1.El autosuficiente
Cierta vez un hombre fue a registrarse con Orúnmila y en el registro le salió este Odu Ika Bara. Orúnmila le marcó ebó para que se librara de una cosa mala que ya le venía encima, pero aquel hombre no lo hizo: se creía suficiente para librarse solo del problema cuando este le llegara.
Cuando la guerra le cayó encima, a pesar de que tenía los ojos bien abiertos, y por mucho que corrió y por mucho que hizo, no pudo liberarse de la situación.
2.El pescador enamorado
Había un pescador que nunca se apartaba de la orilla del mar, porque no tenía dinero para comprarse un bote. Un día, mientras pescaba como de costumbre, vio a una mujer que necesitaba un pez para rogarse la cabeza, y se enamoró de ella de tal manera que, con tal de conseguirle ese pez, alquiló un bote y después tuvo que comprar uno, aunque solo le alcanzó para uno viejo.
Aquel bote se le rompió, así que tuvo que hacer ebó. Entonces se encontró con un rico que le prestó el dinero y pudo comprar el bote bueno con el que cogió el pez para su amada. Después de la rogación de la mujer se casaron y fueron felices, pues con el bote su economía se estabilizó.
3.El falso hechicero de las alas de cera
REZO: IKA BARA OMO BARA LOSODE ORUNMILA ADIFAFUN ORUNMILA ADIFAFUN OBATALA MOSHE NI YIYESE OFE ADIFAFUN OLOKUN EURE AIKODIE EYELE OWO TOKE ORUNMILA IBE OKU KORIE GUI LEBO AIKODIE OWO IKORODE WABARI BARA INTORI OMOLOGU OMONI IKARODE IRE ASHEGUN OTA ESHU ATI ORUNMILA.
Había un Obá llamado Ikarode que tenía un hijo, y ambos vivían a la orilla del mar. Al otro lado de aquella costa vivía otro Obá, llamado Omologú, que le tenía envidia a Ikorode.
Un día Omologú se le acercó y, sabiendo que aquel le temía, le dijo: «Tú me tienes miedo, porque sabes que yo soy brujo, y voy a quitarte las tierras que gobiernas». Pasaron los días y Omologú mandó un mensajero a las tierras de Ikorode con un ultimátum: que entregara sus tierras o de lo contrario lo ataría a él y a su hijo.
Ikorode recibió el mensaje lleno de miedo y fue a casa de Orúnmila. Este le hizo Osode, le vio este Ifá Ika Bara y le dijo que a ellos les venía encima una gran tragedia (Eyó). Ikorode se lo confirmó y le contó lo que pasaba con Omologú. Orúnmila le marcó el ebó, le especificó cómo debía distribuir los animales, le mandó a llevar el ebó a una loma (Omo Oke) y le ordenó decirle a Omologú que él no le tenía miedo, que no le entregaría sus tierras y que, si las quería, viniera a buscarlas. Ikorode no quería hacer tal cosa por miedo, pero al fin lo hizo por la confianza que le tenía a Orúnmila.
Cuando Omologú recibió el mensaje se sorprendió tanto que al momento preparó a su gente y les dijo: «Vayan ustedes por el mar, que yo iré por el aire libre». Como era mago, se preparó dos alas y se las pegó con cera, y luego les daba pólvora. Omologú se levantó en el aire a gran altura para que no se sintiera el ruido de las alas; pero Ikorode ya había hecho ebó y las demás obras. Olorun se dio cuenta enseguida de lo que estaba sucediendo, pues Eshu se lo había comunicado todo, y calentó de tal manera las alas de Omologú que la cera se derritió, y este cayó al mar y se ahogó. Su gente, al verse sin jefe, se desconcertó y se dispersó.
Cuando Ikorode supo lo ocurrido fue y se lo contó a Orúnmila, y este le ordenó que tomara posesión de las tierras de Omologú. Así lo hizo, puso a su hijo al frente de aquella población y de ese modo ganó la guerra.
Ebó1 gallo, 3 pollos, 2 palomas, 1 guineo chiquito, 2 muñecos uno hembra y otro macho, telas rituales de Osha, ropa sudada, 1 jícara grande, arena de mar, agua de mar, trampa, flecha, telas rituales de paraldo, hierbas rituales de paraldo, muchos palos, aguardiente, 3 velas, jutía y pescado ahumado, manteca de corojo, maíz tostado, miel de abejas y melado, carne de cerdo, mucho dinero.
Nota: Los muñecos se hacen con alas y se hacen de cera virgen, se colocan en la jícara grande con una piedra pequeña, a la que se le ponen los nombres de los enemigos antes de empezar el ebó. Se cogen las dos palomas y se le dan a Olokun y a la jícara con los muñecos, la piedra y el nombre de los enemigos, las cabezas de las palomas van dentro de la jícara y los cuerpos se entierran en un hueco.
Se le da un pollo a Eshu y al ebó con todos sus ingredientes, la cabeza del pollo va para el ebó y el cuerpo para la manigua cargado con jutía y pescado ahumado, maíz tostado, manteca de corojo y miel de abeja.
Un pollo para paraldo con sus telas y hierbas rituales, el otro pollo se le da a la sombra de la persona. El gallo se le da a Oke directamente después del ebó, la piedra chiquita, los muñecos, con las cabezas de las palomas van directo al mar.
Nota: Este Ifá señala guerras entre hermanos por una posesión donde hay envíos de hechicería. Omologú: brujo con cazuela de palo u Osanyin.
4.La guerra del Awó con el hijo de Ogún
Había un Awó llamado Yarodi que sostenía una guerra con un Omologú. Aquel le hacía y le mandaba muchas hechicerías y envíos de Espíritus Obsesores, pero como este Awó andaba bien con los Santos, sobre todo con Yemayá, se libraba de todo lo malo.
Un día Yarodi se hizo Osode y se vio este Odu Ika Bara. Ifá le ordenó hacerse ebó y ponerlo abierto en la orilla del mar, donde le diera bastante Sol. Así lo hizo.
Omologú, queriendo destruir al Awó Yarodi, le ordenó a sus seguidores que se pegaran una a una distintas plumas con cera, para poder cruzar sobre el mar; pero el Sol derritió la cera de las alas y todos cayeron al mar y se ahogaron.
Ebó1 gallo, cera, agua y arena de mar, trampa, ropa sudada, y que lo pusiera abierto en la orilla del mar donde le diera bastante Sol.