Las historias del signo
Patakíes del odu Ogunda Ko
1.Las dos jutías
La jutía conga y la jutía carabalí fueron juntas a registrarse en casa de Orunmila. En el osode les salió este Ifá intori ikú lowó arayé, y Orunmila les advirtió que se cuidaran mucho de Eyó, el maja, que las quería comer. Les mandó hacer ebó para librarse de él.
La jutía carabalí volvió a casa de Orunmila para que le hiciera el ebó. La jutía conga, en cambio, no regresó nunca y se quedó sin hacerlo.
A los pocos días, mientras la jutía conga comía las cáscaras de un palo, vio a Eyó entre las hojas acechándola. Se le olvidó por completo lo que Orunmila le había dicho: que si se encontraba con Eyó estando ella subida en un palo, no se tirara del mismo. Se lanzó del árbol y Eyó la atrapó antes de que llegara al suelo y se la comió.
Días después, Eyó encontró a la jutía carabalí trepada en un palo y se quedó esperando a que ella se lanzara para atraparla. Pero como ella había hecho ebó y había oído los consejos de Orunmila, se quedó acurrucada y vigilando en el palo. Eyó se lanzó hacia la rama para atraparla y cayó a tierra, reventándose. Así la jutía carabalí se salvó de su enemigo gracias a su obediencia.
NotaPor este odun la persona tiene que cuidar de personas altas y delgadas que son sus enemigos.
2.Cuando Ogunda Ko se apartó de Ifá
OGUNDA KANA OFO OLUO AWO OKANA OFO OLUO
OGUNDA AWO AYE OMONI OSUN ADIFAFUN AYE TINSHOMO
OBINI OSHANLA AKARAN AWO OREO ORI OYE ORUNMILA
OGUNDA OFO OFONI WAYEUN INLE OKANAYA TOSHEGUN
EBO OFO KINLU ILERE ADIFAFUN AYE OMODELE IFA
ADIFAFUN ORI OMONIFA YEKUN OMONIRE EBO ASHANLA
BAYELERI INLE OSUN ASIA FUN FUN, IFA YEYEKUN OSUN
LADENIFA SHILEKUN BELERI ASHE BOSHEWELE NIFA
GBOGBO OSHA EBO FORIBALE LODAFUN OSHANLA
KAFEREFUN OSUN ORUNMILA.
En la tierra Ofoni Wayeun vivía Awó Oluo Okana Ofo, un Awó que siempre andaba apartado de Ifá y solo caminaba con Osha. Los Oshas eran los que mandaban en aquella tierra y todos vivían más o menos bien, pero estaban ofo, porque nadie se ocupaba de atender a Ifá y los secretos de esa tierra se iban olvidando.
Oshanla vivía muy preocupada porque veía a su hijo Awó Oluo Okana Ofo apartado del camino de Ifá. Un día se dijo que tenía que ir a la tierra Bayeleri Ifá, donde vivía otro de sus hijos, Oluo Ogunda Awó Aye, para ver cómo podía ayudarla a cambiar la forma de vida del otro y a que el ofo se marchara de la tierra Ofoni Wayeun, para que allí se viviera con más iré. Se puso en camino tocando agogo e iba cantando:
OSHANLA BIOSHE IYA ALAGBA SOKUN ORI AWO OLUO
OGUNDA AWO UMBO OFONI LOSHE UNLO.
Oluo Ogunda Komaye la oyó, le salió al paso y le dio mo-foribale. Oshanla le explicó que venía para que él viera lo que pasaba en la tierra Ofoni Wayekun, donde vivía su otro hijo Awó Oluo Okana Ofo, que empezando por él, junto con todos los demás Oshas, se habían olvidado de Ifá.
Oluo Ogunda Awó Aye miró este Ifá y dijo que aquello ocurría porque todos los Oshas le habían dado mucho poder y demasiada facilidad a Awó Oluo Okana Ofo para resolverle a la gente y vivir cómodo sin trabajar Ifá, y por eso él ya no quería saber nada de Ifá ni de sus hermanos. Entonces le dijo a su madre que ella misma, que era madre de los dos, tenía que salvarlo, pero que antes debían ir a buscar a Osun para que entre los dos lo salvaran y aquella tierra volviera a ser lo que era antes: tierra de Osha y de Ifá.
Cogieron eyelé meji fun fun y se pusieron en camino a buscar a Osun, regando orí y efún mientras cantaban:
IYA DIMU BABA DIMU EFUN ORI OSUN MOYUBALE AWO AYE
OSHANLA IYALAGBA OSUN KALUKU OSUN DIDE.
Osun, que estaba recostado a iqí moruro, se paró, y cuando llegaron Oshanla y Oluo Ogunda Awó Aye les dijo que fueran a la tierra Ofoni Wayeun a salvar a Awó Oluo Okana Ofo, pero que antes cogieran de aquel iqí. Fue hasta un iqí de carolina y les dijo que ese les serviría para salvarlo. Oshanla le dio asia fun fun a Osun y echaron a andar hasta llegar a la tierra de Ofoni Wayeun.
Allí los recibió Elegbá. Oluo Awó Ogunda Aye le dio de comer ekó y akukó a Elegbá, y este les dijo que allí iban a encontrar a Awó Oluo Okana Ofo rodeado de todos los Oshas y de Egun. Cuando él vio a Oshanla le dio foribale y la abrazó, y ella le dijo: hijo mío, hemos venido a esta tierra tuya para ayudarte, para que salgas de ofo, pues aunque Osha es un poder que Olofin le dio a la tierra, el mayor es el de Ifá, que es el que te permite vivir con felicidad en la Tierra.
Entonces Oluo Ogunda Awó Aye sentó a Awó Okana Ofo en la apotí, que puso sobre erururu, la ceniza, donde había marcado Ogunda Ofo. Osun y Oshanla se le pararon al lado, Oshanla lo cubrió con ashó fun fun de la cabeza a los pies y Osun le dio asia fun fun. Después Oluo Ogunda Awó Aye cogió adié fun fun y le puso en la lerí ashé, orí, oye, eru, obi y kolá, y le rezó:
ORI ETIE AGBANI BOSHE ORI OYE NIBOSHE ERI AWADO ORI
IRE ENIFA AWO ORI AYE IRE UMBO OFO ALAGUAO.
Le dio las adié a Oshanla y a orí mientras cantaba:
OSHANLA ADIE LAFISHE ORI UNSORO OFO AWO OLUO
OKANA OFO ORI LADIDE.
Después la abrió por el pecho y se la fue pasando por el cuerpo, embarrándolo con la sangre, y la sombra de ofo se iba apartando. Cogió entonces las eyelé, y a Oshanla le entraron convulsiones y sarayeye cantando:
SARAYEYE BAKUNO OFO OSHA LATIGUA.
Con ellas se le limpió el cuerpo a Awó Oluo Okana Ofo y a todos los Oshas que estaban mirando, y la sombra de ofo se seguía apartando. Le dio las eyelé a Osun mientras cantaba:
BABA OSUN LADIDE NI AWO OLUO OKANA OFO KAYEWO
ENINIFA.
Y le echaba eyerbale en el cuerpo a Awó Oluo Okana Ofo. Después cogió una de las eyelé, le echó ekú, ejá, awadó, orí, efún, oñí y otí, la metió dentro de la adié y le dijo a Elegbá que cogiera aquello, lo llevara al nigbe y lo pusiera al pie de araba llamando a gbogbo Egun así:
ADIE EGUN BAOSHE WARAWARA ARABA AYIO WARA WARA
ADIE EGUN BAOSHE.
A la otra eyelé le echó orí, efún, oñí, otí, ekú, ejá, orí, oye, eru, obi y kolá, que tenía en la lerí, y le hizo erupin keké con ashó fun fun. Se la dio a Awó Oluo Okana Ofo y lo levantó cubierto con el ashó fun fun, la asia y el erupin, cantándole:
AWO IRE GBOGBO OSHA LADIDE AWO OLUO OKANA OFO
AWO IRE LENI IFA.
Cuando todos los Oshas oyeron aquello levantaron la cabeza y vieron cómo la sombra de ofo iba delante de Oshanla y de Osun, que a su vez iban delante de Awó Oluo Okana Ofo, y ellos llevaban el Ifá de Awó Oluo Okana Ofo. Se pusieron en camino a la salida de la tierra de Ofoni Wayeun mientras Awó Ogunda Awó Aye cantaba:
OSHANLA IFA IYA ALGBA ORISHAOKO IYA ALAGBA
AKATIOKE MORUNLA YEO. AWO IRERE AWO IFA ABENI
OSHA.
Todos los Oshas se hincaron al ver aquello tan grande y le dieron mo-foribale a Orunmila. Al llegar a la entrada de la tierra Ofoni Wayeun colgaron allí el erupin y plantaron la bandera bien alto, cantando:
BABA OLOFIN DIDE IRE OMO AWO OLUO OKANA OFO BABA
OLOFIN ODA FALASHEMI.
Entonces Awó Oluo Ogunda Awó Aye y Awó Oluo Okana Ofo le dieron allí mismo adié a su Ifá junto con Osun, que estaba cubierto con ewé carolina. Todos los Oshas acudieron porque se dieron cuenta de que el ofo se había marchado de la tierra Ofoni Wayeun, y Awó Oluo Okana Ofo consagró a todos los Oshas, a los hijos, en ese nuevo secreto, y vino iré de nuevo a esa tierra.
Oshanla le dijo entonces a Awó Okana Ofo: Osha es muy grande y te resuelve muchas cosas, no te puedes apartar de él, pero tampoco te puedes apartar nunca de tu secreto mayor, que es Ifá y Osun, que son los únicos que pueden vencer al ofo. Este secreto que te hemos dado te servirá para alejar la sombra de ofo de encima de cada omó de esta tierra, cada vez que el ofo quiera entrar, pues por la fuerza que aquí le dieron siempre va a querer regresar a gobernar esta tierra tuya. Y Oshanla le echó su bendición a Awó Oluo Okana Ofo y a la tierra de Ofoni Wayeun.
EbóAkukó, adié, fun fun, okán, adié dun dun meji, eyelé meji fun fun, ashola fun fun, asia fun fun, ekú, ejá, awadó, orí, efún, obi, otí, gbogbo ashé, apotí, erururu, ewé osauro (carolina), opolopó owó.
3.Donde Orunmila se marchó para su tierra
OGUNDA OMA ALABA AKARAN OMA OLUÑADEKE
INLE ADIFAFUN MAKI UMBATI IFE ORI OYE AKUKO FIFESHU
LEBO OGUNDA AWO AYE BELELE OKARAN OKANA AWO
OREO KAKAN IFA ORUNMILA KOBAO ODUN KOYE KOFIDENU
BASO ADAKIKUMAKA ORUN AWO BENIDE ADEDE WAN
TOLOKUN AYERI ODE OROKODUN AYE IYEMI ODUN IRE AYE
ORUNMILA OKOMAYA KE TETEKU AYE SOWO LODAFUN
ELEGBA.
En la tierra Odulañeke vivía un hijo de Orunmila llamado Maki Awó, hombre muy engreído. En aquella tierra existía un gran poder de Egun y Omologu que la dirigía, y había momentos en que Maki Awó le daba más poder a aquello para resolver los problemas que surgían allí que a consultar su propio Ifá.
Aquel poder de Omologu, el espíritu que lo regía, se llamaba Okamaya, y era una prenda muy poderosa que tenía un gran control sobre Maki Awó. Este siempre le estaba dando de comer akukó y lo llamaba con este canto:
OKAMAYA OMOLOGU KE TETEKU AYE AKUKO WENILO
WENILO.
Entonces aquel poder salía y cubría a Maki Awó, y él ya no contaba con Ifá para nada en aquella tierra.
Orunmila, enterado de aquello, decidió ir a ver a su hijo para comprobar si era verdad lo que le habían contado. Cuando llegó lo vio dándole de comer a su prenda, tan absorto en la ceremonia que ni se dio cuenta de que Orunmila estaba allí. Al entrar, Orunmila se fijó en que su Ifá estaba lleno de telaraña y de polvo, que hacía tiempo que no lo usaba ni le daba de comer. Entonces se echó a llorar y llamó a Olofin mientras cantaba llorando:
ORUNMILA SOKU SOKU LAYE OLUDAÑEKE INLE SUALE
MOKIO IFA WALEMARE AWO AWA INLE MOKIO IFA MERE
ALADO ODUN KOYE KOFIDENU.
Orunmila se marchó de aquella tierra para la suya y le quitó su apoyo a su hijo. Odun mandó entonces a Orun a que tomara el mando de aquella tierra, y así Okamaya no pudo continuar con todo aquel poder y Maki Awó empezó a pasar trabajos.
Maki Awó tenía un hermano llamado Awó Benide, que vivía en una tierra cercana a la tierra Orodokun. Al enterarse de que su hermano había perdido su poder fue a verlo y le dijo: mi abure, esto te ha pasado porque tú relegaste a Ifá a un segundo plano y no supiste reconocer que, a pesar de todo el poder de tu prenda, lo mayor que tenías era Ifá.
Maki Awó se echó a llorar y se hincó delante de su Ifá. Cuando se hizo osode se vio este Ifá, Ogunda Ko, donde Ifá le decía que la oscuridad era su reino. Awó Benide le dijo a su abure que todo tenía remedio, pues Ifá es grande y misericordioso, y que tenía que darle un akukó a Eshu para que él llevara el mensaje a Orunmila a su tierra.
Así lo hizo, pero Orunmila no quiso venir. Entonces hubo que darle de comer a su Ifá y tocarle Aran Akaran, el gran tambor de Ifá. Invitó a dieciséis awoses de las otras tierras, y ellos con Osun le bailaron a Ifá y lo llamaron con este súyere:
BALIMO ILEMI BALIMO ILEMI IFA WAKINI ORUNMILA
KANKAN IFA.
Encendieron las atupa que tenía Osun, y Orunmila, al oír aquel ruido y ver aquellas luces en la tierra de la oscuridad, dijo: déjame ver qué pasa en la tierra, pues parece que están trabajando Ifá.
Cuando Orunmila llegó de nuevo a la tierra Olodaweke vio cómo su hijo le daba de comer a su Ifá y al Sol, a la Luna y a la Tierra, y cantaba:
OLORUN INLE AWO INLE OGUERE LA OSHURA IRE AWO.
Después de darle de comer se hincaba de rodillas y le cantaba:
ORUNMILA ODARA BARA BONIREGUN ENIMIN MAYA LA
KUNFELE IFA ENIMI MAYA LA KUNFELE IFA.
Orunmila se compadeció de su hijo, le puso la mano en la cabeza y le dijo:
ORUNMILA KOBAO ODUN KOYE KOFIDEMU AYE ILEMI ODUN
IRE AYE AWO ODARA.
Volvió de nuevo a vivir en casa de su omó, y todos los awoses que estaban presentes le cantaron:
IRE IRE ORUNMILA YOBA IRE IRE.
Así fue como el poder de Ifá regresó a la casa de Ogunda Ko, y este aprendió que, por muchos poderes ajenos a Orunmila que tenga un Awó, ninguno es más grande que él.
EbóAkukó fifeshu, abebo adié meji, ogude, opolopo epó, ileke de ORUNMILA, ishu meji, 16 eyelé, gbogbo tenuyen, opolopó owó.
InshéEl Awó de este odun tiene que darle cada dos meses akukó a Eshu, además de tener delante de su Ifá un OSUN de su tamaño que lleva 16 lámparas, a cada una se le da una eyelé fun fun y se le echa el okokán de la eyelé ahí; con la eyerbale se le echa aceite de almendra y se le enciende delante de ORUNMILA cantando: KASHAMA IKOKO, KASHAMA IKOKO FITILA KAWO MINA ORUNMILA KASHAMA IKOKO. Entonces, con eso encendido, se le dan las abe adié meji a ORUNMILA (deben ser fun fun) y se le dice: BALEMI ILEMI IFA WANISI KAKAN IFA. Estas abe adié van para ibú ilé odó (río). Además, el Awó de este odun debe tener delante de ORUNMILA dos ishu y nunca debe faltarle el collar de ORUNMILA.
4.Cuando Olofin vivía apartado (el sambo)
ATOROSUN IKU EYO ABUKENKE AUN AKARIN AWO
MIYANILE AWO ESHU MAMBIKO INA ARAKARO OGUNDA
FOLOKO KANA ILE OLOFIN OBINI ARAKUN LOSHE ENI OLE
BEBEWA ERUBAWA GBOGBO ENI OFOLEITOSHU IKAN
TITOBIYU LODAFUN ESHU KAFEREFUN OBATALA Y
ORUNMILA.
Olofin vivía apartado, porque la humanidad quería saber el secreto de cómo habían nacido, ya que nadie sabía con quién vivía él.
La gente oyó hablar entonces de Aum Akarin Awó, que vivía en la tierra Miyanile. Los principales se pusieron en camino hacia esa tierra y, cuando llegaron, Aum Akarin Awó les vio este Ifá y les dijo que no todas las cosas estaban hechas para que todo el mundo las supiera e interpretara.
Les dijo también que el único que los podía ayudar era un sambo llamado Iña Arakaro, que era omó Obatalá y vivía allí cerca, debajo de una arboleda grande. Orunmila les hizo ebó y les indicó que le dieran el owunko y el akukó a Eshu, para que él los guiara sin tropiezos, pues allí había muchas sombras de Egun que dejaban a la gente como paralíticos; y que cuando llegaran le dieran al sambo el ishu peludo y hablaran con él.
Se pusieron en camino cantando:
IÑA ARAKARO ASHE NI ORUNMILA, MOKUEO ESHU ÑAYALE
ENI ABUKEN ÑAYALE.
Iña Arakaro los recibió, ellos le entregaron el ishu peludo, le explicaron lo que querían saber y él se comprometió a ayudarlos. Se puso en camino a casa de Olofin y, como este lo vio tan extraño y necesitaba una persona de confianza, lo puso a trabajar en su casa. Poco a poco fue ganándose la confianza de Olofin, hasta que supo que la mujer de Olofin se llamaba Arakun Loshe y era un fenómeno, que estaba tapada con ashó fun fun y que nunca se veía cuando Olofin y ella hacían vida.
Entonces él fue reuniendo los secretos que Olofin tenía, para ir a ver a toda la gente de la tierra Miyanile y que supieran toda la verdad. Pero Ikan Eyo Titobiyu, que era el gran secreto de Olofin, lo estaba vigilando sin que él lo supiera, y fue y se lo contó todo a Olofin. Este cogió una cadena y lo envolvió en ella mientras cantaba:
ENI OLOWO ENI SESE ORUN OLOKUN, INA ARAKARO
ABUKENKE ERU WAWA.
Y así Olofin lo dejó como esclavo. Un día Aum Akarin Awó, que era quien le daba de comer al gran secreto de Olofin, fue a casa de este a darle comida, vio al sambo atado por la cadena y le dijo a Olofin: perdónalo, que él solo quiso enseñarles a tus hijos. Vamos a consagrarlo en los grandes secretos, para que no pierda la inteligencia y no se le olvide lo que aprendió en tu casa, pero que solo le sirva a él, pues cuando lo quiera enseñar a los demás se le olvidarán las cosas.
Lo trajeron y lo arrodillaron delante de Olofin y de Orun, y le dieron agadá. Aum Akarin Awó cogió una etú dun dun, comenzó a limpiarlo con ella y se la dio al lerí junto con Orun y Olofin mientras cantaba:
ORI LAYEO AWO ABERE ORI OBONI LAYEO IÑA ARAKARO
OLELE EGUN IKU LODE ASHE ARUN.
Entonces la gran sombra de Oboni Ikú Orun cubrió la cabeza de Iña Arakaro y le vino la luz del conocimiento.
Obatalá, que hacía tiempo que no sabía de su hijo, oyó el canto y llegó junto a ellos. Al ver a su omó hincado le puso las manos en la lerí, y entonces Aum Akarin Awó, por mandato de Olofin, cogió veinticuatro eyelé fun fun y se las dio al lerí de este junto con Obatalá, mientras cantaba:
ORI AKALEKUN OBATALA BABA EYE EYELE LAGBA
BOREMU OBATALA BABA EYE EYELE LAGBAGBE FAREO.
Obatalá le echó la bendición a su omó y este se levantó con su orí tutu, pero Aum Akarin Awó le dijo que todavía le faltaba ver a Oyá, que es su iyá, para que ella lo confirmara. Cogió entonces nueve eyelé carmelitas y nueve aparo, se hincaron todos y se puso a llamar a Oyá así:
IYANZA AKARASHOLA MONI GBOGBO LOYA
EBI OSHA IYA MOYAKUAO.
Oyá se apareció cantando con su agadá:
OYA IYA OMO ABUKEN OBINI YIGUI YIGUI
OMONI OBON IKU ORI BAMBAN LOGUA.
Aum Akarin Awó le dio las nueve eyelé carmelitas y los nueve aparo, tocando con el eyé, la sangre, distintas partes del cuerpo de Iña Arakaro Awó Oboni, mientras cantaban:
OYA ARA LAYELEWO APARO NI EYELE LAYEIE WO.
Después lo sentó en odó, le quitó la cadena, y Aum Akarin Awó le dio a Oyá ashó mesan. Ella empezó a limpiarle el cuerpo a Iña Arakaro Awó Oboni Ikú, y este comenzó a mover el cuerpo con más facilidad. Oyá envolvió las eyelé y las aparo en el ashó mesan y las llevó a enterrar a ese araba.
Así quedó Iña Arakaro Awó Oboni Ikú consagrado en todos los secretos, pero solo para su uso, porque se quedó viviendo en casa de Olofin cuidando sus secretos, y los hombres se quedaron sin saber lo que querían.
EbóOwunko, akukó, eyelé fun fun, eyelé carmelita, aparo mesan, agboran abukenke, ishu peludo, guataca, mawa, gbogbo ashé, gbogbo iqí, ewefa, ekú, ejá, awadó, obi, oñí, otí, ashó mesan, opolopó owó.
5.Nació el respeto entre Shangó, Oyá y Ogún
En este camino Oyá mantenía una guerra permanente con Shangó. Ella peleaba con un machete largo y pesado que no podía manejar bien, y por eso recibía las burlas de Shangó.
Ogún, por su parte, sostenía también una guerra encarnizada con Kabiosile, y para ella usaba nueve pequeños sables que resultaban insuficientes ante los impetuosos ataques de Shangó, quien además de vencerlo se burlaba de él.
Ogún y Oyá se encontraron por casualidad, se conocieron y conversaron de sus cosas, llegando a la conclusión de que su enemigo común era Shangó. Al profundizar en los detalles de la guerra que cada uno sostenía salieron a relucir las burlas de Shangó y el porqué no podían vencerlo. Entonces decidieron cambiar sus armas: Oyá le entregó a Ogún su pesado machete y él le entregó a ella sus nuevos sables, los alfanjes.
Se separaron y, a poco de haber caminado, Oyá se encontró con Shangó, que la atacó de inmediato. Pero esta vez, haciendo uso de sus nueve alfanjes y con la velocidad del viento, le dio tal batida a Shangó que este, sorprendido y horrorizado ante el ataque inesperado, huyó sin rumbo fijo. En la huida tropezó con Ogún y, recuperado un poco de la derrota que había sufrido frente a Oyá, decidió desquitarse con él y lo atacó sin piedad. Ogún, enarbolando su gigantesco machete, no solo se defendió con éxito sino que puso en retirada a Shangó, quien, convencido del fortalecimiento de sus enemigos, pactó con ellos. Desde entonces Shangó, Ogún y Oyá se respetan.
NotaPor este camino se le ponen 9 sables a OYA y un machete a OGUN como simbolo de paz entre ambos y SHANGO.
6.Cuando Obatalá consentía a su hija Oyá
En este camino Obatalá era padre de Oyá y la tenía muy consentida. Por ese motivo ella se internaba en los dominios de los otros Orishas y allí hacía lo que le venía en ganas, matando y cometiendo cuantas cosas se le antojaban.
Cada vez que Oyá terminaba de hacer sus tretas iba a descansar sentándose en un tronco del árbol de uva caleta, y allí gozaba de lo que había hecho.
Elegbá, Oshosi y Ashikuelu se dieron a la tarea de buscarla para terminar con el daño que Oyá estaba haciendo. Se ocuparon de eso porque los demás Orishas le habían dado las quejas a Obatalá de lo que Oyá hacía con ellos, y él no hacía caso por lo mucho que la quería.
Un día Elegbá, Ogún, Oshosi y Ashikuelu salieron decididos a atraparla como fuera, y en su andar la encontraron sentada después de haber cometido otra de sus fechorías. Oyá estaba sentada en un tronco de uva caleta y, después de una gran lucha, lograron vencerla. La amarraron con una soga y una cadena y quedó prisionera, y desde ese momento reinó la tranquilidad en todos los contornos gracias a Elegbá, Ogún, Oshosi y Ashikuelu.
Entonces Ashikuelu sugirió ponerle una careta a Oyá y llevarla ante Obatalá, ya que a Oyá se le había hecho de todo para combatirla y no la habían podido vencer. Cuando llegaron donde estaba Obatalá, Ashikuelu le quitó la careta y, ante la vista de Obatalá y de los demás, el rostro de Oyá se transformó en la muerte.
NotaPor este Ifá coger los secretos y guardarlos, porque lo pueden descubrir. OYA lleva un pilón de uva caleta. Coger completo los guerreros.
7.Cómo Ogunda Ko pudo coger el poder de Awó
OGUNDA KO ENI BAGUA IFA EN IAYO BABA ENI BOSHE
ENI IAYO ORI BAGUA BOSHE ENI LORUN ENI TIGUA
OLORUN ENI IFA ADOLE ENI IFA BAGUA. ADIFAFUN
SHANGO ELEGBA NI EGUN.
En la tierra Eni Iayo, Shangó tenía un hijo y lo llevó a consagrar al gran poder de Osain y de Olokun La Eni Boshe.
Babani Boshe era protegido por Shangó, y tuvo un hijo, Adele Eni Ifá, a quien de nacimiento se le puso el espíritu de su abuelo. Aquel niño nació inteligente, pero para Ifá era un poco bruto.
Babani Boshe llegó donde estaba Adele Eni Ifá y le recordó que tenía que llamar al Egun de su abuelo, el que le había puesto ese nombre, y le dijo: coge tres jio jio, tres pichones de eyelé, tres osiadié y este gallo pintado, y cuando estés escribiendo Ogunda Ko tienes que rezar:
SABAMBA ENI IFA EGUN NI LORUN IBADENU KALEKUN OSHA
NI LORUN.
Coge los jio jio, límpiate y llama al Egun de tu abuelo. Coge los pollos, límpiate y reza:
ENI BAWA NI ONI OSIADIE BABAMI NI LORUN LOREMI LA
NIRE ENI IFA OGUNDA KO MAYAGUA EYE IFA.
Coge las palomas, límpiate y reza:
EYELE NI BAGUA EGUN WAYOLE BABADA EYE EYELE BABA
EGUN.
Entonces el espíritu del abuelo lo limpió y él se sintió mejor. Cuando cogió el gallo puso a Elegbá y a Shangó y rezó:
OGUNDA KO IYA BEBONI AWO ENI BOSHE ANONI IFA OSHA NI
LAYE ELEGBA OSHA NI LAYE SHANGO ENI BAYE IBAYO
IBAYE TONU OLORDUMARE ENI BAGUA BOFUN ADOLERUN.
Y le dieron el gallo a Egun junto con Elegbá y Shangó.
Adele Ni Ifá, Ogunda Ko, fue creciendo, pero seguía siendo bruto para Ifá. Empezó a encaminarse por los ruegos de su mamá, y en eso se encontró con Ogún, que le dio la inteligencia y la fuerza para vivir, pero no para Ifá. Entonces Adele Ni Ifá rezó:
ENI BAYE NI LORUN BABANLA EGUN NI BABA.
Se le apareció el Egun de su abuelo, lo presentó donde estaba Shangó y le dio la inteligencia. Para esto le rogó la cabeza con coco, obi mola, obi, ero, kolá, canutillo, flor de romerillo, flor de pasiflora y siempre viva; le puso el macuto en la cabeza, le dio tres jio jio y le rezó:
OGUNDA KO MOYERI NI AWO OGUN NA NIRA BORI BOSHE.
Ogún estaba de frente con una itaná encendida, le quitó el macuto de la cabeza y le hizo un secreto con Ogún onire Awó eri Ifá. Lo bañó con hierbas de Obatalá y agua de coco y le dijo: hijo mío, sigue en camino, que vas a tener una buena cabeza para Ifá.
Llegó a la tierra de Ori Iaye, donde existían distintas escrituras y secretos de Ifá. Protegido por el Egun de su abuelo le dieron entrada y lo juraron, pero lo mandaron donde estaba Obatalá para que tuviera todas las cosas de Osha. Obatalá lo recibió bien, y cuando regresó ya estaba distinto. Entonces Eni Ifá Bagua Ni Shangó le dijo: escribe aquí Ogunda Meyi, Ogunda Ko y Okana Meji. Y rezó:
OBALI NO FERMI BARUN ORI BOSHE BABANLA.
Lo limpió con un abo. Había una circunferencia con todos los colores, y le dio el abo keké, osiadié, jio jio y akukó, echándole toda la sangre arriba, y lo juraron con el espíritu de su abuelo. Estaba comiendo Shangó y rezaba:
ENI BAGUA IAYE EGUN NI MAFUN ORUN IAYE SHANGO NI
OSHA.
Cuando le cortaron el pelo para matar el carnero decía:
ÑAQUIÑA ÑAQUIÑA BELEKUN LORDEO, ABO BELEKUN
LODEO EGUN NAYIRE OLORDUMARE.
Y cuando le daba la puñalada decía:
EGUN EYE NI LASHEO.
Mataron todos los animales. Pero antes de tapar a Shangó cogió distintos ewé y con ellos limpió y bañó a Ogunda Ko. Esos ewé eran majagua, jiquí, guayakán, palo carbonero, palo ramón y álamo, y decía:
SARAYEYE BELEKUN MAGUA
SARAYEYE BELEKUN MAGUA OLORDUMARE.
Recogió los ewé, le dio tres eyelé, le quitó la esclavitud a Ogunda Ko y le entregó el saber: para Ifá, Ariku Maye Ariku Maye Eni Ifá; y para Osha, Ariku Maye Eni Osha. Y todos lo reconocieron como Awó. Entonces Olofin dijo:
TONTI NI OSHE ITANA BO IFA ENI BAGUA OSHA NI LODEO.
Y así fue como llegó a ser Babalawo.
8.Cuando Oyá llevaba una vida de desenfreno sexual
En este camino Oyá llevaba una vida de total desenfreno sexual, y tanto se hablaba de aquello que llegó a oídos de su padre Obatalá, quien, molesto, dijo que su hija era inocente de todo lo que la humanidad le achacaba.
Como las habladurías continuaban, un día Obatalá llamó a Elegbá para que vigilara a Oyá, y después llamó también a Ogún y a Shangó para que la vigilaran y le informaran sobre su conducta.
Elegbá, Shangó y Ogún comenzaron a vigilarla, y cuando la vieron haciendo la vida con un desconocido, ella, al verse sorprendida, se transformó en una calavera.
NotaLa persona lleva una vida sexual desenfrenada porque hay un Egun que la (lo) lleva a esa vida.
9.Camino de Eleré (Abikú)
Con viveza la gente mira las hadas. Usted las está mirando. Usted mira un acontecimiento, pero no lo mira; si lo hace, verá maravillas. Así se adivinó para Eleré, cuando se consultó Ifá a favor de Eleré, el Abikú.
Se trata de un niño que se supone atormentado por las hadas y que es capaz de verlas tanto cuando duerme como cuando está despierto. El oráculo dice que, si se quiere que Eleré se recupere de su enfermedad, deberá hacer sacrificio y no debe dejar de sacrificar a menor escala.
Debe seguir buenos caminos, no debe mirar a los abismos, no debe fijar la vista en los harapientos ni en la gente loca, y no debe pensar mal de él ni de los demás.
Debe invitar al buitre para que se coma el sacrificio y debe sonar campanas para bendecir diariamente a su Orisha, su ángel de la guarda. Si acaso no tuviera Orisha, se le debería hacer uno para él, o buscar otra alternativa. Y deberá ser iniciado en Ifá, el Dios de la Adivinación.
SacrificioCalabaza de ewo, 2000 cauries.
10.Cuando se adivinó para Orunmila y todos los Imales
Las cadenas caen y suenan «worojo». Así se adivinó para Orunmila y todos los Imales.
Cuando Olordumare reunió todas sus riquezas en un lugar, envió por ellas, ya que estaban tan bien reunidas que se podían cargar y traer a la Tierra. Se les aconsejó que hicieran sacrificio, porque Olordumare quería mandarles un mensaje.
Debían comenzar por entretener a los visitantes fuera del alcance de los alimentos del sacrificio. Solo Orunmila hizo el sacrificio.
Al cabo de unos días, Olordumare recogió sus riquezas y envió por los cuatrocientos Imales para que las llevaran a la Tierra. El mensajero de Olordumare avisó a los cuatrocientos Imales y llevó su mensaje, pero ninguno de ellos le obsequió alimento. En cambio, cuando el mensaje llegó a Orunmila, este lo recibió sinceramente y le obsequió alimento. Debido a esa delicadeza, el mensajero le dijo a Orunmila que no debía impacientarse por llevar cargas cuando todos los Imales estuvieran reunidos frente a Olordumare, porque la carga más importante estaba debajo del asiento de Olordumare.
Cuando todos los Imales se reunieron se les dio el mensaje de Olordumare. Todos se levantaron y lucharon por sus cargas: algunos llevaban dinero, otros ropas. Pero el mensajero de Olordumare le hablaba en tono alto a Orunmila a través de su trompeta y le decía: Orunmila, siéntate tranquilo, lo más importante está en la concha del caracol.
Orunmila se sentó y miró pacientemente a los Imales, que se llevaban la riqueza, los bienes y otros artículos misceláneos de variada esencia y partían hacia la Tierra.
Orunmila se encontró con los otros Imales al término del camino principal del Cielo y les preguntó qué pasaba. Ellos le dijeron que la Tierra estaba cubierta de agua y que en ninguna parte había terreno seco donde pudieran desembarcar. Entonces Orunmila sumergió la mano dentro de la concha del caracol y sacó una red, y la tiró sobre el agua; sumergió sus manos por segunda vez dentro de la concha y sacó tierra, que tiró sobre la red; y sumergió la mano por tercera vez y sacó una gallina de cinco dedos, que tiró sobre la red para esparcir la tierra sobre la red y el agua.
La gallina comenzó a esparcir la tierra: el agua retrocedía y la tierra se esparcía. Cuando pareció que el trabajo iba demasiado lento, Orunmila descendió y le exigió a la pequeña tierra que se expandiera de este modo: expándete rápidamente, expándete rápidamente, expándete rápidamente. Hubo gran alegría en el Cielo.
El lugar donde Orunmila se situó para ordenar que el Mundo se expandiera todavía se llama Ile-Ife. Todos los Irunmales descendieron después de Orunmila. Fue Orunmila quien creó la Tierra y el primero que comerció en ella. No le permitió a ninguno de los Irunmales que bajara a la Tierra hasta que él aceptara todo lo que ellos habían traído y le dieran lo que él creía justo. Recibieron alegremente sus partes. Entonces Orunmila comenzó a cantar: el Mundo existió, existencia al frente y existencia detrás.
SacrificioUna gran masa de ñame molido, una olla de sopa, muchos kalenut, 1 carnero, 1 paloma, 1 ave y 3200 cauries.
Note bienLos 256 Odu se llaman Irunmales en este caso. Sólo un Imale pudo ser llamado Irunmale, pues él es uno fuera de los 400 Imales.
Contenido educativo de la tradición de Ifá afrocubana, preparado y redactado por Ofún Oshé a partir de los tratados tradicionales del odu. Los rezos, súyeres, refranes y elementos rituales se conservan tal como los transmite la tradición. Iboru, Iboya, Iboshishé.