Naturaleza del signo
Descripción del odu Iwori Koso
Iwori Koso ocupa el lugar número 50 dentro del orden señorial de Ifá. En este signo quedó establecido que, cuando Azojuano va a ser trasladado de un sitio a otro, es necesario rogarle dando palmadas. Es un odu donde afloran los complejos de superioridad y las visiones entre la gente, y donde se habla de la hidropesía, ese padecimiento en que el líquido se acumula de manera anormal dentro del cuerpo. Para quien le sale este Ifá resulta de necesidad imperiosa recibir a Oduduwa, a Olokun y a Orishaoko. Es un odu Maferefún Eshu, Shangó, Yewá y Agayú.
Aquí es donde la prosperidad del comerciante despierta envidia, y el signo también advierte de robos en los comercios. Es donde el palomo echó a perder a la paloma y por ello se armó una tragedia; de ahí el aviso de vigilar los problemas de corrupción dentro de la propia casa. La persona tiene un amigo que influye mucho en su vida y, por este odu, cae mal en cualquier lugar donde se encuentre. También se ve a la persona separada de su padre por circunstancias de la vida: si hoy él no se ocupa de ella, mañana será él quien la necesite; entonces deberá ayudarlo y atenderlo, para que muera a su lado y así alcanzar la bendición de Olofin.
Este es el Ifá del pantano, donde el palomo se cayó. Hay que agarrarse de Agayú y poseer un secreto llamado Ope Aedi, para dejar de pasar trabajos en la vida. Es un Ifá de chismes, y la persona habla más de la cuenta. Cuando venía al mundo, alguien no deseaba que naciera, y por eso arrastra esa maldición. Aquí hay que recibir a Eshu Atitan, que posee tres caras. Es un odu de llegar a viejo. En este signo, cuando se sabe algo, se dice que no se sabe. Iwori Koso es persona romántica. Por este Ifá nunca se puede comer en la plaza, y menos de pie.
Se padece de una enfermedad hormonal que va reduciendo el pene. Iwori Koso es persona egoísta, dominadora, parlanchina y chismosa; pretende que sus hijos hagan su voluntad aun estando casados y llega a imponerles cosas absurdas, y cuando no cumplen sus caprichos los acusa de indolentes y hasta de malos hijos. Es alguien absoluto, soberbio y de carácter duro, que además siembra divisiones entre los hijos o entre quienes lo rodean. En este Ifá habla la guinea, que vive errante y no posee corona: el chichón que carga en la cabeza es un golpe que le dieron cuando la maldijeron.
Hay que adorar a Agayú, que ha defendido mucho a la persona; se le encienden lámparas de aceite y lo que sobra se lleva después al pie de una loma. Aquí fue donde el tigre agarró una cosa, y tanto lo siguió y lo acosó la gente que tuvo que soltarla. A la persona la acompaña un Egun Merin Layé, los Eguns de las cuatro partes del mundo, y se le da un gallo en la Ceiba. En este odu habla Alufina Akakamasia, que es Shangó, y este Ifá es Kaferefún Osanyin.
Aquí la mujer está engañando al marido, sueña malo y duerme mal. A la persona la perturba el Egun de su padre, porque está regido por tres Egun obsesores. El hijo de este Ifá difícilmente montará Eguns ni será médium auditivo: su mediumnidad se manifiesta a través de impresiones, sueños o corazonadas, y así llega a saber todo lo que puede perjudicarlo. Para el hombre, este Ifá señala impotencia. Es un Ifá de malagradecidos. En este odu fue donde botaron a Azojuano, San Lázaro, de la tierra Yorubá (Lukumí). Las mujeres pueden adquirir enfermedades venéreas o contagiosas, como gonorrea o sífilis. Hay que tener cuidado con la candela, para que no se queme alguien o la casa. Aquí no se puede ser olvidadizo. La persona quiere resolverlo todo en el momento, sin analizar las consecuencias adversas que puede acarrearle actuar a la ligera.
Las enfermedades que aquejan por este Ifá son los problemas estomacales, glandulares, hormonales y cardiovasculares, la debilidad sexual y la hidropesía. Por este signo se manda a la persona a usar pantalón o saya de Azojuano. Deberá atender mucho a Oshún, aunque ella no sea su Ángel de la Guarda, y se recomienda atender a Egun y a los Santos, pues aunque se esté bien, existe la posibilidad de perderlo todo.
Las historias del signo
Patakíes del odu Iwori Koso
1.Las dos palabras
IWORI KOSO OLUESUEYE AYE ORI OLOGU MAYEPESE ASERE LAFAKON EYERUN ORUNMILA EURE LEBO AIKORDIE META LEBO AIKORDIE ORUFINA.
En cierto pueblo vivían dos hombres que, confiados en sus grandes conocimientos, se creyeron reyes, y cada cual mandaba y disponía según su propio parecer. La población empezó a partirse en dos: unos seguían a un rey y otros al otro, y quienes no se acomodaron a ninguno fueron ante Olofin a contarle el caos que aquello estaba provocando, con las familias divididas y guerras incluso entre miembros de una misma casa.
Un bando fue proclamado hijo del Sol y vestía de amarillo; el otro se proclamó hijo de la Luna y vestía de azul. Los de amarillo se volvieron egoístas, alegando que el Sol era más fuerte que la Luna y, por tanto, más poderoso, de modo que apenas se podía vivir en el pueblo sin que estallara una escaramuza.
Ante esa situación, Olofin mandó a buscar a los dos reyes y les dijo: «Dentro de este cofre he puesto dos palabras, y cada uno de ustedes tendrá que respetarlas, porque yo soy el Rey Mayor. ¿Están de acuerdo?». Ambos aceptaron. Al día siguiente se reunieron los seguidores de los dos grupos en la plaza del pueblo. Allí estaba Olofin, con un rey a cada lado, y los invitó a tomar la palabra del cofre y a respetarla, para que se acabaran las diferencias y la guerra de aquella tierra.
Los dos reyes metieron la mano en el cofre, sacaron un papel y lo leyeron en voz alta. Decía: OLOFIN REY. Abochornados, bajaron la cabeza y respondieron: «Desde hoy sólo habrá un rey, que es usted, Olofin». Y éste les ordenó: «Vayan todos al río y echen allí la ropa que traen puesta; desde hoy todos vestirán de cualquier color. Cuando regresen, traigan ricos manjares y comidas exquisitas, para festejar la unión de todos». To Iban Eshu.
2.Donde nació que hay que rogarle a Asojuano para trasladarlo de un lugar a otro
Asojuano, San Lázaro, vivía en la tierra Yorubá, pero la gente lo detestaba por la pestilencia de sus llagas y por miedo al contagio, y lo botaron. Cuando iba por el camino se encontró con su hermano menor Shangó, que lo saludó y le preguntó qué le sucedía. Asojuano le contó lo que la gente de su tierra le había hecho, y Shangó le dijo: «Yo acabo de ganar una guerra y tengo un lugar para que reines: la tierra Arará, una tierra pequeña, separada de la tierra Yorubá por un río».
Asojuano aceptó y marcharon hacia allá. Al llegar, Shangó dijo a la gente: «Este hombre va a gobernar; ¡quiéranlo mucho!». Y antes de irse, advirtió a Asojuano: «Esa gente que te botó te va a necesitar. Pero, antes de ir, hazte de rogar bastante».
Tiempo después se desató una gran epidemia en la tierra Yorubá y moría mucha gente; nadie sabía qué hacer y estaban desesperados. Pasó por allí Shangó y les dijo: «El único que los puede salvar es ese hombre leproso que ustedes botaron. Hay que buscarlo». Enseguida fueron a la tierra Arará y le pidieron a Asojuano que los salvara, pero él se negó. Entonces todos se arrodillaron y comenzaron a dar palmadas en el suelo, rogándole y diciéndole que no se levantarían de allí hasta que no los perdonara y fuera con ellos. Después de muchos ruegos y súplicas, Asojuano se decidió a ir y curó a todos los enfermos. Así fue como salvó de la epidemia a aquella tierra.
Ebó2 gallos, 2 guineas, muchas miniestras, hueso, muñeco, jutía y pescado ahumado, manteca de corojo, maíz tostado, tela roja, flecha, miel de abejas, coco, vela, telas rituales de Paraldo, hierbas rituales de Paraldo, aguardiente, mucho dinero. Distribución: 2 gallos y 1 guinea para Shangó y Asojuano, haciendo sarayeye, y se envía donde indique. El otro guineo chico, para hacer Paraldo antes del ebó.
3.El Talabartero
Había un Awó llamado Pire que se dedicaba a curtir cueros y era, además, un buen adivino. Tenía trabajando con él a un ahijado de Ifá, al que pagaba tan poco que apenas le alcanzaba para almorzar y comer. El muchacho iba al río y le pedía a Oshún oro y poder. Un día lo vio una mujer y se lo contó al padrino, que lo botó a la calle. Aun así, el joven no dejó de ir al río a pedirle a Oshún.
Un día, obstinado, se hizo osode y le salió este odu. Ifá le mandó a hacer ebó con dos gallinas, peines y una llave, y que los peines se los llevara a Oshún. Con mucho trabajo logró hacer el ebó, y se quedó con la llave del ebó. Al llevarlo al río se encontró con un hombre muy viejo, que era Oduduwa, quien le ofreció trabajo con la condición de hacerlo con los ojos vendados. El muchacho aceptó, y Oduduwa lo llevó a un palacio lleno de oro, con tres puertas, para que lo limpiara. Cuando terminó, le pagó con un medio.
Al poco tiempo, Oduduwa se marchó de esa tierra; el palacio se cubrió de polvo y el rey del lugar lo sacó a subasta. El muchacho, que conocía el palacio, ofreció una gran suma, pues Oshún le había dado el dinero, y con la llave que tenía del ebó abrió las tres puertas y se hizo dueño del palacio. Después le regaló a su padrino cueros finos de tigre, de león y de buey, y lo sacó de la pobreza, gracias a Oshún, Oduduwa y Orunmila.
4.Nació la Hidropesía
IWORI KOSUN ENI EWA AGBONI EGUN IFU AYEGU IWONEYE ARUN EFUN LELE YEKUN IYA ORUN LEYE LEYE INTORI ARUN ABOÑO OLUO AGBONI NI IFA OMO AWO OYEKU LEYE LENGUE YENYE ORUN AGBONI IFA INLE EBO LOKUN OMO NIFA. ADIFAFUN OLOKUN ATI ODUDUWA KAFEREFUN ORUNMILA.
En la tierra Ebo Lokun habitaba un Egun llamado Yenye Orun, que vivía allí por castigo de Oduduwa. Cada vez que Oduduwa quería, cogía una gallina y lo llamaba diciendo: EGUN MALEKU LORUN ENI IKU ENI BORA. El Egun se ponía furioso y empezaba a llover, y todo el que tomaba aquella agua se hinchaba, el vientre se le inflamaba y moría. El Egun se comía el estómago de los muertos y los desaparecía, para que cuando Oduduwa llegara no quedara rastro alguno.
Un día Oduduwa fue a visitar la tierra Eyengue Ayengue, donde vivía un adivino llamado Oluo Agboni Ifa, que tenía un hijo de nombre Iwori Kosun. Cuando Oduduwa llegó, Oluo Agboni Ifa escondió a su hijo, y salió la madre, llamada Iya Orun Leye Leye, que se puso a pelear y quedó muerta de repente. El espíritu de ella le hinchó el vientre al hijo, que al momento comenzó a sudar y a botar agua por el cuerpo. Oluo Agboni Ifa enterró a su mujer en un hoyo, y Oduduwa, que lo miraba, empezó a cantar:
IYA ORUN LEYE LEYE IKU MAWA
ORUN EGUN LEYE LEYE LERI OTOKU MAWA
OLORDUMARE EGUN LEYE LEYE EGUN
Este súyere se canta, cuando se da la gallina, si la persona es mujer. Si la persona es hombre, se le dan pollones y se canta el siguiente súyere:
BABA ORUN LEYE LEYE IKU MAWA
ORUN EGUN LEYE LEYE LERI OTOKU MAWA
OLORDUMARE EGUN LEYE LEYE EGUN
Oduduwa se fue muy bravo hacia su tierra. Al llegar se encontró con Olokun, que le dio a tomar agua diciéndole: BABA KUELE KUELE, y Oduduwa se aplacó. Olokun le contó lo que estaba pasando en la tierra Ebo Lokun, y Oduduwa le respondió que iba a desaparecer esa tierra volviéndola agua. El Egun Yenye Orun, al ver lo que sucedía, salió hacia donde estaban Oduduwa y Oluo Agboni Ifa, y le dijo a este último: «Tú tienes que ir donde está mi secreto y vivir junto conmigo». Así lo hizo Oluo Agboni Ifa, y viendo lo que le pasaba a su hijo, salió tocando asheré y pidiéndole perdón a Olordumare por él.
Llegó a la tierra de Olokun, que era Leye Yekun, donde vivía el hijo de Olokun, que era adivino. Éste lo miró, le salió Iwori Kosun, le hizo ebó y le dijo: «Para que tu hijo se ponga bien, hay que quitarle de arriba el Egun de la madre; hay que darle de comer a la barriga y ponerle una teja al lado, y a esa teja se le pone el odu Iwori Kosun». Prepararon todo lo que iba a comer el Egun: 3 hojas de llantén, 3 hojas de caisimón, 3 hojas de higuereta y 3 hojas de tua tua. Escribieron en el vientre Iwori Kosun, le echaron bastante manteca de cacao y manteca de corojo, y le dieron la gallina al vientre del muchacho, con telas de 9 colores, mientras cantaban:
IYA ORUN LEYE LEYE IKU MAWA
ORUN EGUN LEYE LEYE LERI OTOKU MAWA
OLORDUMARE EGUN LEYE LEYE EGUN
Pusieron primero la gallina en la teja con la cabeza, y con las hojas de caisimón, higuereta, llantén y tua tua y las 9 cintas de colores le limpiaron el vientre, cantando al hacerlo:
EGUN LONA IKU LAYEWA NILONA IKU IKU
Cogieron la teja con la gallina y la llevaron a una manigua, y todo aquello con lo que limpiaron el vientre fue llevado al mar o al río. Empezaron a darle cocimiento de las hierbas con que lo limpiaron, y lo llevaron a consagrar en los Santos de Oduduwa y Olokun. Se puso perfectamente bien y se salvó.
Ebó3 pollones, 1 gallina, muñeco de 3 colores de tela, carne de res, agua de lluvia, ropa sudada, jutía y pescado ahumado, maíz tostado, muchos palos, una teja, cabeza de pescado, aguardiente, hierba caisimón, llantén, higuereta, tábano, palo bejuco, cochinilla, álamo, mar pacífico, tuna, tres cujes, mucho dinero.
NOTA: Antes de hacer el ebó, se pone la cabeza de pescado y la carne de res arriba de las hierbas con las cuales se limpia, se resigna la persona con dos pollones y se le dan a Ogún; y alrededor de Ogún se le echa agua de lluvia, pidiendo por la salud de la persona. Se echan plumas alrededor de la sangre que tiene Ogún y se le echa aguardiente y miel de abejas. Se coge el otro pollón y se limpia bien a la persona, sobre todo el vientre, con el siguiente súyere: SARAYEYE EGUN LOKUN OGUN ALAGBEDE / SARAYEYE EGUN LOKUN LOKUN. Se le da el pollón a Ogún, y al ebó la cabeza del pescado y el muñeco; las tres cabezas de los pollones y lo que tiene Ogún dentro van en el ebó. Se le da a tomar cocimiento y baños con las tres hierbas.
NOTA: Tiene que darse baños con las hierbas que hizo ebó. Tiene que recibir Olokun, Oduduwa y Orishaoko.
5.La Tierra China
En este camino, Oshún tuvo que huir de la tierra de Ayobu hacia la tierra Ifiole. Por el camino sintió mucho apetito y vio una gallina con tres pollitos; al ir a coger uno, lo reventó, y toda la sangre cayó a la tierra. Recogió todo aquello y lo guardó. Asó los tres pollitos y se los dio a Eshu para que la acompañara, y como ella no había comido nada, Eshu cogió la gallina y se la dio a Oshún. Siguieron su camino y llegaron a un lugar cenagoso; Eshu tomó un palo, la montó y así cruzaron. Al llegar a un desfiladero vieron una casita muy bonita con un molino, al pie de un río, y como ella estaba cansada se acostó, mientras Eshu cuidaba de que nadie la molestara.
Amaneció, y llegaron a un palacio en forma de templo donde se discutía una guerra que no terminaba nunca, pues el rey estaba cansado de que le mataran tanta gente. Tanto se aproximó Eshu que los soldados lo apresaron, y a los dos los llevaron ante el rey, quien le preguntó a ella: «¿Quién tú eres?». Ella contestó: «Omi Ibu Oro». «¿De dónde eres?» «De Omi Nilari Ibu ati Okunla, del otro lado de la montaña y del río, de la tierra Oyubo». El rey sentenció: «Tú sabes que todo el que espía tiene que morir, pero antes tienes que cocinar».
Viéndose perdidos, Eshu y Oshún salieron en busca de comestibles y no hallaron más que una calabaza blanca y otra amarilla, puntiagudas. Oshún preparó un sancocho de calabaza y le dijo a Eshu: «Tenemos que llegar a donde está Olofin». En aquel sancocho echó la sangre de los pollitos que había sacado de la tierra guardada, y le dijo a Eshu: «A estos los domino yo». Cuando los reyes comieron, a uno le dieron dolores de estómago, al segundo descomposición y al otro una embolia. El rey vomitaba y gritaba: «¡Sálvame y les doy todo lo que quieran!».
Oshún le respondió: «Yo te salvo, pero quiero ser reina de todo esto y de la casita del río. Y si no quieres que tus hijos se te mueran, cumple con Oyá y con Eshu, y que tus mujeres no hagan más por parir, pues serán tantos aquí que ellos mismos acabarán contigo; y que no se abubule más en la estera, sino en igui». To Iban Eshu. Oshún salió, fue a donde estaba Olofin, cumplió, le dio el mensaje y regresó. Cuando venía de vuelta se encontró con un hombre muy vistoso y le preguntó: «¿Tú quién eres?». «Yo soy Orunmila, Awo Eleri-Pin de Weye, omo Olofin». Y Oshún se dijo: «Con éste me quedo, para vencer a éstos con su ayuda».
Por esto Orunmila vivió de pasada en la Tierra China, y por eso los chinos castigan el aborto, siempre están en guerras y duermen sobre tablas, quitándose los zapatos para caminar sobre ellas. Sólo los reyes, Oshún y Orunmila durmieron en esteras, pues la estera es la cama y la mesa de todos los reyes.
NOTA: Este odu tiene su Eshu de tres caras, que sirve para todas las guerras y las enfermedades. Maferefún Ibu Oro y Eshu Atitan.
6.Cuando Omo Aribole estaba pasando trabajo
IWORI ROSUN GUEGUEGUETE ADIFAFUN OMO ARIBOLE EGUN BABA ROYUN OMO OROBI OROSUN ESHU NI EGUN OWORI ADIFAFUN AGAYU OMO IRE ASHE ASHEGUN OTA ALA ALA KAFEREFUN EGUN ESHU ATI OMO ARIBOLE.
Omo Aribole estaba pasando mucho trabajo en la vida y llamaba a Egun, quien le contestaba diciéndole: «Algún día llegarás a vencer todas tus dificultades». Cuando Omo Aribole se ponía a llamar a Egun, cantaba:
MOFORIBALE EJA ORO AGBAKUN LERI EGUN
Pero entonces Egun no le respondía, y quien le contestaba era Eshu, diciéndole: ESHU ODARA BABA AREMO. Un día, Eshu se le presentó en sueños y le dijo: «Mañana vas a hablar con Egun, pero tiene que ser a la hora de la oración; tienes que limpiarte con dos pollitos chiquitos y pedirle la bendición a Egun». Así lo hizo Omo Aribole, y cuando terminó de dar los pollitos se le presentó Egun, que comenzó a limpiarlo con nueve palomas mientras cantaba:
SARAYEYE BAKUNO EYELE AREMU
Después Egun le dijo: «Coge este pollo y dáselo a Eshu, para que luego te lleve a ver a un personaje que te entregará una cosa que será tu felicidad. Y en estos días no trates de porfiar con nadie». Cuando Omo Aribole le dio el pollo a Eshu, éste ya sabía que venía mandado por Egun, y salió al camino acompañándolo. Eshu iba cantando:
AGAYU OMO ORISHA AGAYU MOFEYARE
AGAYU OMO ORISHA OGUEGUE OMO ARIBOLE
Cuando Omo Aribole se fue acercando al río, vio que las aguas se movían mucho; después vio una mata de palma grande y a un hombre muy grande bailando. Le preguntó a Eshu: «¿Quién es ese hombre?». Y Eshu le contestó: «Ese es Agayú, al que le van a dar nueve palomas para que te entregue el secreto de Ope Aedi». Omo Aribole se puso muy contento. Llegaron adonde estaba Agayú, que se encontraba dentro del río, junto a la mata de palma, y le entregaron las nueve palomas. Agayú las cogió, se subió a lo alto de la palma y le entregó el secreto a Omo Aribole. Después le hizo un Inshe Osanyin y le dijo: «Con esto tendrás tu virtud, contando siempre con Eshu, que te trajo aquí, y con Egun, que te mandó». Agayú preparó un omiero con agua del río, lino de río, hierba ponasí y ceiba, y bañó a Omo Aribole.
Ebó1 pollón, 2 pollitos chicos, 9 palomas, manteca de corojo, palma, una cazuela, vino tinto, jutía ahumada, pedazo de ekó, pescado ahumado, maíz tostado, miel de abejas, tierra de cuatro esquinas, cinta de colores, ñame, mucho dinero.
NOTA: La cazuela de barro chiquita, que lleva una lámpara a Agayú con sangre de paloma EPO AEDI y después se lleva al pie de la palma, se llama ABANKANA.
7.Los dos pueblos
IWORI KOSO OLUO SUAYA AYE ORI OLOGUN MAYA PASA AFORA ADIFAFUN ORUNMILA EYELE LEBO AIKORDIE, ETU, OMO FINA EKU LEBO IFA.
Había dos pueblos. En uno reinaba Iwori Koso y todo estaba en perfectas condiciones; en el otro, todo parecía marchar bien, aunque cada habitante hacía lo que le venía en ganas. Un buen día, la gente tranquila fue al palacio a ver al rey, para que pusiera fin a la situación: el pueblo se estaba dividiendo en dos por la guerra entre las familias que allí vivían.
Tras la reunión se acordó que cada grupo se vistiera de forma distinta para poder diferenciarse. Un grupo decidió vestir de amarillo y adorar al Sol; el otro, vestir de azul y adorar a la Luna. Al principio todo fue bien, pero con el tiempo los intrigantes y egoístas decían que, por ser el Sol más fuerte que la Luna, ellos eran los poderosos. Se produjeron fuertes disputas entre ambos bandos y la guerra comenzó de nuevo, poniéndose la situación tan difícil que decidieron celebrar otra reunión con el rey.
Fueron entonces a ver a Iwori Koso, y éste, al ver la guerra que había, mandó en secreto a que todos se vistieran de blanco y botaran su ropa al río, citando a los dos reyes con su gente. Cuando llegaron ante Iwori Koso, resultó que todos estaban vestidos de blanco. Se despertó una fuerte pugna y, a raíz de aquello, sólo quedó un rey; así Iwori Koso trajo la paz y la tranquilidad a aquellas tierras.
NOTA: En un solo pueblo puede gobernar un rey. Hay división entre gentes y familiares, hay guerras. Esa es la única forma de acabar una guerra.
Ebó1 gallo blanco, 3 pollitos chiquitos, 1 pollón, 2 gallinas amarillas, tela blanca y negra, pluma de loro, tierra de las 4 esquinas, tierra de dos pueblos, 2 cocos, velas, agua de la casa, miel de abejas, jutía y pescado ahumado, maíz tostado, cascarilla, manteca de cacao, pan, manteca de corojo, aguardiente, hierbas rituales de Paraldo, paños rituales de Paraldo, mucho dinero. Distribución: el gallo blanco, coco, vela, miel de abejas, pan con manteca de cacao y cascarilla, a Oduduwa. Las dos gallinas amarillas a Oshún, llevándoselas al río con mucha miel de abejas. Paraldo con el pollo blanco y negro, coco, vela, paños y hierbas rituales, aguardiente, cascarilla. La pluma de loro, para que la persona la use.
8.Las palomas andan con palomas
En este camino hubo muchos reptiles, como el majá, el cocodrilo, el caimán, el camaleón y muchísimos más, y todos se pusieron de acuerdo para comerse a la paloma. Ésta, preocupada, fue a ver a Orunmila, quien le hizo osode, le vio este Ifá y le dijo que tenía que hacer ebó, pues la muerte era inminente. La paloma hizo el ebó, y todos los reptiles se quedaron con el deseo de comérsela. Desde entonces, las palomas sólo andan con palomas.
NOTA: Este Ifá manda a andar solo y a no apurarse en nada de lo suyo, para evitar la muerte o la pérdida de la libertad.
Ebó1 gallo, 1 hacha, 1 camaleón, piel de caimán, muchos palos, cedro no puede faltar, carne de res, soga, tela de su cuerpo, tela de muchos colores, muñeco, corteza de las matas, agua de río, jutía y pescado ahumado, maíz tostado, coco, miel de abejas, aguardiente, manteca de corojo, vela, mucho dinero.
9.El Eunuco
En este camino había un rey llamado Ilorin que tenía muchas mujeres y necesitaba que alguien se las cuidara. Pensó en quién sería el mejor para esa tarea y no encontró al adecuado. Entonces fue a ver a Orunmila, quien le vio Iwori Koso y le mandó a buscar a Okuni Iwefa, que era eunuco, pues había perdido sus testículos en la guerra, y lo puso a cuidar a las mujeres del rey, porque no podía hacer vida con ellas.
Pero sí hablaba de ellas: estaba tan metido en sus vidas que sabía cuándo querían hacer vida, cuándo estaban enfermas o tenían la menstruación. Y todo se lo contaba al rey, y de ahí le vino la grandeza.
10.Los tres Egun locos
IWORI KOSO IFA ELENU AFEFE IFA LERI MOBALERI AWO EGUN ASIERE ILEYIRE ABONI SHANGO MO PUEO ILE ABONI SHANGO OMO YIRE AWO BAYEBI OMO SHANGO OLONIRE AWO.
En la tierra de Ile Yire vivían distintos Awoses que no se ocupaban del Santo, porque creían que había una religión más fuerte que Osha e Ifá. Shangó mandó a Eshu a la tierra Ile Yire para que investigara cómo andaban los Awoses de esa tierra y qué hacían. Cuando Eshu llegó, cantó el siguiente súyere:
SHANGO OBANIRE AYE, OBALEKUN AWO OLONA OBA YIRE AYE
Todos los Awoses de esa tierra empezaron a desacreditar a Eshu y a Shangó. Entonces Eshu comenzó a enfermarles las partes genitales y el estómago, inflamándoselos. Y cuando vio que todos estaban enfermos, se hincó de rodillas en medio de la población y empezó a rogarle a Olofin:
OLOFIN BABA AYE ALIRUN ATITI LEKUN, OBA OLORDUMARE WAMALE ESHU FORIBALE, BABA FOBAEN AYABA ILORUN OLOFIN FIEDENO.
Olofin, que lo oyó, le dijo a Eshu que fuera a su presencia. Eshu llegó ante Olofin y le contó todo: cómo andaban los Awoses de la tierra Ile Yire y lo que él había hecho. Olofin le dijo: «Voy contigo». Llegó Olofin y los maldijo: «Ustedes hablaron de todo el mundo; serán hipócritas y cobardes». Les viró la espalda y se fue adonde estaba Shangó.
Cuando llegó Olofin, Shangó le rindió moforibale. Olofin le contó todo, y Shangó le dijo: «Yo no he actuado porque usted siempre se pone bravo cuando yo actúo severamente». Olofin le contestó: «Eshu no me dijo que tú lo habías mandado a la tierra Ile Yire para saber cómo andaban los Awoses. Si yo lo hubiera sabido, no vengo». Shangó, al oír estas palabras, se incomodó y comenzó a llamar a Egun:
EGUN LOGBA BABA EGUN LOGBA LAYIRE AWO
OMO OLONA EGUN AUMBO.
Vinieron los tres Egun que Shangó había llamado y salieron junto con él, entrando en la tierra Ile Yire y volviendo locos a todos los Awoses. Se retiró Shangó, dejando a cada Egun vigilando en tres lugares distintos, y éstos no hacían más que maldecir. Unas veces los Awoses de esa tierra estaban bien y otras mal, por la maldición de Olofin, de Shangó y de los tres Egun.
Ebó3 pollones, 3 muñecos (son de algarrobo), 1 cabeza de gallina, 1 cabeza de gallo, 1 cabeza de jicotea, ewefá, jutía y pescado ahumado, manteca de corojo, maíz tostado, tierra de tres caminos, aguardiente, telas rituales de Paraldo, hierbas rituales de Paraldo, vela, coco, 3 flechas, agua de mar, ilekan (tierra de cangrejo), agua de río, mucho dinero.
NOTA: En el ebó, los 3 muñecos se hacen de algarrobo y a cada uno se le pone la cabeza de los distintos animales. Se hace el Paraldo con cada pollón y se manda para tres caminos diferentes, para que se le quite la maldición.
11.El comerciante y el Loro
Había una vez un comerciante que puso a trabajar en su establecimiento a su hermana, como encargada de hacerle propaganda a su comercio; con su trabajo diario, ella se encargaba de atraer al público, haciendo su pregón al frente del local. El comerciante tenía también un pequeño loro, que acompañaba y ayudaba a la joven en su faena, imitando al pie de la letra todo lo que ella decía en su propaganda.
La gente, atraída por aquella novedad, ya casi no se fijaba en la joven. El comerciante, al darse cuenta, despidió a su hermana, que se marchó muy triste y disgustada. Un día, la joven regresó con la intención de vengarse del loro y de su hermano, y lo logró envenenando al loro. Desde ese momento, el negocio del hombre comenzó a decaer, y volvió a estar como antes de que el loro empezara a hablar.
12.El Palomo
En este camino había un palomo que buscaba la forma de quedarse solo en el nido y, para lograrlo, mandó a la paloma a buscar comida. Cuando la paloma salió, él aprovechó para echar a perder a la palomita, y al regresar la paloma y ver lo que había sucedido, se formó la tragedia.
13.El Elefante
El elefante se creía muy poderoso por su gran tamaño, y los demás animales se reunieron para atacarlo. Al darse cuenta de lo que tramaban, el elefante fue a registrarse con Orunmila, y le salió este Ifá, Iwori Koso. Orunmila le mandó a hacer ebó con 4 palomas y 10 plumas de loro. El elefante hizo el ebó, y no le pudieron hacer nada.
Contenido educativo de la tradición de Ifá afrocubana, preparado y redactado por Ofún Oshé a partir de los tratados tradicionales del odu. Los rezos, súyeres, refranes y elementos rituales se conservan tal como los transmite la tradición. Iboru, Iboya, Iboshishé.