OSANYIN y empezó a sonarlo, y aparecieron las piernas diciendo: «Nosotras sostendremos el cuerpo humano».
OBATALA les advirtió: «Fíjense en este juramento que hay que cumplir, no vayan a arrepentirse». Se le rogaron las piernas y OBATALA dijo: «Tendrán fuerzas para sostener el cuerpo, para contener y hacer de todo, pero no se pueden rajar». Después untó el cuerpo con manteca de cacao, cascarilla, jutía y pescado ahumados, manteca de corojo y miel de abejas, y se lo puso a ELEGBA arriba. Le dio un pollito chiquito (Jio jio), cogió la lengua, los ojos, el sexo, las puntas de las alas y el corazón, y los puso encima de ELEGBA, diciéndole al Awó que rezara su Odu de Ifá. Después ELEGBA y OSANYIN recogieron todo aquello, lo tostaron e hicieron polvo (Afoshé).
Pasado un tiempo, las piernas no podían con el cuerpo y fueron al pie de OBATALA a quejarse. Él les dijo: «Tienen que seguir con esa carga, porque Uds. juraron al pie de OLOFIN». Las piernas seguían sin poder, y OBATALA y ELEGBA las llevaron al pie de OLOFIN. Éste sentenció: «Como Uds. se comprometieron a cargar el cuerpo, entonces seguirán con él hasta que se muera». Y mientras el mundo sea mundo, ésa es la maldición que tendrán las piernas.
Así se cuenta también, en versión breve, que cuando OBATALA le dio a las piernas lo que ellas querían, después no quedaron contentas y se negaron a sostener el cuerpo; y por esa causa, en OGBE YONO, OBATALA las maldijo.
Ebó1 gallo, 2 palomas, coco, cascarilla, algodón, jutía y pescado ahumados, manteca de corojo, carne de res, muñeco, demás ingredientes, mucho dinero.
Ebó dentro de la historiaMuchos palos, hierba corazón de paloma, un pollo grifo, huesos, 3 pájaros, 1 güiro y un gallo blanco.
7.Cuando las cabezas estaban muy ocupadas
REZO: OTURA NI OJUANI ALAKETU AWO ORI ASHEBI AYE NI ORI BAKORI OBATALA OBISAYE AFEFE ORI LORUN ASAKA LEKE ORINIFA ORI BAWA ORI TUTO AWO ONIMO ORI NI OJUANI ELESE BAWA ONI WASHE MOBA AWO OSHARINI LAYE IFA SIWAYU OTA BOMI ORI OSHE IRE NI KOBORI KOFIBOFIDAN ADIFAFUN OU ELEPO KAFEREFUN ORUNMILA.
En la tierra ORI BAKORI la gente que allí vivía tenía las cabezas muy ocupadas y casi nunca se las rogaba (KOBO-ORI), y por eso les venía la debilidad.
En aquella tierra vivía Awó ORI ASHEBI AYE, que guardaba sus secretos al pie de una mata de algodón, la planta que siempre crecía allí con la bendición de OBATALA. Él acostumbraba a darse dos palomas blancas de su cabeza a OSHUN al pie del secreto, y así venía la sombra de ORUN LAYEO sobre su cabeza.
Un día la gente de aquella tierra fue a casa del Awó ORI ASHEBI AYE para que los registrara, y le salió este Odu. Él les explicó que todo lo que les pasaba venía de que no se ocupaban de sus cabezas, que tenían que hacer KOBORI a cada rato, pero ellos estaban muy ocupados en otras cosas. Tenían que hacer KOBORI KOFIBOFIDAN, la gran rogación con el secreto del algodón ELEPE, para que les sirviera todo el año. Los llevó al pie de la mata de algodón con un pollito chiquito y allí se lo dio. Cantaba:
“ORI KOBORI IRUN OLOWO KOFIBOFIDAN OKORUN ABELE ORI OWOSHE”
Después cogieron capullos y hojas para el KOBORI. El Awó ORI ASHEBI AYE los machacó con manteca de cacao y cascarilla, tomó dos palomas blancas y se las daba de sus cabezas a OSUN, mientras les iba tocando las partes del cuerpo. Cada vez que tocaba una parte iba llamando, y se presentaba el Osha dueño de la parte mencionada. Decía:
En la frente:
OMI TUTO LERI BKERI OTURA OSI OBATALA NILAYE
En las hoyitas:
OMI TUTO LERI YI EYI AFEFE LORINIFE ELEGBA ORIBOSHE
En los oídos:
OMI TUTO OSUN ORI ASEBE LEGUI NI OLOFIN OBATALA ENIFE ORI.
Detrás del cuello:
OMI TUTO ALAMI LOKUN OLOFIN ESHU BAGUA ASHI BEKAYE NI BARI NI AWO EGUN.
Centro de la cabeza:
OMI TUTO OSANYIN ABANI LORUN OMO SHANGO BARI ONI IPAKO OBATALA FIEDENU OSHA BI LOWA ORIBAWAO MOSHA NI BAGUA ENI IPAKO.
En las piernas:
OMI TUTO LOSHE NI TIKU UNLO BELESE LORDE OSINI YAWA ELESE OTA ELESE OSI ORI NILAYE INLE BABAWE OLOFIN.
En los brazos:
OMI TUTO ENI TOWO ORILE OTA APA GANGAN ONISHE AWO ORI ENINI IGBENI APAKINI OSENI IFA KAINDE ORI IBEJI APEKEYI KOBORI BAYE OLOFIN SHANGO FIEDENU.
En los pies:
OMI TUTO OKUEBE IYANZAN GBOGBO ORI OJUANI ARAMAYO KOYO TELESE INKAN BURUKU OMADEO ORUN ELESE IKAN BURUKU LODE OMADEO.
En las manos:
OMI TUTO ORUN OWO ALAFIA OBANI DOWE OGUN INSHE OWO OTUN LASHE NI EGUN MOBA ISHE OWO OMILO ONIWASHE SHANGO OWO BAWO OWO ELESE BAWO ESE OWO ARA ENI LAFITUNWA ENISHE EPO NI AYE OWO OBANILA OLOFIN.
A medida que llegaban, todos los Orishas iban levantando las fuerzas de ORI en aquella tierra, y la gente comenzó a sentirse mejor. Entonces Awó ORI ASHEBI AYE recogió todo lo que tenían en la cabeza junto con las cabezas de las palomas, lo envolvió en tela blanca y les dijo: «Este secreto lo meten debajo de su almohada, para que duerman, y cuando se cumpla un año preguntan para dónde lo llevan y le vuelven a dar de comer al secreto de la mata de algodón. Así nunca les van a faltar las fuerzas para vencer las dificultades».
Pero ellos tenían las piernas débiles, porque se resistían a llevar la cabeza y el cuerpo. Entonces Awó ORI ASHEBI AYE dijo: «Vamos a ver a ELEGBA». Y cantaba:
“ELEGBA ORI ELESE OU NIFA SHERI IRE ELESE”
ELEGBA les salió al encuentro. Awó ASHEBI cogió dos pollitos chiquitos y se los dio a las piernas junto con ELEGBA, y cantaba:
“LESE OTUN OTOWA FORI SABE LERI LESE ORI BOSHE ELEGBA
LESE OSI OBA ESE IRE FARAFUN LERI LESE ORI BOSHE ELEGBA”
Así las piernas y la cabeza se pusieron de acuerdo, gracias a ELEGBA.
Después el Awó ORI ASHEBI AYE les dijo: «Lo último que les falta es jurarlo con la gran sombra de ORUN LAYEO». Cogió entonces dos palomas, una negra y otra blanca. La blanca se la dio a APA OTUN, cantando:
“APA OTUN BOYE OBA ORI OYE ORUN LAYEO”
Y la paloma negra se la daba a APA OSI, cantando:
“APA OSI ALABO EGUN ORI OYE ORUN LAYEO”
La sombra de ORUN LAYEO los cubrió a todos, y ellos se hincaron delante de Awó ORI ASHEBI AYE. Éste les dijo: «Uds. están salvados, pero recuerden que siempre tienen que atenderse sus cabezas, para poder seguir trabajando en esta tierra en que viven».
Ebó1 gallo, 4 palomas (3 blancas y una negra), hierba algodón, 1 pollito chiquito (jio jio), muchos palos, mucho ashé, jutía y pescado ahumados, maíz tostado, coco, manteca de corojo, manteca de cacao, cascarilla, aguardiente, miel de abejas, velas, demás ingredientes, mucho dinero.
8.La golondrina
La golondrina no sabía hacer su nido con pajas, como los demás pájaros, pues ella lo hacía con fango. Por eso le pidió al gorrión que la enseñara.
El gorrión cogió una ramita seca, se subió al árbol y le dijo: «Mira, se pone así». La golondrina le contestó: «Sí, yo sé». El gorrión fue a buscar otra ramita, subió al árbol y volvió a decirle: «Mira, se pone así». La golondrina, casi sin mirar, le contestó: «Yo sé».
El gorrión bajó otra vez del árbol y, ya molesto, le dijo: «Observa bien, ésta se pone así». La golondrina insistió: «Sí, yo sé». Entonces el gorrión, molesto, le respondió: «Pues si tú sabes, hazlo tú sola».
Por eso la golondrina se quedó sin saber hacer nido de pájaro, porque no sabía.
9.Se adivinó para el ser humano
El Omnipotente conoce a aquellos que malvadamente disparan contra otros. La gente del campo conoce a la gente del pueblo. Los viajeros de la Tierra y los del Cielo nos veremos otra vez. El comején no se dispersa sin reunirse. Esto fue adivinado para nosotros, los seres humanos, quienes lloramos por los muertos.
La gente de la Tierra regresa de donde ellos vinieron. ¿Para qué son las lágrimas? ¿Para qué es el dolor? ¿Para qué elevarse y descender? ¿Para qué ayunar? El que nos manda a irnos es quien nos pide que regresemos a casa.
Lo que nos place en la Tierra no le place a OLORDUMARE. La gente en la Tierra se sienta en el suelo y hace daño; a OLORDUMARE no le gusta, OLORDUMARE no lo acepta. Bueno, entonces si yo digo vayan, ustedes van; si yo digo vengan, ustedes vienen.
Si un niño no conoce a su padre, la tierra no es buena. La muerte es la que lleva a un niño a conocer el Cielo. ¿Quién piensa en OLORDUMARE? Si no existiera Eshu, ¿quién pensaría en los pobres? Cada cual piensa en sí mismo, buscan comida y bebida. ¡Misterio de la oscuridad! ¡Un niño no conoce a su padre! Háblame, que yo te hablaré; por nuestras voces nos reconoceremos en la oscuridad. Si un niño no conoce a su padre, la Tierra no es buena.
Ellos escucharon y sacrificaron, para que pudieran mucho en la Tierra, y pudieron ver bondad y bendiciones.
SacrificioCuatro palomas blancas, cuatro carneras y 8000 cauries.
10.La herencia de los tres hermanos
REZO: OTURA OJUANI AWO IKU ADIFAFUN ABURE META BABA AFEYEDE ADIFAFUN OBARA ALAQUENTU ELEGBA ODARA ESHU BELELE UNLE ILE ODARA BI LAYE TEYERE INLE ODARA BELEFUN OSHA.
Era un anciano ciego y muy majadero que tenía tres hijos, a los cuales reconocía por sus voces. El menor era el que mejor lo soportaba y el que lo atendía. Cuando el anciano se dio cuenta de que iba a morir, llamó a su hijo menor para entregarle su fortuna. Al enterarse de aquel propósito, los dos hermanos mayores buscaron al menor y lo mandaron a hacer unas diligencias a una tierra lejana, para apartarlo del padre.
Cuando el hijo menor regresó a la casa, acompañado de algunos familiares que vivían en aquella tierra lejana, hacía ya varios días que el padre había fallecido y estaba enterrado. Después de la noticia, los familiares regresaron a su tierra, y los dos hermanos mayores botaron de la casa al hermano menor junto con el criado de confianza del difunto.
Pasó el tiempo y el menor de los hermanos estaba muy mal de todo, y decidió ir a casa de ORUNMILA. En el Osode le salió este Odu, OTURA OJUANI, y le marcaron Ebó. ORUNMILA le dijo: «Tus hermanos mayores te quieren robar, pero te vas a encontrar con un viejo criado de tu difunto padre, y con la ayuda de él obtendrás lo que tu padre deseaba dejarte».
Después de hacer el Ebó se encontró con el anciano, el que fue criado de su padre. Éste le dijo: «Cuando tus hermanos te botaron de la casa, en vez de luchar para quedarte, te fuiste rápidamente; y como yo delante de ellos no podía hablar, cuando traté de seguirte no te encontré por ninguna parte. Y todo este tiempo te he estado buscando para entregarte lo que tu padre te dejó. Yo, al darme cuenta de que tus hermanos querían robarte, cogí los papeles que tu padre tenía preparados para ti, los introduje dentro de un canuto de caña brava y lo enterré junto con su bastón».
Los dos se pusieron de acuerdo y fueron a la casa del difunto padre. El criado desenterró el bastón y el canuto de caña brava, y al leer los papeles quedó comprobada la última voluntad del difunto, que le dejaba todo a su hijo menor y le daba posesión de toda su herencia.
El hijo menor presentó ante la justicia el testamento de su padre y, cuando estuvo en posesión de todo, botó de la casa a sus hermanos mayores; y él y el viejo criado vivieron felices y contentos.
Ebó1 gallo, 3 muñecos, 1 bastón, polvo de la basura, 1 corneta, un canuto de caña brava, demás ingredientes, mucho dinero.
11.Traducción del verso final del capítulo
El tratado cierra este odu con una traducción que aparece incompleta en la fuente. Se recoge tal como está:
Traducción
Nosotros vamos a nuestro cuarto a dormir
Y aseguramos nuestras puertas
Cualquier cosa que este destinada a suceder
Sucederá definitivamente
Hicieron adivinación para Orúnmila
Cuando él estaba rodeado por enemigos
Y estaba preocupado por un ataque inminente.
Como sea, a Ifá le gusta que sus seguidores reaccionen rápidamente cuando están en problemas, y que no existe ningún problema que sea insuperable. Esto es lo que dice Ifá en Otura-Owonrin: el texto de la fuente queda interrumpido en este punto.
Contenido educativo de la tradición de Ifá afrocubana, preparado y redactado por Ofún Oshé a partir de los tratados tradicionales del odu. Los rezos, súyeres, refranes y elementos rituales se conservan tal como los transmite la tradición. Iboru, Iboya, Iboshishé.
Acontecimientos en el orden social