En pocas palabrasQué enseña Iwori Ika
Iwori Ika, también llamado Iwori Boka, ocupa el lugar 56 dentro del Orden Señorial de Ifá. En este odu nace la porfía, y por eso quien lo tiene no debe entrar en disputas con las personas que lo rodean. Es un Ifá de robos, descomposición, adicción al juego y dramas pasionales, en especial el adulterio. La persona posee un sexto sentido que le avisa del peligro, habilidad en los pies y gusto por la cacería, pero la curiosidad puede costarle la vida.
Su refrán principal es «El que a hierro mata, a hierro muere». El signo advierte de tragedias por celos y por el uso de arma blanca, de falsos testimonios y calumnias, y prohíbe las visitas frecuentes de hombres y mujeres en la casa, causa de la separación matrimonial. Recomienda atender bien a los Eguns, respetar a las mujeres de los amigos, no prometer lo que no se cumple y, ante una corazonada, no investigar la causa sino refugiarse a tiempo.
Según la ficha, este odu no tiene un Eshu especificado en el tratado. Entre sus patakíes destacan «La paloma mensajera», «La porfía del ñame y la malanga», «El adulterio», «Kusika, el ladrón que cambió de nombre» y «La curiosidad».
Preguntas frecuentes sobre Iwori Ika¿Qué nace en Iwori Ika?
En Iwori Ika nace la porfía. Por eso el signo pide a la persona no entrar en disputas con quienes la rodean. Aquí se habla también de habilidad en los pies, de gusto por la cacería, de un Ifá de robos y descomposición, de adicción al juego y al robo, de dramas pasionales y de adulterio, y se avisa de que la curiosidad puede costar la vida.
¿Qué advierte y qué prohíbe Iwori Boka?
Iwori Boka advierte de tragedias por celos y por arma blanca, de calumnias por despecho de la mujer de un amigo y de problemas de justicia por lugares dudosos o malas compañías. Prohíbe las visitas frecuentes de hombres y mujeres en la casa, porque de ahí llega la separación matrimonial, y manda respetar a las mujeres de los amigos, no correr para todos lados y atender bien a los Eguns.
¿Qué refranes tiene Iwori Ika y de qué hablan sus patakíes?
Su refrán principal es «El que a hierro mata, a hierro muere». Otros dicen que la curiosidad puede costar la vida, que cuando uno se asusta no debe investigar el porqué, que el que corre para todos lados consigue enemigos y que al que roba tarde o temprano lo capturan. Sus patakíes hablan de la paloma mensajera, del adulterio entre amigos, de la porfía del ñame y la malanga, del ladrón Kusika y de la curiosidad del venado.
El signo por dentro
Descripción del odu Iwori Boka
Iwori Boka ocupa el lugar número 56 dentro del Orden Señorial de Ifá.
Es un signo de porfía: quien lo tiene no debe entrar en disputas con las personas que lo rodean. También pide atención constante a los espíritus, pues aquí la persona tiene la obligación de estar ofreciéndoles flores a los muertos.
Por este odu, el hombre tiene una mujer con la que no puede estar, porque cada vez que la toca se enferma. Esa mujer pertenece a Olofin, y para poder estar bien con ella sin que le suceda nada, el hombre tiene que hacer Ebó. El Iré de este signo se alcanza haciendo Ebó con 5 gallinas amarillas, que se le dan a Oshún, y un gallo a Eshu, con mucha miel de abejas.
La persona regida por este Ifá posee un sexto sentido muy desarrollado que le avisa del peligro; sin embargo, la curiosidad la pierde. Tiene además habilidad en los pies: es bailadora, corredora, saltadora. Le atrae la cacería.
En lo pasional, este signo advierte que la mujer puede entenderse o enamorarse del mejor amigo de su marido, e incluso quedar encinta de ese amigo, con el riesgo de que el marido la mate. De ahí el refrán del odu: «El que a hierro mata, a hierro muere». Habla también de la mujer que, cuando el esposo sale, mete al querido en la casa, y entre ambos disfrutan de lo que el esposo trabaja; y de la mujer que trata al marido con desprecio. Si el hombre sorprende a su mujer en algo malo, no debe intentar matarla, porque entonces moriría en la cárcel, de tristeza.
A la persona le llega una suerte a través de una mujer o de una ahijada: debe tratarla bien, que Oshún se lo recompensará. Hay que respetar a las mujeres de los amigos para evitar problemas. Alguien intenta enemistarlo con otra persona para lograr sus propios fines, y puede ser calumniado por la mujer de un amigo, que dirá por despecho que la enamoró; debe mantener la serenidad para no perderse.
Por este Ifá se deben recibir Ode y Osanyin para alcanzar lo deseado.
Es un Ifá de robos y descomposiciones, donde se es adicto al robo y al juego ilícito. Cuando la persona tenga una corazonada, no debe investigar la causa: debe refugiarse a tiempo para no peligrar. Tiene que cuidarse de la justicia, porque hace cosas indebidas, visita lugares dudosos o anda con personas de conducta antisocial.
Aquí se tiene facultad para hablar y se convence a cualquiera, especialmente a las mujeres; pero también se compromete la persona a cosas que después no cumple. El signo advierte que se producen tragedias por celos y por el uso de arma blanca.
Este Ifá prohíbe las visitas frecuentes de hombres en la casa, y también de mujeres, porque los hombres de la casa enamoran a las mujeres que visitan y los hombres visitadores enamoran a las mujeres de la casa; por esa causa llega la separación matrimonial. Es un Ifá de dramas pasionales.
Por este odu hay que atender bien a los Eguns: darles misas y ponerles comidas, flores, tabacos, aguardiente, oraciones.
La persona no debe correr en sus cosas, para no ganarse enemigos por su suerte y su dinero. Está apurada por casarse y tener hijos, y deberá saber escoger a su esposa.
A la mujer le dice: si no ha salido en estado, es porque su marido es estéril. Que tenga cuidado con engañarlo, pues seguro quedará encinta y él la matará. Tampoco puede mirar a su marido con desprecio, porque él será el único que haga por ella; los otros que la rodean solo la quieren para el disfrute.
Por este Ifá se le declara la guerra a una persona por algo que es mentira: esa persona no es su enemiga ni ha pensado hacerle daño.
También señala que el hombre puede haber quedado estéril por alguna enfermedad de niño; aquí se consultará con el médico y se hará las pruebas correspondientes.
Las historias del signo
Patakíes del odu Iwori Boka
1.La paloma mensajera
Existió una vez un pueblo cuyos habitantes eran gente pacífica. Un día, varios hombres de aquella tierra tuvieron que viajar hacia otra algo lejana y, para llegar, no les quedaba más remedio que atravesar un pueblo de gente guerrera, que mantenía un ejército siempre listo para el combate.
Cuando el grupo cruzó por el territorio guerrero, el ejército les salió al paso, convencido de que aquellos forasteros venían a atacarlos. Se trabó entonces una lucha feroz y, aunque los soldados estaban bien preparados, no lograron doblegar la resistencia de los viajeros. Viendo esto, el jefe del ejército ordenó rodearlos: «Son muy fuertes —dijo—, pero no traen comida suficiente; con un cerco no podrán resistir y así los derrotaremos».
El jefe de los hombres pacíficos tenía por costumbre llevar, cada vez que salía de su territorio, una jaula con palomas mensajeras. Habló así a los suyos: «Soltemos las palomas, que no han podido tomar agua. Si regresan, es que el cerco está roto; y de paso llevarán el mensaje a nuestro pueblo para que nos mande ayuda. Si no vuelven, es que el cerco sigue en pie».
Soltaron las palomas y estas se perdieron de vista. Una de ellas se posó sobre una mata de olivo antes de continuar su vuelo. Al verla, el jefe del ejército comprendió que aquellos hombres contra los que peleaba no habían venido a hacerles la guerra, como él había creído, y les dio la oportunidad de continuar su viaje.
2.La comercialización de los palos
REZO: IWORI BOKA ADIFAFUN AKELUK KONISHE EBO, UNLO IGBO BIRI ADIFAFUN ESHU ABI IGI AYA URA KAFEREFUN ORUNMILA.
Ebó3 gallos, 3 tablas de cedro, jutía y pescado ahumado, manteca de corojo, palo jicotea (Aya-Ura), vela, aguardiente, coco, maíz tostado, mucho dinero.
SUYERE: “AMBE IGI KOKOKUA, IKU EMBELORI KOKOKUA
ARUN EMBELORI KOKOKUA, OFO EMBELORI KOKOKUA
EYO EMBELORI KOKOKUA”
En este camino vivía un leñador de nombre Akelu, que andaba disgustado porque, por más que trabajaba, nunca lograba tener dinero. Cansado de esa situación, decidió ir un día a casa de Orunmila para que le hiciera Osode. Orunmila le vio este Ifá y le marcó Ebó, pero Akelu no lo hizo y se marchó al monte a cortar madera.
Eshu, al ver que el leñador no había cumplido con el Ebó, tomó una jicotea, abrió un agujero al pie del árbol que Akelu iba a cortar y la colocó dentro. Cuando el leñador llegó y descargó el primer golpe de hacha, la jicotea empezó a cantar:
“AMBE LE KOLOKUA EYO”
Aterrado, Akelu soltó el hacha y corrió al pueblo contando que había un árbol que hablaba. El Rey, al escucharlo, lo mandó llamar y le dijo que no creía en su palabra; pero envió emisarios a comprobar lo que el leñador afirmaba, y estos regresaron horrorizados. Entonces Akelu volvió a casa de Orunmila, quien le hizo el Ebó que tenía pendiente.
Después de esto, Eshu le dijo a Akelu: «Es la cara de jicotea de Osanyin. Desde hoy ese árbol se llamará Igi Aya Ura, el palo jicotea, y tendrá la virtud de hablar. Será secreto de Aroni y de Osanyin, y podrás venderlo para la hechicería». De esa manera Akelu se hizo rico, vendiendo palos para la hechicería.
3.La porfía del ñame y la malanga
El ñame y la malanga vivían en disputa por cuál de los dos era más necesario para Orunmila. El ñame, que era más grande y más fuerte, atropellaba a la malanga.
Un día, Orunmila los mandó a buscar para que cada uno expusiera sus razones, y les dijo: «Yo los quiero y me hacen falta». El ñame, con arrogancia, respondió: «Yo le sirvo a usted, a Obatalá y a todos los Santos; y este, ¿para qué sirve? Fíjese que Oshún una vez lo cogió y la manchó».
Orunmila, que ya sabía que aquello era mentira, le preguntó a la malanga: «¿Y tú, qué dices?». Y ella contestó: «Sí, fue verdad, pero yo no tengo la culpa».
4.La mujer despreciada por Orunmila
En este camino había una mujer que despreciaba a Orunmila y empezó a regar el rumor de que este andaba con la esposa de Olokun. Tantas fueron las habladurías que llegaron a oídos del propio Orunmila, quien enseguida se hizo Osode y se vio este Ifá, que le decía: «Tienes que hacer rogación y darle de comer a Eshu, al Gavilán y a los Mandaderos, para que no te perjudiques».
Olokun, al enterarse de lo que se decía de su mujer y de Orunmila, fue a casa de Olofin a quejarse. Olofin mandó entonces a buscar a Orunmila por conducto de su Mandadero, que salió llevando el mensaje sobre la cabeza. Pero al poco rato el Águila lo divisó, se le echó encima, le arrebató el mensaje y lo desbarató. Con el ruido que armó el Águila, Olokun se internó en el mar, y Orunmila quedó en su puesto.
NotaHay que hacer misa a un Awó, a un pariente o a un amigo.
5.El adulterio
Ebó1 gallo, 2 palomas, machete, cadena, flecha, jutía y pescado ahumado, maíz tostado, manteca de corojo, coco, velas, aguardiente, mucho dinero.
Había dos amigos que trabajaban juntos en el campo. Se llevaban bien, aunque cada uno vivía en su propia casa con su respectiva mujer. Uno de ellos no podía tener hijos, porque no engendraba; el otro sí podía engendrar, pero era su mujer la que no concebía.
Un día, la esposa del hombre estéril fue a ver a su marido al campo y allí conoció al amigo de este, del que se enamoró. Desde entonces empezó a frecuentar aquel lugar y, en una de esas visitas, tuvieron relaciones y ella quedó embarazada. Cuando el marido supo que su mujer estaba encinta, sabiendo que él no podía engendrar, la mató.
Aquella muerte estaba advertida por Orunmila, pues la mujer había ido a su casa y él le había dicho que tenía que hacer Ebó para librarse de la muerte; pero ella no hizo caso de la advertencia.
El esposo matador cayó preso. Un día, el amigo y querido de la difunta fue a visitarlo a la cárcel, y como el preso no sabía que su amigo había sido el amante de la que fue su mujer, lo trató de lo mejor y le confió que, al salir de la prisión, se pondría a vivir con una mujer llamada Malecka. El visitante se marchó sin hacer gesto alguno que delatara lo que sentía en ese momento.
Poco tiempo después, el preso salió de la cárcel y se dirigió a casa de su amigo, no en busca de él, sino de la mujer. El amigo, que conocía su propia falta, lo esperó, y cuando llegó se fajaron a machetazos. Lo mató, y mató también a su mujer por adúltera, yendo él mismo a parar a la prisión, donde murió víctima de los remordimientos y de trastornos estomacales.
NotaEste Ifá habla de adulterio y, a su vez, la persona puede caer presa para toda la vida.
6.Kusika, el ladrón que cambió de nombre
ANI KANJA-OLE-EJO, AJUMOJA OLE EJO, IJO TIA BAM OLE OLE A KARAWON, fueron los sacerdotes de Ifá que adivinaron para KUSIKA.
Kusika tenía la costumbre de salir a robar por las noches junto con sus compañeros. Ifá le advirtió que tanto él como sus amigos serían capturados muy pronto y que, para no caer presos, debían sacrificar todo aquello que tuvieran en su poder y que no les perteneciera, además de una chiva grande y 8000 caracoles.
Si escuchaban el consejo y hacían el sacrificio, todas las propiedades robadas que hubiera en la casa serían puestas afuera a medianoche. Ellos abandonarían sus malos actos, y Kusika, en lo adelante, sería llamado Kusimo.
7.El hombre que sobrevivió por su descendencia
Él, quien pertenece en casa es familiar, con criados. IWORI-AYUKA no duerme solo.
Nosotros tiramos tu KEKE en Ifá e impresionamos tu Abaja en Iwori: el vello púdico en tu vagina, nosotros usamos en la interpretación de Ifá el niño de OKERERE.
Yo digo: «Llegó a ser MORIADOGBE, un hombre que sobrevivió por su descendencia a IFE OWOYE».
«Tan pronto como el aceite de palma entra en contacto con la sal, ellos se unen y viceversa».
El verso continúa con la preparación de hojas de Ifá: «Yo debo de amar a la hija de ONIYEWE y preparar hojas de Ifá, moler juntos IYUN EPA, hojas de EWEREYEYE y la piel de OBI AJOOPA, y hacer una sopa con (EJA-ARO) aceite de palma (manteca de corojo) y los demás ingredientes, usando como atizador un tallado de plata para mover la sopa en el fuego; trazar el Odu IWORI BOSA en IYE-IROSU, rezar el encantamiento citado arriba y echarlo dentro de la sopa. Después, comer la sopa muy temprano en la mañana».
8.La curiosidad
En este camino, Ode vivía en el monte y se alimentaba de lo que cazaba. Un día vio un hermoso venado y quiso matarlo, pero no pudo, porque el animal no estaba a su alcance.
En otra ocasión volvió a ver al venado y preparó su arco para dispararle la flecha; pero el ruido que hizo al pisar en la manigua alertó al animal, que emprendió la fuga y se puso fuera de peligro.
Al poco rato, el venado, al no escuchar más el ruido, regresó de curioso a ver qué cosa lo había asustado. Se paró en firme y se puso a observar; y Ode, que estaba emboscado, le disparó la flecha y lo mató. Así fue como Ode pudo cazar la pieza tan codiciada.
NotaAquí la curiosidad le puede costar la vida.
Contenido educativo de la tradición de Ifá afrocubana, preparado y redactado por Ofún Oshé a partir de los tratados tradicionales del odu. Los rezos, súyeres, refranes y elementos rituales se conservan tal como los transmite la tradición. Iboru, Iboya, Iboshishé.