Las historias del signo
Patakíes del odu Osa Kuleya
1.El sapo y el majá
El sapo llegó ante ORUNMILA para contarle que el majá andaba diciendo que, dondequiera que lo encontrara, se lo iba a tragar. ORUNMILA le respondió que hiciera Ebó para que la muerte, Ikú, no lo cogiera, y que además se hiciera el humilde, porque sólo así podría vencer.
El sapo se encontró de nuevo con el majá y, como ya tenía el Ebó hecho, aunque el majá se lo tragó, dentro de la barriga fue haciéndole tanto daño que el majá tuvo que vomitarlo, y después murió.
Ebó1 gallo, 2 palomas, demás ingredientes.
2.El hijo del rey que no oyó los consejos de Orunmila
ORUNMILA le advirtió al Rey que tenía un hijo al que no debía dejar cazar. El Rey le puso criados al muchacho para que lo vigilaran siempre, porque al joven le apasionaba la caza. Un día, a espaldas de sus guardianes, el muchacho fabricó una onda y, aprovechando que ellos conversaban distraídos, vio cruzar una paloma, tomó una piedra, la colocó en la onda y tiró con tan buena puntería que le dio muerte.
La paloma vino dando vueltas por el espacio y cayó dentro de un río que había muy cerca. Al ver que la corriente se llevaba su presa, el muchacho trató de alcanzarla, resbaló y cayó también al agua. Ya desesperado, se le apareció una jicotea que le ofreció salvarlo a cambio de que fuera su esclavo, y el muchacho aceptó. La jicotea lo salvó y lo metió dentro de un tambor que ella tenía. De vez en cuando el muchacho cantaba sus cantos, y la jicotea iba anunciando que poseía un tambor que tocaba solo.
Desesperado el Rey por la suerte de su hijo querido, mandó a buscar a ORUNMILA. Éste lo miró y le dijo que si quería que su hijo apareciera, tenía que dar una gran fiesta y convidar a todos los músicos de la ciudad, porque allí se le iba a aparecer. El Rey así lo hizo. Citó a todos los músicos, que fueron llegando uno por uno y tocando sus instrumentos delante del Rey y de ORUNMILA. Cuando le tocó el turno a la jicotea, ésta se presentó con un tambor, y en ese momento el muchacho que estaba dentro se puso a cantar y todos lo oyeron.
ORUNMILA le dijo al Rey que mandara a retirar a los músicos, pero que dejaran allí sus instrumentos, para que al día siguiente vinieran a recoger los premios. Cuando todos se marcharon, sacaron al muchacho de adentro del tambor y pusieron un cao.
3.El poder de Oya, Shango y la carnera
REZO: OSA KULEYA OMO ONI BABALAWO MAYURE UMBATI FOBATI OMO ENI
BABALAWO OSA BEBEITO OMO AWADA IFA FEKUN ETENERI OSHANLA
OMO AGBAISHE ONI SHANGO IWA IDE INLE OTA IYIRE BABALAWO
OSARA BEIFA IFA MAFEREFUN OLOFIN OMO WANIRE OLOFIN.
En este camino OYA se llamaba AGUADAI IYA, y OLOFIN le había entregado un gran secreto para que todo el mundo la respetara y viviera bien en su tierra, que se llamaba IWADE INLE. OBATALA siempre iba a darle consejos y un día le llevó un collar pintado de rojo y blanco, diciéndole que con ese collar, con dos tarros y con una piedra tendría una gran defensa y todos la respetarían. OYA se puso muy contenta, le dio Mo-Foribale a OBATALA y se puso a cantar:
» BABA ASHE BO ASHE IÑA ASHE BO ASHE».
OBATALA le echó la bendición y le advirtió que respetara bien ese secreto y que, cuando viera a alguien haciendo alguna ceremonia con carnero, no se acercara por allí. OYA presumía de sabia, y en la tierra IWADE INLE todos vivían bajo su terror.
Un día ORUNMILA llegó a la tierra de IWADE INLE y notó que OYA lo despreciaba, por lo que se marchó de allí preocupado por la actitud de ella. En el camino, entrando en la tierra de OBA ISHE, se encontró con SHANGO, que le dio Mo-Foribale y le preguntó qué le pasaba; ORUNMILA le relató lo sucedido con OYA. SHANGO llevaba en una mano una cadena y en la otra un coco pintado de blanco con el Odu de OSA-KULEYA marcado con osun, y le dijo a ORUNMILA que ese problema con OYA lo resolvía él ahora mismo. Subió entonces a ILE-OKE para hablar con OLOFIN, cantando:
«BABA OLOFIN OMO SIGUAYU, OLOFIN MOYARA IFA OMOYARE».
OLOFIN, que oyó el canto, salió y le preguntó qué quería. SHANGO le contó todo lo que OYA le había hecho a ORUNMILA y agregó que se iba a vengar. OLOFIN le replicó: tú nunca me has dicho una mentira, pero yo no creo eso de OYA. Molesto, SHANGO le contestó que se lo iba a probar.
SHANGO fue a donde estaba ORUNMILA y le pidió que le hiciera Ebó con las cosas que le traía, para que viera lo que iba a suceder. OBATALA estaba en casa de ORUNMILA mientras hacían el Ebó y le dijo a SHANGO: quiero que sepas que OYA es mi hija, es señorita, y que la respetes. SHANGO no contestó nada, salió caminando y entró en la tierra de IWADE INLE; en medio del monte abrió un hueco, echó dentro el Ebó, cogió un coco en la mano, le pasó la mano a la carnera y cantó:
«OYA SIWEIRE OMO LAOYO UMBO OYA SIWEIRE OMO ANYA SHANGO».
OYA, que escuchó algo tan bonito, se preguntó quién la estaría llamando y salió al monte a averiguarlo. Vio a SHANGO, que soltó la carnera; OYA la agarró, le pasó la mano y se la llevó a SHANGO. Éste puso el coco en el hueco y le dijo a OYA que se limpiara bien la cabeza con la carnera. Así lo hizo ella, y después le dio la carnera a la tierra echándola también en el hueco, quedando OYA privada. Ese momento lo aprovechó SHANGO para ofikale trupon, quedando ella en estado. Le quitó los dos OGUE y los guardó junto con el collar rojo y blanco; después limpió a OYA con las dos gallinas del Ebó y se las dio a la tierra, y OYA volvió en sí. OYA se fue sin darse cuenta de nada.
A los tres meses se sintió mal y fue a donde estaba OBATALA, a quien le contó lo que le había pasado. Éste le dijo: me faltaste el respeto, y ahora, hasta que tú des a luz y ese hijo cumpla 7 años, lo llevarás al pie de ORUNMILA para que le hagas Ifá, porque si no, no recuperarás la suerte.
OYA salió por todas partes preguntando por SHANGO y nadie le daba razón de él. Dio a luz y a los 7 años llevó al hijo al pie de ORUNMILA, y éste le vio este Ifá, OSA KULEYA. ORUNMILA le dijo: para que usted recupere todas las fuerzas y la suerte, tiene que hacerle Ifá a su hijo. A los siete días se apareció SHANGO, porque ORUNMILA lo había mandado a buscar; SHANGO no quería ir, pero OLOFIN le dijo que fuera. SHANGO llegó al pie de Igbodun y ORUNMILA le entregó una jicotea macho (ayapa tiroko); SHANGO se la comió y le dijo a OYA: ya estás perdonada de la falta que cometiste con ORUNMILA, y aquí tienes el secreto y tu defensa.
EbóCarnero, gallina, pollón, tierra del mar, de la loma, carne de res, ekó, jutía y pescado ahumado, maíz tostado, 2 tarros (ogué), 1 coco (a este coco se le pinta OSA KULEYA) con cascarilla, llamando a YEMAYA, OLOFIN y OYA, mucho dinero.
NotaSe le da una gallina a OYA, se pone a SHANGO al lado de ella y se le encienden seis mechas a SHANGO y se le echa bastante miel y se le pide. Estas gallinas se pican en pedazos, se le echa manteca de corojo y se botan en cuatro lugares distintos, se llama a OYA; esto se hace antes de hacer Ebó; si no se consigue agua de lluvia se coge agua de la sopera de YEMAYA para echarle a OGUN. Cuando sale este Ifá, si la mamá del que está haciendo Ifá está viva, hay que darle una guinea a OGUN, y si está muerta, al EGUN de la madre. A esta persona cuando sale este Odu se le manda a bañar con agua de lluvia o agua de la sopera de YEMAYA.
NotaEl secreto de este Odu para la persona que vaya a hacer Ifá, teniendo en su Awafakan OSA-KULEYA es: darle un gallo a SHANGO con una ODU-ARA (piedra de rayo), ero, obi, kolá, osun naború, y esto se hace a las doce del día arrodillado, con un plato blanco y una vela mirando a OLORUN, para dar cuenta de lo que se va a hacer.
4.Amarra el barco para que no se vaya a la deriva
Cuenta la historia que cierta vez un barco se encontraba a la deriva, siendo su capitán ASHABA, cuando lo azotó una tempestad. El capitán, al verse a merced de los elementos, les rogó que le mandaran algo con que detener el barco. Recibió una cadena, pero no fue suficiente, por lo que rogó nuevamente y recibió un ancla. El ancla unida a la cadena logró que la embarcación se detuviera, y así ASHABA salvó la embarcación y su vida.
NotaA la persona que le salga este Odu, si es alocada, se le dice que tiene que asentar cabeza. También se puede presumir que la persona puede ser amarrada en cualquier momento.
Nota: Yemaya AshabaEs la mayor de todas las YEMAYA, es la primera hija de OLOKUN, nació en el Odu IKA-MEJI, se llama: «LA CAPITANA DEL BARCO». En el Odu OSA-KULEYA, es la dueña de las Anclas. Esta YEMAYA come pato de manera especial: se le pone una palangana de agua de mar con añil al lado, y ahí se le da sangre del pato; éste se desolla, se asa y los ashé se le ponen. Su color es azul clarito, cacao; vive en una ánfora (vasija antigua de cuello largo con dos asas), se le cruza una cadena sobre el ánfora y lleva como carga adicional: 1 anzuelo, 1 sirenita, 3 muñecos de lozas, 1 flecha, 1 dragón, 1 remolino, 1 espada, 1 caballo, 1 machete y bolones de diferentes colores. Al lado del ánfora se le pone una soga de barco forrada de azul, verde, amarillo, rojo y blanco. Su Corona se remata por un barco que se le cuelga un ancla, lleva colgado: 1 sirena, 1 flecha, 1 dragón, 1 remolino, 1 espada, 1 caballo, 1 machete. Lleva un güirito con 21 caracolitos Aye. Se rodea el ánfora por fuera con 101 plumas de loro o cotorra, 1 tamborcito, y se le ponen dos espuelas de gallo que hayan sido usadas; esto es para alcanzar el poder de la vida y la dominación de ASHABA. Estas espuelas se llaman: KERERE IYA. El nombre completo es: YEMAYA ASHABA OGUN FASOGUN ARALOTOYE ISHORO ODU.
5.Donde Oya dejó de comer carnero
OYA era dueña del mercado y vivía enamorada de SHANGO sin lograr sus favores. Un día, estando en la selva, pues ella cazaba, vio llegar al medio del bosque un hermoso búfalo negro. Ya iba a tirarle una flecha cuando comprobó con sorpresa que el búfalo se quitaba la piel: era SHANGO. Ella vio dónde escondió la piel y, cuando él se fue, se la robó y se la llevó al mercado.
Al otro día SHANGO fue a buscar la piel y no la encontró; desesperado, siguiendo el rastro llegó al mercado y allí encaró a OYA, que le dijo que la tenía guardada. Él se la pidió, pero ella le puso por condición obtener antes sus favores y que viviera con ella. Él aceptó, con la condición de que no revelara sus secretos; ella dijo que sí, y con ese acuerdo comenzaron a vivir y vinieron los Ibeyis.
OGUN, que era enemigo de SHANGO, obtuvo el secreto por medio de YEMAYA, que era hermana de OYA, y comenzó a regarlo a los cuatro vientos: dijo que SHANGO era OGODO MAKULENKUE, el Búfalo joven. SHANGO, al ver su secreto en público, cogió su disfraz, se lo puso y salió para el bosque en busca de OYA. Ella había ido a casa de ORUNMILA, quien en el registro le sacó OSA KULEYA y le marcó Ebó.
Ella se hizo el Ebó y fue a pastorear el gran rebaño de carneros que tenía para comer. Mientras tanto SHANGO, buscando a OYA por el monte, se encontró con OGUN y combatieron; OGUN le tumbó un tarro que guardó como trofeo, y por eso el ogue de OGUN es de un solo tarro. Pero como la magia del disfraz hacía crecer los tarros, enseguida tuvo los dos de nuevo; SHANGO dejó a OGUN y siguió buscando a OYA.
Después de buscarla sin descanso, al fin la encontró con los carneros y los IBEYIS, y se lanzó a embestirla. OYA, al ver a OGODO MAKULENKUE, comprendió todo y, viéndose perdida, cogió a los IBEYIS y le lanzó el carnero a SHANGO; éste, enfurecido, se lo comió, y al probarlo le gustó y se quedó con todos los carneros de OYA para siempre.
Ella renunciaba a esa comida para siempre, para salvarse ella y a su vez a sus hijos; se volvió IYANZAN (el remolino), cogió a los IBEYIS y, sacándolos de allí, se los entregó a YEMAYA.
EbóCarnero, gallo, dos palomas, aguardiente, manteca de cacao, cascarilla, mucho dinero.
6.El muchacho y el tambor
Había una vez un muchacho que, por no llevarse bien con sus padres, pues era muy desobediente, decidió irse de su casa a correr fortuna por otras tierras. Antes de marcharse fue a ver a ORUNMILA para saber si le iban a ir bien las cosas donde iba. ORUNMILA le hizo Osode y le salió este Odu, y le dijo que en el lugar al que iba lo iban a prender y que podía perder la vida; que hiciera Ebó con tambor y que después llevara ese tambor dondequiera que fuera, para que en caso de verse en algún peligro lo tocara y así pudiera salvarse; y que antes de irse de la casa le pidiera la bendición a su madre.
Partió el muchacho y, después de andar por tierras desconocidas, llegó a un pueblo donde a todos los forasteros que llegaban los hacían prisioneros para después matarlos o sacrificarlos.
La hija del Rey de aquella tierra estaba enferma y ninguno de los curanderos de la comarca había dado con su enfermedad; por eso todos en el pueblo no hacían más que hablar del mal de la muchacha, porque veían al Rey muy afligido. La noticia llegó a oídos del prisionero, que al enterarse llamó a uno de los guardias y le dijo que él se comprometía a curar a la hija del Rey.
Al saberlo, el Rey lo hizo llevar a su presencia y le preguntó si era cierto lo que le habían dicho. El muchacho contestó que sí, que se comprometía a curar a su hija a cambio de su libertad, y el Rey aceptó.
El muchacho, acordándose de lo que le había dicho ORUNMILA, cogió el tambor y se fue al aposento de la muchacha, donde se puso a tocarlo tal como se lo había indicado ORUNMILA para los casos de apuro. Vio entonces que a la muchacha le entraban unos movimientos por todo el cuerpo, hasta bajarle el Ángel de su Guarda: era que su Ángel de la Guarda quería bajar con música.
Y así fue como se curó la hija del Rey, quien le dio al muchacho la libertad prometida por haber salvado a su hija. Ella después se enamoró del muchacho y más tarde se casaron; y al morir el Rey, él fue nombrado Rey Soberano de aquel pueblo, que gobernó con facilidad gracias a ORUNMILA.
Ebó2 gallos, 1 gallina, 2 cocos, 2 velas, tambor, tierra de la manigua, un muñeco hembra, una corona, jutía y pescado ahumado, maíz tostado, ropa sudada, tela de colores, tierra de la casa, mucho dinero.
7.Cuando se fue la suerte
Una vez había una mujer que era muy mal llevada con todos y que no tenía fijeza ni en su cabeza ni en sus presentimientos. Un día la suerte se le presentó y le preguntó qué era lo que ella quería. Tantas cosas pensó y dejó de pensar, que la suerte se cansó de esperar a que se decidiera; viendo que en esa lucha llevaba ya un gran tiempo y no sabía fijar su pensamiento, se marchó y no le dejó nada.
Ebó1 gallo, 1 tamborcito, 1 flecha, ropa puesta, basura de la casa, jutía y pescado ahumado, maíz tostado, manteca de corojo, mucho dinero.
8.El tambor
Antiguamente, para el tambor se utilizó desde el cuero humano hasta el cuero de carnero. El tambor fue un instrumento que sirvió para enviar mensajes de una tribu a otra, para amenizar fiestas, mortuorios y ceremonias religiosas; pero los antiguos no estaban satisfechos con su sonido, pues los cueros que le ponían, por mucho que los estiraran, siempre quedaban flojos y el sonido resultaba demasiado débil.
Los distintos jefes de tribus vivían preocupados por aquel instrumento que les servía de tantas formas. Un jefe de tribu, en particular, solía acariciar en sus ratos de ocio un tambor que guardaba celosamente por ser el centro de su reinado; pero cada vez que quería tocarlo, por mucho que lo estiraba, al ir a sonarlo se aflojaba. Con ese tambor lo mismo celebraba una fiesta que un mortuorio, o daba una orden a su pueblo.
Los súbditos de aquel Rey le temían tanto a él como a su tambor, pues cuando el Rey lo tocaba para impartir alguna orden, el que no la cumplía era mandado a matar de inmediato; igual pena de muerte tenía el que se atreviera a querer ver dicho tambor. Por ese motivo el Rey lo guardaba en un cuarto vigilado celosamente por una pareja de guardias armados, con la orden de matar a quien intentara verlo.
Un día, descontento con el sonido de su tambor, el Rey llamó a su presencia al Brujo de la tribu y lo consultó al respecto. El Brujo le dijo:
«OBANI ETIE ILU BAKINI, MOGBE ABE MOGBO ERI».
Se lo dijo porque él sabía de qué estaba forrado el tambor: era cuero de carnero. Entonces el Rey le contestó que por eso mismo quería que le diera la solución a su problema. El Brujo le respondió que convocara al pueblo a una reunión y le dijera que iba a recompensar a quien le trajera una piel que le sirviera, para evitar una epidemia que se avecinaba y que podría destruir a la mayor parte del pueblo. De esa forma el Rey engañaba al pueblo para que no se supiera la verdad y ocultaba el secreto del tambor, pues el pueblo ignoraba lo que existía en aquel cuarto vigilado, donde no podía entrar todo el mundo y sólo unos cuantos tenían el privilegio de hacerlo.
El pueblo, al oír las palabras de su Rey, se dio a la tarea de buscar dicha piel para evitar aquella enfermedad. Al poco tiempo, el Rey junto con el Brujo de la tribu había probado muchas pieles, pero ninguna satisfacía su deseo.
En aquel pueblo vivía un hombre al que los demás habitantes, e incluso el propio Rey, llamaban sabio. Enterado de la petición del Rey, se consultó con su Dios, y éste le dijo la verdad en cuanto a lo que el Rey pedía, marcándole que hiciera Ebó y que después de hecho le diera el chivo a ESHU y se presentara ante el Rey llevándole el cuero y la caña de castilla. Así lo hizo aquel hombre. Cuando se presentó delante del Rey le dijo: «Mire, aquí tiene usted la piel de chivo que le hace falta para forrar su instrumento y esta caña para que lo haga sonar».
El Rey se quedó una vez más asombrado con aquel hombre, que le estaba diciendo la verdad sin haber entrado nunca a aquel cuarto. Probó y forró su tambor con aquella piel y lo hizo sonar con la caña, quedando maravillado con aquel sonido, tan distinto al que tenía antes.
Entonces el Rey le dijo que desde aquel momento tenía el privilegio de entrar en el cuarto y de participar en los días de ceremonias. Pero aquel hombre, que resultó ser ORUNMILA, le contestó: me basta con ser lo que soy. Ante aquellas palabras el Rey le dijo: entonces desde hoy serás mi consejero. Y ORUNMILA dijo: «TO IBAN ESHU, IBORU, IBOYE, IBOSHISHE».
EbóUn chivo, gallo, caña de castilla, aguardiente, jutía y pescado ahumado; después de hecho el Ebó, se le da el chivo a ESHU.
9.La jicotea grande
REZO: LATEJOYO LERI GUAKUA AKONNO AYAPA AJA OBINI DAKULA IBA
ASHERE ARUBA LODAFUN OLORUN YENI DEREGBA ERI.
SUYERE: «ALOMIDA FIRE, EGUADO LERI AYAPA OSA KULEYA».
En AGUADO NILE vivía un pobre pescador llamado AKEME, que tenía fama como arponero y tirador de red. Cierto día, caminando por la orilla del mar, vio a un niño que maltrataba una jicotea chiquita que se había encontrado. AKEME tomó la jicotea y la liberó echándola al mar. Varios días después se hallaba pescando cuando oyó una voz que lo llamaba por su nombre desde el mar; asustado, buscó alrededor del bote y vio que era la jicotea que él había salvado.
En otra ocasión se repitió el hecho, pero esta vez ella le dio las gracias por el acto bondadoso de haberla liberado, y además le ofreció enseñarle su profesión y llevarlo a su reino marino, lleno de maravillas. AKEME le preguntó quién era, y le contestó que era OSA KULEYA, el adivino de OLOKUN, el monstruo de los mares.
«LOMADE ABANITA YERNIDUEGBE AGUNA ERI OKOMO FASINADE».
AKEME bajó a conocer aquellas tierras y allí se enamoró de la hija del Obá, llamada ASESU, y con ella vivió una vida dichosa, plácida y cómoda. Allí pasó 300 años, pero en realidad la vida del mar era más lenta que la de la tierra, y en ésta habían transcurrido 3,300 años.
Un día pidió volver a la tierra para ver a su familia, y al fin accedieron. Entonces OSA KULEYA se preparó para devolverlo a la tierra: le hicieron Ebó con EJA-ORUN (guabina) para que tuviera la virtud de unificarse con todos los Reinos de la Naturaleza, y le prepararon un bello güiro que llamaron el «GÜIRO DE LA GRAN YOYA», el que le aconsejaron que no abriera bajo ninguna circunstancia.
AKEME partió hacia el lugar que había sido su pueblo, y donde había estado su casa sólo quedaban cimientos cubiertos de arañas y alacranes; no había calles ni señales de vida, al parecer desde hacía muchos años. Se encaminó a algunas casas vecinas y preguntó por sus padres, pero ni el más viejo le pudo dar noticias. Entonces les enseñó un pedazo de tela de res que guardaba, y el viejo le dijo que hacía unos 3,300 años que no se usaba.
Horrorizado al ver lo sucedido, AKEME se fue a la orilla del mar y comenzó a llamar a OLOKUN y a ASESU. Al no tener respuesta, supo que ya no era de un mundo ni del otro y, horrorizado, abrió el güiro pensando hallar dentro un poder que lo compensara; pero sólo salió un humo blanco y una vocecita que rezaba y cantaba:
«OSA OGUNDA».
Inmediatamente su pelo se volvió blanco, se le alargó la quijada, se le encorvó la espalda y se volvió un viejo con sus 300 años, hasta que llegó a ser lo que hoy en día es una Jicotea Grande (Ayapa Tiroko), que aún sigue llevando consigo todos los secretos de los dos Mundos y de muchos Siglos.
Ebó9 abanicos de mar, 9 piedras de arrecifes, 9 caracoles, una jicotea, 2 gallos, 1 pato, 1 guabina, 2 palomas, 1 güiro, jutía y pescado ahumado, maíz tostado, mucho dinero.
10.Shango y el carnero
SHANGO es un Santo siempre de mucha osadía y valor, y un día se puso a retar al carnero. El carnero sabía que él no tenía armas con que vencerlo, y se pusieron a pelear: el carnero le daba cada embestida que lo dejaba turulato. Pero OGUN, que pasaba por aquellos lugares, se puso a observar la osadía y el valor de SHANGO y, viendo que estaba perdiendo, por admiración a su valentía le tiró el machete, que SHANGO recogió, y así pudo vencer al carnero. El carnero era muy amigo de OYA, pues aquí OYA criaba los rebaños de carnero para OLOFIN.
NotaDice este Ifá, que no se mofe tanto, que por mofarse Ud. va a perder.
NotaOSA KULEYA fue el que le dijo el secreto del cao y el Ewe a OTRUPON OGBE para que terminara de fabricar el secreto de Ilú Baata.
11.Cuando Ogun sostenía el mundo
REZO: OSA KULEYA BABA AWO DE OLOFIN BABA AYARI AWA AYARI AWA YARI
BODE ORI OBANI TINSHE NI OBA AFEFE AÑA YOBINI ORUN AINAWARA
WABORAWARA BOSHE LOYORUMBO FUN LERI OBA IYA AWA TINSHE COBA
SHE IMI OBA OMI KAYENIWAIRE OBA IRE.
OGUN vivía pegado a la candela por la fuerza que tenía, pero su vida era sofocada y nunca tenía tranquilidad; siempre estaba de mal humor y el fuego casi siempre lo estaba quemando. Por eso OGUN OKUA alimentaba a todo el mundo de la sangre, pero eso no le quitaba el calor ni la sed, manteniéndose intranquilo y sin poder dormir. Como ya casi le era imposible mantener esa situación, un día por la noche se puso a cantar en la oscuridad:
«OBA NI YE SHANGO AFEFE NI OLORUN OBA NI LAYE SHANGO
AFEFE NI ORUGBO OYA YOTUN AYERE ALAGUEDE OBA NI BATE
INA DOTA BO OKUE AFEFE NI LORUN SHANGO».
SHANGO, que oyó esto, dijo: caramba, este no es el que dice llamarse Rey de la fuerza y quiere quitarme mi reinado y mi poder; pues lo voy a convertir en esclavo mío. SHANGO salió a caminar y cantaba:
«OFUN YEYE OFUN YEYE YANZA OMO LAYBO LOFUN OTA».
Al terminar de cantar vio que OYA se asomaba, pero no quería acercarse y le huía; esto disgustó a SHANGO, que se encomendó a OLOFIN. Llamó al viento, y la candela, animada por esa agresión, avanzó hasta envolver a OYA, lo que aprovechó SHANGO para atraparla. Le explicó lo que quería con respecto a OGUN y, una vez informada, salieron ambos para la casa de OLOFIN.
Al llegar le contaron a OLOFIN lo que ocurría con OGUN, y OLOFIN les dijo: a OGUN lo tengo yo así por su carácter y su fuerza; él nunca ha venido aquí y lo único que ha tomado en su vida es sangre. Dirigiéndose a OYA le dijo: te voy a entregar esta Piedra para OGUN, para que él siempre tenga asiento y para que con ella sostenga la tierra. Y a SHANGO le dijo: tú busca a YEMAYA para que ella sea quien le dé el agua a OGUN. SHANGO le respondió: padre mío, OGUN tendrá siempre que respetarme, y al sostener la tierra lo hará bajo mi dominio. OLOFIN replicó: TO IBAN ESHU.
SHANGO y OYA se fueron y se encontraron con YEMAYA, a quien le contaron lo dicho por OLOFIN. Empezó a llover, y YEMAYA, con una tina que llevaba, cogió agua de lluvia y la llevó para la casa de OGUN. Cuando llegaron, él estaba muy sofocado y agitado por causa de la candela; YEMAYA le dio a tomar el agua que llevaba, OYA lo sentó en la piedra y enseguida OGUN se quedó profundamente dormido.
Cuando despertó, todavía la piedra se seguía enterrando en la tierra. SHANGO le preguntó cómo se sentía y él respondió: completamente distinto. SHANGO, que tenía 7 palomas y un guineo, se los dio a comer y le dijo: mientras el mundo sea mundo, si quieres sentirte bien, tienes que jurarme que tú serás quien sustente al mundo con esta Piedra. OGUN, en presencia de OYA y de YEMAYA, juró cumplir solamente los deseos de SHANGO.
Después OGUN cogió con la mano derecha la jícara en que le dieron agua y dijo: OTUNNI OBA; echó agua con la mano izquierda y dijo: OSI LAWO ASHE EWE LE KERE IKU OMAYA, y se echó agua en la cabeza. SHANGO dijo entonces que para saludar a todos los ORISHAS, a EGUN y a INLE, lo primero que hay que hacer es esto que ha hecho OGUN, o sea, echar agua en la tierra, que es la primera que hay que saludar siempre. Enseguida se fue desapareciendo el calor que siempre tenía OGUN encima. SHANGO puso la jícara en el centro de todos, en la tierra, y empezó a cantar:
GBOGBO ORISHA OMI OLORUN OMI ASHAGBA WA GBOGBO ORISHA OMI OLORUN
Y todos los Santos se reunieron y vinieron a tomar agua en la jícara.
EbóGallo, carbón encendido, jícara con agua, pescado, cabeza de tiñosa, maíz tostado, jutía y pescado ahumado, manteca de corojo, hierba curujey, jagüey, Ceiba, comején de mata, maíz crudo y tostado, un collar de bandera, hojas caídas de los árboles, mucho dinero.
NotaEn este camino se originó la costumbre, el porqué para realizar cualquier ceremonia hay que levantar primero una jícara de agua y ofrecerla a Olordumare y después echarle agua a la tierra en la forma indicada arriba. En el proceso de la consagración de un hijo de OGUN, cuando se lleva a éste al monte, tiene que ir un hijo de OBATALA que es quien lleva la Piedra, la cual al llegar al monte se la entrega a la hija de OYA y ésta la pone en la manigua (nigbe); OYA es quien le entrega el machete al hijo de OGUN. OBATALA le da la Piedra y OSHUN le echa miel de abejas cuando sale del monte; YEMAYA es quien le da de tomar agua, el agua se le pone en una tinaja a OGUN. Debe llevar dentro un pedazo de palo Yaya o en su defecto hojas de Yaya. Para lavar a OGUN hay que preparar un Omiero con las siguientes hojas: quiebra hacha, yaya, jocuma, guayacán, jiquí, jagüey, álamo. El agua que se prepara para echarle a OGUN en la cazuela o cabeza es a base de meloncillo y miel de abejas (esta agua se riega también en la casa).
12.Donde quisieron matar a Orunmila
ORUNMILA tenía muchos enemigos y un día salió, y uno de ellos comenzó a perseguirlo con la idea de matarlo. Pero ORUNMILA lo descubrió y se le quedó parado, porque así se lo había indicado el Ángel de su Guarda y porque no conocía el camino que iba pisando. Al ver a ORUNMILA detenido, el enemigo le partió para arriba con un cuchillo en la mano, pero al aproximarse cayó dentro de una furnia de tierra movediza que allí había, porque en esos lugares todo estaba lleno de caos; por ese motivo el enemigo no pudo llevar a cabo sus propósitos homicidas.
13.El trono de Ifá
REZO: WARA WARA AIYE WARA WARA ORUN ADIFAFUN OSHUMARA AKUKO LEBO
AUN AYAKUA TIROKO AFEYU AFELEPE ADIFAFUN UMBO UMNBATINLO
LOKO EDE GBOGBO TENUYEN LEBO BODA AYE OLUO LAKI OYUGBONA
LABERE ADIFAFUN APOTIN SHOMO BINI ORUNMILA OMA EURE LEBO
AKARAN NIRU ESHU EREKURU ONI SHANGO LOLO TINSHOMO AÑA ORIN
ARABAYI ESHU AGARA ADIE LEBO EYELE AKUKO LEBO OSA KULEYA
OMO REYEBO ADIFAFUN EYO KAN FUNKURUMI OLUO TINSHOMO OLOFIN
GURA GURA AYE GURA ORUNMILA ADIFAFUN OSHUMARE ADIFAFUN EKO
AKARA LEBO AWATANA LOYA.
Cuando amainaron los torrenciales aguaceros del diluvio, OSHUMARE fue a mirarse con WARA WARA ORUN AWO para saber cómo sería el final de todo aquello; el Awó le vio este Ifá y enseguida le marcó el primer Ebó.
Él deseaba bajar a la tierra, pero resultaba que la jicotea también lo deseaba, aunque ella había perdido el poder de hablar con los humanos y sólo le podía hablar a OSANYIN y a EGUN. Ella también decidió verse con el Awó, y éste le vio este Ifá y le dijo: tienes que hacerte Ifá. En esa consagración OSHUMARE fue la OYUGBONA y quien la acompañó a la tierra.
Cuando bajaron, llegaron a la tierra de IMOLE OWA NILE, que era la tierra de la sabiduría de Ifá, donde tuvieron que hacerse el segundo Ebó; aquella era la tierra de Benin y allí existía una guerra por la silla o el trono tradicional de la sabiduría suprema, que les pertenecía a los hijos de ORUNMILA, pero había unos usurpadores que querían hacerse de ese trono. Los habitantes de Benin decidieron ver a OSHUMARE y a la jicotea para que los aconsejaran antes de que aquéllos llegaran.
SHANGO había ido a visitarlos y era quien mantenía el derecho a la corona de Benin para los hijos de ORUNMILA; ellos le vieron este Ifá y le marcaron el tercer Ebó para que él pudiera conservar la corona del trono. Fue ahí donde a SHANGO le dieron el nombre de OSA KULEYA OMARE YEBO (Osa Kuleya hijo que escapó sano y salvo). Y cuando los del pueblo de Benin fueron a ver a OSHUMARE y a la jicotea, allí les dijeron que fueran a ver a un Awó llamado OSA KULEYE OMARE YEBO AWO, que él era quien les solucionaría sus dificultades y sus problemas.
Cuando llegaron a casa del Awó y vieron a SHANGO se sorprendieron, pero éste les realizó el Osode y les vio este Ifá, y allí todos se tiraron al piso. SHANGO les dijo que aquella guerra que sostenían no era sólo por el trono y la corona, sino también por un EGUN que gobernó esas tierras y que la tradición conservaba: era el que guiaba a OLOFIN cuando venía de Ifé para Benin en medio del Diluvio. Ese EGUN se llamaba AYO ANKAN y en vida fue un enano que fue Babalawo, y su espíritu se encaramó encima de la jicotea macho (AYAKUA TIROKO); ellos habían abandonado su culto y, debido a eso, eran todas las calamidades que azotaban a la tierra.
Entonces decidieron atenderlo y coronaron a OSA KULEYA OBA DE BENIN, donde SHANGO conservó el trono y la corona para los hijos de Ifá en la tierra. Entonces SHANGO les marcó el cuarto Ebó para la adoración de AYO ANKAN, el cual era hijo de OYA, y es por eso que en OSA KULEYA se adoran las plazas y los mercados; desde entonces reinó la tranquilidad y el progreso en la tierra de Benin. Aquí nace el trono de Ifá, que es la silla de la sabiduría.
Ebó 12 gallos, 1 jicotea, todo lo que se come.
Ebó 21 chiva, akará, ekrú.
Ebó 32 gallos, palo de Ceiba de su tamaño, ñame volador, gallinas, 2 palomas.
Ebó 4Un muñequito, jutía, pan, gallo, paloma; este último Ebó va para la plaza.
14.Eja y Aun
REZO: OSA KULEYA EJA OSA KULEYA AWA AWO OMO EJADE OMO ADISHE
IBASHE OMO YARE IYA OLE IBU AÑAUN ÑEÑE IBA AWO OBA OUN
TIRKE AWARIBO KOWA TESHE IBASHE AÑOÑU EYO FISHE IBASHE
ELENU AUN.
EJA y AUN eran Babalawos; ambos nacieron en el mismo lugar y vivían juntos, y se entendían por su conversación sagrada. Pero EJA presumía de sabio e inteligente, porque su conversación era un gran ronquido y se entendía con OLOFIN y con EGUN; cuando le hablaba a EGUN lo hacía con este canto:
«FUFU LELE EGUN EJA AWA IKU EGUN
FUFU LELE EGUN EJA AWA IKU EGUN».
AUN, por su parte, después de la oración pasaba horas chiflando, y con eso llamaba a todos los ORISHAS, principalmente a ORUN, a SHANGO y a OSANYIN; éste era su Súyere:
«GBOGBO ORISHA AUN LOKU LORUN
GBOGBO ORISHA AUN LOKUN LORUN
GBOGBO ORISHA AUN WUANI WAO
ELENU ONI SHANGO».
SHANGO, al oír este canto, siempre decía: cómo sabe Awó AUN y cómo tiene secretos; y añadió: algún día le voy a dar mis fuerzas para que con ellas el agua en que vive sea tan grande como la tierra y el mar, y todos lo respeten.
Awó EJA, cada vez que oía a Awó AUN en sus cantos chiflados, se molestaba. Un día se pusieron a conversar y EJA le decía a AUN: yo comprendo que tú tienes más secretos que yo, pero yo tengo más conocimientos que tú, pues soy más inteligente. AUN no le contestó nada.
Un día EJA se puso a pensar que no podía seguir junto a AUN, pues él no podía progresar mientras que AUN sí; y cada vez que SHANGO mandaba un trueno, la mujer de AUN daba a luz. AUN, viendo a EJA triste, lo llamó y le dijo: vamos a ponernos de acuerdo los dos y cantemos a OLODUMARE, a SHANGO, a OSANYIN y a EGUN, quizás éste sea el bien de los dos; aunque es probable que más nunca podamos cantar, porque perderemos la voz. Y cantaron:
«OLODUMARE IWASHE SHANGO, OLODUMARE IWASHE SHANGO
ELENU AGANDO AWADISHE, OSANYIN AGANDE OBANI MEKUN
EGUN AWA ISHE AGAGDE».
El mensaje fue recibido inmediatamente por SHANGO, OLODUMARE, OSANYIN y EGUN, que oyeron el canto de EJA y AUN con sus peticiones. OLODUMARE mandó el agua enseguida para el río; OSANYIN y EGUN mandaron el viento y la tempestad; SHANGO mandó el relámpago, el trueno y las centellas.
El río se revolvió y fue creciendo, los peces salieron para el mar, las jicoteas salieron para afuera, se revolcaron los palos y las hierbas que la tormenta movía, pero no regresaron al río. Cuando todo se apaciguó, apareció SHANGO y, parándose entre el río y el mar, le dijo a EJA: abre la boca; y le quitó la voz: tú sólo roncarás y nosotros te atenderemos. Se viró para el río junto con OSANYIN y le dijo a AUN: tú sólo servirás para todos los secretos del mundo, y tu voz sólo la tendrá OSANYIN; le quitó la voz y la metió en un güiro de OSANYIN. Y le dijo a EJA: tú tendrás un gran secreto con todos los ORISHAS y con todos los EGUN; por tu saber vivirás aquí, que es más grande que donde vive AUN, pero AUN será quien te aliente y te alimente, pues él tiene todos los secretos.
SHANGO y OSANYIN le dijeron a AWO EJA: todavía te faltan cosas que saber para poder vivir; vamos a ver a AWO AUN para que te dé ese secreto, porque si no la sal te matará. Salieron los tres para la casa de AWO AUN, pero AWO EJA iba muy triste porque él había creído que tenía más poder que nadie. Cuando llegaron al río donde vivía AWO AUN, le dijeron que tenía que darle distintos secretos a AWO EJA para que pudiera vivir en Ilé OLOKUN, donde la sal lo podía matar, y AWO AUN obedeció inmediatamente a OSANYIN y a SHANGO. Sacando distintas piedras, se las mostraba diciéndoles: con esto evitaremos que AWO EJA muera, porque las piedras mantendrán las condiciones que necesita AWO EJA para vivir.
Dicho esto, empezaron a formarse remolinos y tormentas en el río, con lo que las piedras fueron a parar al mar. AWO AUN le dijo a SHANGO y a OSANYIN: ya están complacidos, pero en lo adelante éste se llamará AWO EJA ORUN, porque lleva mi maldición.
EbóJicotea, pescado, guabina, agua de río y de mar, calabazas, hierbas de Ifá, 1 gallo, 1 paloma, 1 pollón, coco, jutía y pescado ahumado, manteca de corojo, mucho dinero.
NotaEn este camino no se le puede rogar la cabeza a nadie cuando el pescado no tenga la lengua grande.
NotaAWO AUN le dijo a SHANGO y a OSANYIN: «Esto servirá para muchas cosas, pero principalmente para llamar a EGUN».
15.La prendición del Alawo para hacer Ifá
Era un hombre de alta sociedad que se tuvo que ir para el monte como un cimarrón, porque ya estaba robando mucho, hasta a sus familiares, que eran ricos. Sus padres, queriendo salvarlo de la justicia, del bochorno y de la muerte, le daban consejos, pero él no oía nada de lo que le decían.
Como último recurso, sus padres fueron a mirarse con el Awó del pueblo y en el registro salió este Odu, marcándole Ebó con tela blanca, gallos, palomas, soga, pimienta de guinea, demás objetos y una canasta, que era la canasta que usa el Alawo a la entrada del Igbodun.
Los padres le dijeron al Awó dónde se encontraba, y el Awó lo fue a buscar al monte. Al encontrarlo rezó:
SHANU LOLO TINSHE AGUORA KI IRE AYE KOOLE DEFUNHO LORUBO.
Y enseguida le tiró en la cabeza la tela blanca del Ebó y le tapó los ojos con la misma tela, para que no viera a nadie a la salida del monte ni lo conocieran a él en todo el trayecto. Como el Awó lo encontró sentado al pie de una mata de uva caleta, le fue por la espalda y lo sorprendió, y entonces le dijo estas palabras tres veces:
ONI DIDE ANKORO — y respondió: YANKOLO
Y entonces cantó:
KOROIMAMI — y se contestó: YANKOIMA.
Y lo llevaron para la casa, donde estaba todo preparado; el Awó tocó la puerta, le abrieron y metieron al hombre en el cuarto para hacerle Ifá.
16.Cuando Osa Ogunda describe de forma gráfica el estado de suspenso que acompañó el descenso de «Hoo» en el momento de la creación
No habían cosas vivas
Era el sacerdote en la tierra
Aquello que estaba suspendido
Pero que no descendió
Era el sacerdote en el Cielo.
Todo era sólo espacio vacio
Sin sustancia alguna
Era el sacerdote en el aire
Se adivinó para la Tierra y el Cielo
Cuando ambos existían, sin habitantes
En dos conchas vacías
No había ni pájaros ni espíritus, viviendo en ellos
Olordumare entonces se creó a si mismo
Siendo la primera causa
Lo cual es la razón por la que llamamos a Olordumare
El único sabio en la Tierra
El es la única causa en la creación
El único sabio en el Cielo
Que creó humanos
Cuando él no tenía compañía,
Aplicó la sabiduría a la situación
Para apartar cualquier desastre
Tú solo
El único en el Cielo
Es el nombre de Olordumare
El único sabio,
Te damos gracias
La única mente que sabe,
Tú creaste al hombre
Escuchando un solo lado de un argumento
Tú juzgas y todos quedan complacidos.
OLORDUMARE se sentó y pensó cómo crear más cosas en su Universo. Comprendió que necesitaba una fuerza intermedia, ya que él estaba demasiado cargado de energía para ponerse en contacto directo con cualquier cosa y que ésta sobreviviera. Por lo tanto creó a OGBON (sabiduría), lo sostuvo en la palma de la mano y pensó dónde podría vivir. Pasado un tiempo, OLORDUMARE liberó a OGBON para que volara y buscara un lugar adecuado donde morar.
Cuando OGBON no pudo hallar una morada adecuada, voló de regreso zumbando como una abeja hasta donde se encontraba OLORDUMARE, quien lo tomó y se lo tragó. Igualmente IMO y OYE, que también fueron creados, regresaron por falta de moradas adecuadas y fueron tragados por la misma razón.
OLORDUMARE entonces «durmió», pero no en el sentido humano de la palabra: pareciendo dormido pero despierto, pareciendo durmiente pero vivo. Eleye (las brujas) pasaron sus alas contra mi rostro; yo pregunté cuál era mi falta, OLORDUMARE nunca dormita.
Después de varios «miles» de años durante los cuales OLORDUMARE estuvo perturbado por el incesante zumbido de OGBON, IMO y OYE, decidió liberarse de ellos con el fin de alcanzar un poco de paz. Entonces les ordenó que descendieran haciendo el sonido de «Hoo». Así los tres cuerpos celestiales actualmente conocidos como «HOO-RO» y «ORO» fueron evacuados y preparados para su descenso a la Tierra. Como eran fuerzas de vida celestiales altamente cargadas, su descenso se vio acompañado de relámpagos y truenos. Toda la materia sólida se derritió y se convirtió como una gelatina. Durante un tiempo, «ORO» permaneció suspendido en el aire como un huevo y no se derritió, pero entonces cayó a la tierra y se rompió.
En su nuevo estado, «ORO» se identifica con ELA, la deidad que funciona en el complejo de adivinación de Ifá y que está considerada como la encarnación de la sabiduría, el conocimiento y la comprensión en todas las formas verbales y visuales.
NotaLos nombres ORUNMILA y ELA algunas veces se intercambian, aunque ELA probablemente es una Deidad separada en su derecho propio dentro del sistema de adivinación de Ifá. Como quiera que fuere, ELA se convirtió en la primera fuente autorizada reconocida de comunicación y explicación de la naturaleza de OLORDUMARE y de toda su creación.
17.Lo que se va vuelve
En este camino, los IBEYIS ORUN ABIKU, que eran hijos de OYA, al nacer, uno se muere con su madre en el parto y se va para el Cielo con ella, y el otro niño se queda en la tierra. OYA, al pasar un tiempo y ver a su hijo viviendo en la tierra, lo reclama y se lo lleva con ella para el Cielo.
18.Ogun y la guerra
OGUN venía de la guerra y, de tanta gente que mató, sólo conocía la sangre, y era lo único que tomaba; producto de eso su boca estaba siempre embarrada de sangre. YEMAYA, cuando lo ve en esas condiciones, le da una jícara con agua de lluvia, pidiéndole entonces a OLOFIN que mandara la lluvia. OLOFIN, al oír las súplicas de YEMAYA, mandó un gran aguacero, y éste refrescó el cuerpo de OGUN.
19.Si mala es la guerra con los vivos, peor es con los muertos
En este camino existía una gran lucha entre los territorios de OYA, que eran atacados por los guerreros de SHANGO, el cual iba al frente. Después de una intensa lucha, SHANGO derrotó a los hombres de OYA. Viéndose perdida, OYA levantó los muertos de la tierra y, haciendo un contraataque, logró vencerlo y cogió preso a SHANGO. Éste venía altanero y con la cabeza erguida; OYA, al ver la postura de SHANGO, decidió soltarlo.
20.La fiesta de los pájaros
En este camino se iba a celebrar una fiesta de los pájaros en el Cielo, y la Tiñosa se arregló para asistir. Antes de partir fue a tomar agua al estanque, y en ese momento se encontraba allí la jicotea, que al verla tan arreglada le preguntó: ¿dónde vas tan bonita? La Tiñosa le explicó lo de la fiesta en el Cielo y la jicotea le pidió que la llevara.
La Tiñosa empezó a poner peros, pero tanta fue la insistencia de la jicotea que accedió. Cuando llegaron a la fiesta, la jicotea se sentó al lado de la Tiñosa en la mesa donde había un gran banquete. Mientras comían, la Tiñosa se vomitó al lado de la jicotea y ésta le renegó; la Tiñosa no le dijo nada. Cuando venían de regreso hacia la tierra, la Tiñosa dejó caer a la jicotea.
21.Osa Kuleya descubrió el engaño
En este camino, la jicotea embrujó a la hija más chiquita de una mujer. Ésta mandó a la niña al río en busca de agua y, cuando llegó allí, la jicotea la metió en un tambor. La jicotea cogió el tambor con la niña dentro y se la llevó, mientras la niña le decía que la estaba matando de hambre, que nada más le daba frijoles y maíz. Al llegar al pueblo, la jicotea le decía a la gente que aquel tambor hablaba y le cobraba un derecho por oírlo hablar. En eso llegó Osá Kuleya y descubrió el engaño de la jicotea.
22.La mujer hace trabajo al hombre
Había dos jicoteas en un estanque; el macho se le subió arriba a la hembra y ella se sacudió y lo tumbó boca arriba.
NotaLa mujer hace cosas para amarrar al hombre, también habla de engaño conyugal.
23.Osa Ogunda puede pelear
Oidere es el Awó de Igbado, Aluko es el Awó de Igbado y Aijagogorogo es Awó de Olibara; todos adivinaron para la casa de Olibara.
Oidere, el Awó de Igbado, dijo haber descubierto una buena fortuna para Olibara, pero tenía que sacrificar: 1 paloma, 1 carnera y 44,000 cauries. Él sacrificó.
Aluko, el Awó de Igbado, dijo haber descubierto una fortuna en el nacimiento de un niño, por lo que Olibara debería sacrificar: 1 gallina, 1 carnero padre, 32,000 cauries. Oidere y Aluko eran Awó extranjeros.
Aijagogorogo, el Awó de la casa de Olibara, dijo que él veía una guerra y le planteó a Olibara que ofreciera en sacrificio una mandarría y 66,000 cauries; y además dijo que si no hacía el sacrificio, la guerra vendría en 11 días.
Olibara no sacrificó. En el obsceno día la guerra vino. Olibara huyó del pueblo.
24.Se adivinó para Aikujegunre (tipo de hierba)
Sun-mis ebe, Sun-mis aporo (movimiento de las pilas y los surcos) adivinaron para Aikujegunre y Oloko (el granjero).
A Aikujegunre se le dijo que debía sacrificar: 1 babosa, 1 gallina, 1 carnero padre; le dijeron que no moriría, pero que debía levantarse y plantarse en un lugar bien alto de la tierra. Aikujegunre oyó y sacrificó.
El granjero fue advertido de ofrecer sacrificio de un carnero padre, machete y 66,000 cauries para que no muriera. Él oyó y sacrificó.
Cuando el granjero estaba guataqueando, reunió a Aikujegunre en un lugar, y ésta dijo: «Yo me he hecho notable y me has reunido aquí, ayúdame a hablar con mi padre en el Cielo». Cuando el granjero terminó de guataquear y reunió las hierbas, llamó a Aikujegunre con su machete y la ubicó sobre el tronco de un árbol cortado, y la hierba dijo: «Di a mi padre en el Cielo que me he hecho notable».
Por lo tanto, las últimas palabras dichas por la hierba son: «El granjero no podrá morir y yo tampoco moriré, para que ambos permanezcamos para siempre».
25.Se adivinó para el cazador
Luchar perdiendo el polvo del Búfalo, quien le tira uno que será cazador: ellos fueron los que le adivinaron al cazador. Le dijeron que debía ofrecer sacrificio porque encontraría en ese año la esposa que amaría. Aquel que será el cazador ofrece en sacrificio: 2 gallos, 2 pollonas, shekete y 4,000 cauries.
Mi cabeza se convertirá en tan blanca como la cascarilla de Benin,
todo el mundo viene y se regocija conmigo por mi cabeza.
Yo seré tan viejo que mi pelo será blanco como la cascarilla.
Ifá dice que será rico al final de su vida. Esta es la solución del problema: la predicción es que el cliente tendrá dinero, una mujer, un hijo, una casa nueva o un título, en dependencia de lo que requiera, si hace el sacrificio específico.
26.Se hizo adivinación para Olota Odo
Igbin ni ko dan to awo alaketu
Opantimanre awo ale odo
Ipinle oran nmenu sopo
Adifafun olota odo
Omo arogede dudu wonu omilo
Iwaju olota nlu gbudu lugbudu
Ogede oyinbo nimi lorun ni
Moti mu ori dide temi wale aye
La di gun ni mi mosenu koto kinto muni
Adifafun olougbon
Olugbon n jaye ilekoko ilekoko bi ikin
Abu fun aresa
Adifafun Orúnmila
Orúnmila paapaa naa n jaye ilekoko ilekoko bi ikin
Ebó won ni won oshe
Orúnmila nikan ninbe leyin tinrubo
Oba alade felede rubo
Abede lara oman de mi lo gbede
Ebó: elede meji
Traducción
La Babosa tiene una saliva resbaladiza
Opantimanre el sacerdote de la profundidad del agua del río
Una palabra pesada hace uno ser confundido
Hicieron adivinación para Olota Odo
El pobre que viste bien antes de entrar al agua
El frente de olota esta lleno de buenas cosas
El atrás de olota esta lleno de buenas cosas
Vine con una cabeza afortunada desde el cielo
Yo soy pacífico y tomo agua con calma
Hicieron adivinación para olugbon
Olugbon vivía una vida dura como las nueces
Hicieron adivinación para aresa
Aresa vivía una vida dura como las nueces
Les dijeron que hicieran sacrificio
Orúnmila fue el único que lo hizo
Oba Alase había hecho sacrificio con puerco
Comodidad mi vida será cómoda comodidad
Sacrificio: dos puercos
Dice Ifá que hay tres personas y dos no van a hacer sacrificio; los tres deben hacerlo. Usted ha estado viviendo una vida dura, debe darle de comer a Orúnmila, para que su vida sea cómoda. Usted encontrará la comodidad y será grande.
27.Hicieron adivinación para Osoniyirun Omode Orowa
Ikan ni jegi ni bi melo imelo
Ogongo ni jegi nibi melo melo
Adifafun Osoniyirun Omode Orowa
Eyiti iyami oman van waje
Ebo won ni oshe
Osi gbebo nbe orubo
Keepe
Keejina
Ebani laru según
Ebó: gallo, jutía
Traducción
Ikan (comején) come el árbol desde un lugar suave
Ogongo come el árbol desde un lugar suave
Hicieron adivinación para Osoniyirun Omode Orowa
El que iba a tener la pelea de los mayores
Le dijeron que hiciera sacrificio, oyó y lo hizo tan pronto
No ha sido largo, vengan a vernos con la Victoria.
Sacrificio: gallo y jutía
Dice Ifá que debe darle de comer a los mayores unas ofrendas; los mayores están peleando con usted, haga sacrificio, Ifá le salvará de las manos de ellas. Debe estar cambiando de ropa todos los días, usted será muy rico.
28.Hicieron adivinación para Mansaku, el pobre de Alasira
Osagunda oringuda
Otinu ogungun ogun jade
Ori ti yoodade inu ajere ide nitiwa
Orun ti olo ejigbara ileké inu
Ajere ide ni tiwa
Bebedi ti olo mansaji aso oba
Tokona yanran inu ajere ide nitiwa
Adifafun Mansaku omo Alasira tinraye ala iniku
Iku aani oman pawon aman saanu koorelemi
Agbogbo ajogun ibi aani e mansewon aman saanu keerelemi
Ebó: chivo (Oruko)
Traducción
Osagunda Origunda
Otinu ogungun ogun jade
La cabeza que será coronada saldrá del colador del bronce
El fondo que pondrá ropas valiosas y usará las cosas valiosas, saldrá del colador del bronce
Hicieron adivinación para Mansaku el pobre de Alasira
Cuando venía al mundo de inmortalidad
La muerte, no te decimos que no los mate, pero vete para otro lugar
Todos los espíritus no les decimos que no nos hagan daño, pero váyanse para otro lugar
Sacrificio: chivo
Dice Ifá que él le hará tener honor, le salvará de las manos de los espíritus malévolos y pondrá la marca protectora en usted.
29.Se hizo adivinación para el sacerdote de Orishas
Kokoro jegi Gabón nanmunanmu doke
Adifafun alaworo Orisha
Ijoti nloree gegi ola lojubo
Okegi le kinni
Orisafi etiti baba aje jin
Ofi ejigbara ile ke omo kunjin
Okegi lee keji
Ofi alarangun kan baba aso jin
Owa kegi lee keta
Orisha wa naa ni pasan wole nje alaworo Orisha iwo loji
O kanjua da gbogbo ire enu
Ebó: paloma, gallo, gallina de guinea, igbin (eyele, akuko, agbebo eye etú, igbin)
Traducción
Kokoro jegi Gabón nanmunanmu doke
Hizo adivinación para el sacerdote de Orishas
El día que iba a cortar el árbol de la fortuna en el templo
El primer corte que trataba
Orisha le dio mucha riqueza
Le dio muchas cuentas, collares
El segundo corte que trataba
Le dio muchas ropas y cosas valiosas
El tercer corte que trataba
Orisha le castigó y le golpeó
El sacerdote de Orisha perdiste todo
Lo que tenías por tu voracidad
Sacrificio: paloma, gallo, gallina de guinea y babosa.
Contenido educativo de la tradición de Ifá afrocubana, preparado y redactado por Ofún Oshé a partir de los tratados tradicionales del odu. Los rezos, súyeres, refranes y elementos rituales se conservan tal como los transmite la tradición. Iboru, Iboya, Iboshishé.