El cuerpo en el odu
La viruela y las enfermedades del riñón
En Oshe Bile nace la viruela y habla la infección renal, de modo que el tratado detiene su explicación en las dos dolencias.
La viruela
Se define como una enfermedad infecciosa caracterizada por fiebre elevada, manifestaciones generales graves y una erupción vésico-pustulosa que termina formando costras y deja cicatrices indelebles.
El periodo de incubación dura de diez a quince días. La invasión es rápida y se reconoce por escalofríos, cefalea, dolor lumbar muy intenso, raquialgia y fiebre muy alta, hasta 40 grados centígrados. A veces aparecen rashes prodrómicos en forma de eritemas difusos, escarlatiniformes, urticáricos, morbiliformes y otros, que desaparecen en horas o en uno o dos días.
Al tercer o cuarto día brota la erupción característica, que empieza en la frente, la cara, las manos y los miembros; en veinticuatro horas toda la superficie cutánea queda cubierta y la erupción sigue aumentando dos o tres días más hasta su pleno desarrollo. Las lesiones comienzan como máculas pequeñas que enseguida se papulizan y se cubren rápidamente de una vesícula de contenido claro y seroso. Hacia el tercer día de la erupción la mayoría de las vesículas se han vuelto pústulas llenas de un pus blanco amarillento, y hacia el séptimo u octavo día casi todas las lesiones son ya pustulosas; entonces los fenómenos generales mejoran y la fiebre cae a 38 grados C.
Después empieza el periodo de supuración: la fiebre vuelve a subir, las lesiones pustulosas se hacen globulosas, se rompen y se cubren de costra. El enfermo exhala un olor peculiar desagradable, los tegumentos se ven edematosos, la cara abotargada, los párpados cerrados, y hasta las membranas mucosas pueden participar del proceso. Las manifestaciones generales se agravan, el enfermo se vuelve delirante e inquieto, la cefalea es intensísima y los fenómenos de sepsis pueden determinar la muerte.
Al cabo de unos días o de una semana las lesiones empiezan a secarse, el pus disminuye, el prurito se hace bastante intenso, los síntomas generales mejoran, la fiebre cae y en dos o tres semanas la piel se limpia poco a poco al eliminarse las costras pardusca, debajo de las cuales quedan cicatrices permanentes, primero de color rozado y superficiales, más tarde blanquecinas. La enfermedad dura en total de cinco a seis semanas.
La viruela puede ser «Confluente», cuando las lesiones están muy agregadas; «Discreta», cuando los elementos aparecen diseminados; y «Coherente». Puede ser también «Hipertóxica», cuando las manifestaciones generales son tan graves que causan la muerte al brotar la erupción o aún antes de su brote; «Hemorrágica», cuando las pústulas se llenan de sangre y el pronóstico se agrava; y «Purpúrica», cuando desde el comienzo los rashes prodrómicos son de carácter petequial. Estas dos últimas variedades forman la llamada «Viruela negra», cuando la mortalidad es extrema en ciertas epidemias. La «Varioloide» es una forma clínica en la que falta el periodo de supuración, puede ser confluente o discreta y por lo general es benigna. El «Alastrim» es una forma atenuada en la que también falta el periodo de supuración y los fenómenos generales son ligeros: el enfermo puede tener una erupción abundante y seguir con sus quehaceres sin guardar cama.
Entre las complicaciones se cuentan abscesos, ectima, forúnculos, erisipela, oftalmias, otitis, neumonía, artritis, gangrena de la piel, septicemia, endocarditis y nefritis. En la mujer la viruela es particularmente grave, con una mortalidad del 60%.
El agente etiológico es un virus del grupo de los virus de la viruela del hombre y de los animales, resistente al medio exterior, que se conserva hasta unas cuantas semanas en las ropas manchadas; calentándolo hasta 60 grados centígrados se mata. Penetra por las vías respiratorias, se fija en las mucosas y de ahí pasa a la sangre, y la enfermedad se desarrolla tras un periodo de incubación de 10 a 15 días. Las personas que tuvieron contacto con el enfermo deben ser aisladas durante un plazo de 14 días. La vacuna se prepara contagiando terneras con una cepa de virus de vacunación; también se cultiva en embriones de pollo y en la cornea escarificada del conejo, y después de 48 horas se practica la enucleación ocular.
Enfermedades del riñón
Los riñones se sitúan a uno y otro lado del raquis, detrás del peritoneo, entre la duodécima vértebra dorsal y la tercera lumbar, y la duodécima costilla los divide en dos partes aproximadamente iguales. Distan de 4 a cm. de la columna vertebral y están rodeados por la cápsula adiposo renal; delante de ellos se encuentra el colon ascendente o descendente.
Como órgano excretor, la misión fisiológica del riñón es eliminar del cuerpo todas las sustancias «formadoras de orina», sobre todo agua, sales y los productos finales del metabolismo albuminoideo, diversos fermentos, coloide y ciertos pigmentos que dan color a la orina, cuidando de eliminar las valencias ácidas o alcalinas sobrantes y de mantener neutra la reacción iónica del organismo. Así conserva las concentraciones salinas y acuosa óptimas y es el órgano principal para regular la isotonia, la inoinia y la hizo hidria u homeostasia. Todas esas sustancias le llegan por medio de la sangre, con la única excepción del amoniaco, que en su mayor parte es del propio riñón. Su función esencial es mantener constante la composición físico-química del medio interno y protegerlo de un aumento nocivo de los cuerpos que produce el metabolismo intermediario; en el plasma normal hay una cantidad aproximadamente igual de elementos ácidos (aniones) y básicos (cationes).
Es uno de los órganos más ricos en vasos, dispone por ello de cantidades muy grandes de sangre y consume mucho oxígeno: en 24 horas circulan por él de 1000 a 1500 litros de sangre, la que necesita él y la que el cuerpo requiere para depurarse. Su actividad funcional se reduce a concentrar y diluir. Elimina ClNA, sodio, potasio, urea, ácido úrico, creatina, magnesio, calcio, cloruros, fosfatos, sulfatos, carbonatos y otros, en forma más concentrada que como estaban en la sangre. Mantiene la Izo hidria (Ph normal) entre las valencias ácidas y básicas y elimina ciertos productos de putrefacción intestinal como fenoles y ácidos oxiproteínicos.
Lesiones elementales o básicas de las Nefropatias más frecuentes:
- Glomerulitis Aguda Difusa. Aumento de los núcleos y leucocitos mononucleares del glomérulo (20-40 en vez de 4-5)
- Glomerulitis Aguda Focal. Necrosis de una parcela de las asas del ovillo glomerular y con gérmenes en su centro.
- Glomerulitis Subaguda difusa. Proliferación del epitelio capilar del ovillo glomerular que se adhiere a la cápsula y ahogan el glomérulo.
- Glomerulitis subcrónica difusa membranosa. Engrosamiento de la membrana basal.
- Glomerulitis crónica. Hialinosis del pelotón de las asas glomerulares que integran el corpúsculo de Malpighio. Riñón granuloso blanco retraído secundario.
- Glomerulitis membranosa parcelar del lupus. Engrosamiento parcelar de la membrana basal, que da a las asas capilares el aspecto de hilos de alambre retorcido.
- Glomerulitis membranosa difusa de la nefrosis lipoidea. Engrosamiento difuso de la membrana basal del glomérulo, con pérdidas de prolongaciones pódicas. Degeneración lipoidea de los túbulos (nefrosis lipoidea genuina)
- Nefritis intersticial aguda difusa. En la difteria, escarlatina y sepsis, infiltración no supurada de leucocitos mononucleares y células plasmáticas en el intersticio entre los túbulos y áreas periglomerulares, con edema y esclerosis.
- Nefritis intersticial aguda focal supurada. Leucocitos localizados en la superficie del riñón y pirámides, con distribución a veces radiada desde la pelvis (pielonefritis supurada)
- Pielonefritis crónica. Infiltración linfocitaria y plasmo celular del intersticio renal con glomérulos esclerosados.
- Nefrosis necrótica química. Por el sublimado, ácido oxálico y otros. Descamación del epitelio del túbulo contorneado, que se obtura y calcifica.
- Nefrosis necrótica anóxica o del shock. Glomérulos exangues, descamación del epitelio tubular proximal por necrosis del mismo, con esfasis y dilatación tubular distal por la hemoglobina que obstruye más abajo. Infiltración del intersticio.
- Nefroesclerosis arteriosclerótica. Oclusiones vasculares de las arterias gordas o arciformes, con infartos isquémicos y cicatrices cuneiformes de la superficie renal, tubos uriníficos atróficos.
- Nefroesclerosis arteriolar. Atrofia de la corteza renal con granulaciones finas rojas (riñón granuloso atrófico o retraido primario)
- Nefroesclerosis maligna o arteriolonecrótica. Riñones no pequeños, rosado pálidos con piqueteado hemorrágico. Necrosis de las tres capas de las arteriolas con laminación excéntrica en pieles de cebolla. Leucocitosis junto a las arteriolas necrosadas.
La hipertensión es un signo frecuente del fallo glomerular. En las nefropatias se altera la orina, aumenta la tensión arterial, se alteran el fondo de ojo, aparecen hipertrofia del corazón y edema, y hematuria, esto es, presencia de sangre en la orina. En la hipertrofia del corazón se afecta especialmente el ventrículo izquierdo, por el mayor trabajo que necesita realizar para vencer el aumento de la resistencia vascular provocado por las lesiones arterioscleróticas.
De las neoplasias del riñón tienen importancia clínica las malignas, como los tumores hipernefroides, casi todos en varones mayores de 50 años. Son tumores amarillentos, del tamaño de una manzana o mayores, localizados casi siempre en el polo superior, y provienen del epitelio tubular del riñón. Se caracterizan por hematuria intermitente, anárquica y caprichosa hasta en reposo, dolores y presencia de tumor palpable; en los niños suelen ser enormes. Los tumores del riñón derecho se palpan antes que los del izquierdo. Se acompañan de fiebre y aumento de la tensión arterial, así como de afección de otros órganos, por ejemplo el pulmón, con esputo sanguinolento. Hay que extirpar precozmente: un tercio de los enfermos dura 3 años. Entre los parásitos del riñón se cita el equinococo, que puede originar un tumor y debe extirparse; si el quiste supura se ocluyen las vías urinarias, y por la ruptura puede obtenerse la curación espontánea.
Las historias del signo
Patakíes del odu Oshe Bile
1.El Oráculo del Obi: Biawe y Adiatoto
Hubo un Awó llamado Biawe que tenía un hijo llamado Adiatoto, el menor de la casa, a quien le enseñó su único secreto: la manera de virar los cocos. En casa de Biawe vivían además otros muchachos, y todos se tenían como hermanos.
Otra versión de esta misma historia lo presenta como un Babalosha, y añade que Adiatoto tenía formalidad y ashé; que Biawe descubrió el Oráculo de Obi e inventó el registro con cuatro pedazos de Obi por revelación del Ángel de la Guarda; y que se dedicó a consultar cobrando $1.05, de los cuales los 5 centavos eran para Elegba, que lo había ayudado tanto en el descubrimiento como en el registro. Biawe consultaba sin enseñarle a nadie, hasta que se le indicó que debía enseñarle el Oráculo a su hijo con todos los secretos del Santo. Lo llamó y Adiatoto le dijo: «Amo mi Osha». Biawe le respondió: «Hijo mío, el Santo me habló para ti, me dijo que serás adivino». Y le fue pasando el secreto día por día en la consulta. Esa preferencia no les gustó a los otros muchachos que Biawe cuidaba como si fueran hijos suyos.
En cuanto Biawe murió, los que no eran sus hijos le robaron los documentos donde estaba explicado el secreto, y Adiatoto quedó pasando trabajos. En la otra versión, al hacerle Ituto, los medios hermanos no cumplieron la voluntad del difunto y se repartieron tierras, animales, casa, dinero y ropa, dejando en la pobreza al verdadero hijo.
La autoridad tuvo que intervenir para aclarar la verdad: el Gobierno se puso a averiguar quiénes eran los dueños y, como aparecieron muchos supuestos herederos y ninguno presentaba las pruebas que constaban en la escritura, lo hizo publicar por medio de sus voceros. La otra versión dice que fue el Obá de la ciudad quien se enteró, llamó a los que se nombraban hijos y les pidió pruebas, y que solamente Adiatoto pudo ofrecerlas.
Cuando Adiatoto supo lo que se buscaba, se presentó y le pidieron las pruebas. Como él era el único que las tenía, porque su padre se las había enseñado, dijo: «Esto es mío, iré a las murallas que dividen las estancias y desde allí tiraré los cocos. Si caen boca-arriba los cocos, esa es la prueba que mi padre me enseñó». Al tirarlos, todos correspondieron a Alafia. Entonces el Gobierno le hizo entrega de los terrenos que le estaban usurpando, fue reconocido como verdadero heredero, le devolvieron los bienes del padre y se dedicó para siempre a la consulta.
2.La historia de Oshe Bile
REZO: OSHE BILE ARA ONU ROY ADIFAFUN TINSHE OMO OKUN ADIO ADAWE BIWEGBON ORUN ADIATOTO ALAKENTU OTITO.
En la ciudad de Adio vivía un Awó llamado Biamegbon con su mujer Jaga, y tuvo varios hijos. Al primogénito le puso Adio Tootoo (El más viejo de Adio); al segundo, Adamegbon (El que rompe el coco); al tercero, Alakenta (El que lirilla más el coco); al cuarto, Alakesi (El que más duda crea en el coco). En su casa vivían además otros que decían ser hijos suyos, pero eran sólo hijos de crianza.
Este Awó había recibido el Ashé de Olordumare para ser el dueño de los secretos del coco y adivinar por ellos, y colocó bajo sus hijos el poder de los Odu para que le sirviera de adivinación. Reunió a cada uno por separado y le entregó un secreto del sistema.
Al primero, Adio Tootoo, le entregó el secreto del mayor del coco para su mando, que él llamó Paz y Felicidad, Alafia, al cual entregó el poder de Ejiogbe: al caer los cocos Amegbon funfun, afirmaban la respuesta. Al segundo le entregó el secreto de la muerte de Agbon, que él llamó Oyeku, el signo oscuro, al cual entregó el poder de Oyekun Meji: al caer los cocos Amegbon negro, negaban la respuesta. Al tercero le entregó el secreto de la justeza del coco, «El equilibrio que tiene Meyife, que al caer meji Amegbon blanco y meji Amegbon negro afirmaban justamente lo cierto en la meta con el poder de 6 Odu, Iwori, Odi, Iroso, Ojuani, Oshe, Ofun». Al cuarto le entregó el secreto de la vanidad del coco que engaña y por lo tanto salva y mata, que él llamó Itawa, y para saber si salva o mata hay que volver a preguntar si sale este signo; a éste le entregó el poder de 4 Odu, Ogunda, Osa, Otura, Irete.
El último secreto se lo reservó, porque vio que todos sus hijos carnales, menos Adio Tootoo, se marchaban al extranjero según aprendían el secreto que él les daba. Por eso se lo enseñó a Adio Tootoo junto con todos los emblemas. A ese último secreto lo tituló «el único que lo niega todo, Okana»: cuando salía este signo, meta Amegbon negro y uno Amegbon blanco negaban en su totalidad la pregunta.
Pasaron los años y sucedió que, estando Adio Tootoo de viaje en la cercana ciudad de Ekirun, su padre Biamegbon murió de repente. A falta de los hijos legítimos, los hijos de crianza comenzaron a reclamar la herencia, que estaba rodeada por una muralla que Biamegbon había levantado para defender sus propiedades de las incursiones de sus enemigos; al pie de esa muralla lo enterraron.
Adio Tootoo recibió la noticia de la muerte de su padre y de lo que estaba pasando, preparó sus cosas y salió para Adio. Al llegar le pidió al Obá que sirviera de juez en el pleito de la herencia, porque él tenía el secreto para demostrar que era el primogénito legal o legítimo de Biamegbon. El Obá de la corte citó a los litigantes junto a la muralla para repartir la herencia, y allí Adio Tootoo dijo: «En virtud de la muerte de mi padre, tengo el secreto para demostrar mi personalidad y que soy el legítimo heredero, ¿qué pruebas tenéis vosotros para demostrar vuestra legalidad?». Los supuestos hijos no pudieron demostrar nada con hechos que convencieran.
Entonces Adio Tootoo sacó 4 Amegbon de su apo y, dirigiéndose al pie de la muralla donde estaba la tumba de su padre, rogó y dijo: «Si de verdad tú eres Biamegbon que reposas ahí, respóndeme con el signo de la muerte que tú me enseñaste, los 4 negros». Tiró, y el asombro fue general al caer los cuatro Amegbon negros, afirmando su pregunta. Volvió a coger los 4 Amegbon, rogó otra vez y dijo: «¿Reconoces como hijos tuyos a éstos que dicen serlo? Si no los reconoces, respóndeme con el secreto que Ud. me enseñó, Okana, la negación rotunda». Tiró, y el asombro fue mayor al caer Okana, con lo que quedaban eliminados los supuestos hijos.
Recogió de nuevo los 4 Amegbon, rogó otra vez al muerto y dijo: «¿Ud. me reconoce como Adio Tootoo, su hijo amado? Si es así, respóndame con el signo de Alafia, que es emblema de mi personalidad». Tiró, y el murmullo fue general al caer los cuatro Amegbon blancos, demostrando que era verdad que él era Adio Tootoo. Después preguntó si era el legítimo dueño de la herencia de su padre a falta de sus hermanos, y pidió que, de ser cierto, le respondiera con el signo secreto de la Justeza, Mayife. Tiró, y salieron 2 prietos y 2 blancos, con lo que la herencia le fue entregada a Adio Tootoo el Rey con pleno derecho.
Por último, cogió los 4 Amegbon y preguntó si sus hermanos volverían algún día a reclamar su parte, pidiendo que le respondiera con firmeza; pero al tirar le salió Itawa. Volvió a preguntar y le volvió a salir Itawa, afirmando la posibilidad. Y así sucedió: al cabo de los años vinieron a reclamar su puesto, queriendo ser cada uno el mayor, pero el poder de Adio Tootoo quedó afirmado por Alafia, que es el mayor de todos.
EbóTierra de una muralla, coco, jutía, manteca de corojo, velas, gallo, 2 gallinas amarilla, mucho dinero.
3.El Obi vanidoso, maldecido por Olofin
Olofin creía que Obi era un personaje justo, sin orgullo ni vanidad. Por eso lo puso en alto, para que todos lo miraran y lo tuvieran en cuenta, y le puso su alma blanca por dentro, para señalar su limpieza de intenciones y de poderes.
Como Elegba siempre fue el verdadero mensajero de Olofin, éste lo puso al servicio de Obi. Así Elegba pudo conocer a todos los amigos de Obi, que eran limpios, ricos, educados, decentes, respetuosos, amables, finos y sabios, y pensó que Obi desconocía que en el mundo hay otras personas distintas a sus amigos, que también hay que contarlas y ayudarlas.
Un día Obi mandó a Elegba a citar a la gente para una fiesta. Elegba invitó a los pobres y sucios, a los jorobados, tuertos, gambaos, mancos, cojos, rengos, limosneros, ciegos, prostitutas, rufianes, chismosos, enfermos, borrachos y vagos. Cuando Obi vio su casa llena de aquella gente se molestó y se ofendió hasta la ira, y preguntó en alta voz quién los había invitado. Todos contestaron que Elegba. Entonces Obi despidió a Elegba.
Tiempo después Olofin llamó a Elegba y le dijo que quería mandarlo a casa de Obi. Elegba le respondió: «Baba, mándeme a donde Ud. quiera menos a casa de Obi». Olofin le preguntó qué le había pasado con Obi y Elegba le contó lo sucedido el día de la fiesta.
Olofin quiso comprobar lo que le decía el embustero de Elegba. Se disfrazó de limosnero, cambió la voz y se dirigió a casa de Obi. Cuando llegó y Obi vio a aquel viejo andrajoso en la puerta de su casa, le dijo: «¡Ud. no puede vestirse mejor antes de venir aquí! No ve que su traje puede manchar el mío». Y le dio la espalda al limosnero.
Cuando el andrajoso volvió a convertirse en Olofin inmaculado, Poderosa Ley Universal personificada, llamó a Obi con su verdadera voz, que fue reconocida enseguida. Obi se volvió, se humilló, se arrodilló y pidió: «¡Perdóname, Padre mío! ¡Ibauji Baba mi!». Entonces Olofin dijo: «Tú eres hombre, lo más limpio que yo he creado, por eso tu cuerpo y alma son blancos por fuera y por dentro. Pero ahora estás lleno de vanidad y por eso, maldiciéndote, te digo que mientras exista este mundo, tú serás blanco por dentro y negro por fuera, y andarás siempre rodando por el suelo. Y siempre andarás delante de Elegba y siempre dirás la verdad. Y prestarás servicios a todos cuando Elegba quiera y no te dejarás de ninguna cosa». Too Iban Eshu.
NotaEl rengo finge enfermedades.
4.El Obi sirve para representar a Elegba
Cierta vez, el Príncipe Elegba, hijo de Okuboro y de Añawi, iba con un saquito y se detuvo en una encrucijada de cuatro caminos. Allí titubeó, retrocedió 3 pasos, 3 veces, y después continuó sin vacilar hasta donde había una luz que, dividiéndose en dos, brillaba en el suelo entre la hierba como dos pupilas penetrantes que lo miraban. Elegba se inclinó sobre aquel brillo misterioso, lleno de temor y respeto, recogió un coco seco, lo llevó al Palacio de su padre Okuboro y le contó lo sucedido.
Como Elegba era tan embustero, tan travieso y tan bromista, no fue criado por sus padres. El coco quedó abandonado detrás de la puerta.
Unos días después hubo una fiesta en el Palacio y el coco volvió a brillar con luz clara y resplandeciente. Todos se aterraron. Pasaron los días y murió el Príncipe, y el Obi volvió a brillar durante la ceremonia de los funerales. Enterraron al Príncipe y sobrevino una etapa de miseria y calamidad sin límites. Los adivinos de Palacio se reunieron y dedujeron que la desgracia del pueblo venía del abandono en que, por temor, se había dejado al prodigioso Obi que el Príncipe había puesto detrás de la puerta del Palacio.
Cuando fueron a rendirle homenaje al Obi, éste estaba podrido, lo que motivó otra Asamblea de Olúos, en la que se concluyó que el Obi puede usarse para consagrar a Elegba, pero que, como se pudre, había que asentarlo en piedra. También reconocieron al ñame (Ishu) para representar al Príncipe. Por eso se le ofrendan coco y ñame a Elegba.
5.Shango hizo su Elegba
Shango estaba atravesando una situación dura y por eso fue a casa de Orunmila, quien mandó que el Babalawo le diera los guerreros.
Pero el Awó le cogió el dinero y no le entregó nada: lo engañó dándole plazos tras plazos, hasta que Shango se cansó. Un día vigiló al Awó y, cogiendo a uno de sus hijos, se lo escachó y de él hizo un Elegba. La persona está vigilada.
6.Ogun y el uso de las armas
Ogun, por causa de mujeres, tuvo que enfrentarse a los arayé y acabó con ellos con sus instrumentos cortantes.
NotaOGUN toca a la persona de todas formas (operación). OGUN tiene un rezo distinto de OSHE BILE.
7.El pacto entre el coco y Oshe Bile
Cierta vez, Olofin, Oduduwa y Orunmila bajaron a la Tierra para ver cómo andaban las cosas en este mundo. Después de mucho andar vieron una choza y llegaron a pedir agua. Tocaron a la puerta y les abrió el morador, que no era otro que Oshe Bile, a quien le pidieron agua.
El hombre les trajo el agua en una jícara. En otra versión de este mismo camino el orden de los caminantes se da como Orunmila, Oduduwa y Olofin, el agua se sirve en la igba y era la única que el hombre tenía; al ver lo ocurrido, el hombre exclamó: «¡Virtud! Uds. me pidieron agua y me volvieron a llenar la igba otra vez».
El último en tomar fue Olofin, quien por medio de sus poderes devolvió la jícara llena de agua otra vez. Entonces Olofin le dijo: «¿Ud. quiere que le conceda un poder?». En ese momento intervino Orunmila y dijo que, para tener ese poder, tenía que asociarse a otra persona. Olofin preguntó: «¿Cuál es tu deseo?». Y Oshe Bile contestó: «Yo quiero tener el poder de comunicarme con Ud. y lo que le pida se conceda». En la otra versión es Oduduwa quien ofrece el poder, Orunmila quien advierte que para eso tenía que asociarse a otra persona y Olofin quien pregunta el deseo, y el hombre pide poder comunicarse con ellos y que le concedan siempre lo que pida, cuando tenga la razón. «Too Iban Eshu», contestó Olofin. Concedido el deseo, los tres caminantes se marcharon.
Siguieron caminando y se encontraron con el coco. Olofin le preguntó qué le sucedía y el coco respondió: «Que nadie se ocupa de mí, quiero ser útil». Orunmila le dijo: «Pero te hace falta algo». En la otra versión, Orunmila precisa que le hace falta unirse con alguien, y que ese alguien es Biawe Awó Oshe Bile. Y Olofin le dijo: «Too Iban Eshu», así se comunicarán conmigo, y se fueron.
Al poco tiempo volvieron a bajar para ver cómo seguían las cosas. Fueron a la choza, a ver si Oshe Bile seguía sin hacer nada, y después fueron a ver al coco, que seguía orgulloso, pero triste y sin hacer nada.
Pasó el tiempo y el coco se decidió a ir a ver a Orunmila, y le dijo: «Olofin me dio un poder, pero no lo veo». Orunmila le volvió a decir: «Es que te falta algo». El coco le respondió: «¿Cómo es que tú vas a saber más que Olofin?», y se fue molesto. Pasado un tiempo, el coco volvió donde estaba Orunmila y le dijo: «Orunmila, Olofin me ha engañado, pues sigo igual que antes». Orunmila le respondió: «Olofin no te ha engañado, es que en realidad te falta algo». El coco le preguntó qué era lo que le hacía falta, y Orunmila le contestó que precisamente por ahí debía haber empezado, y le indicó: vete por ese camino y al final encontrarás una choza, toca la puerta y asóciate al dueño, para que pueda llegar a este mundo lo que Olofin te concedió.
El coco partió para la choza, tocó la puerta y le preguntaron quién era. «Es coco». «¡Entre!», le contestó el morador. «¿Qué es lo que desea?», preguntó Oshe Bile. El coco le respondió: «Orunmila me mandó a que me asociara con Ud. y vengo a buscarlo porque nos están esperando en la tierra de Ifá para que Ud. venga conmigo». Oshe Bile le respondió: «Yo no puedo caminar, pero si tú me llevas cargado, yo voy contigo». Entonces el coco se lo echó encima y partió con él.
Cuando llegaron había una gran epidemia. El coco empezó a adivinar y, mientras el coco hablaba o explicaba cómo curar las enfermedades, Oshe Bile hablaba con el Cielo y Olofin lo escuchaba. Así fue como el pueblo se salvó.
En agradecimiento le hicieron una gran fiesta al coco, donde comió y bebió sin ocuparse del hombre que había dejado tirado en el suelo. Después el coco se fue para otra tierra, donde Ogun gobernaba y sostenía una gran guerra con sus enemigos. Al llegar, Ogun le preguntó si ganaría la batalla, y el coco le respondió que podía ir confiado y sin problemas, que la victoria sería suya. Ogun fue a la guerra confiado en la palabra del coco y perdió la batalla. Al regresar, lo primero que hizo fue ir a buscar al coco, y lo apaleó de tal manera que casi lo destroza.
Fue en ese momento cuando el coco se acordó de Oshe Bile y viró a buscarlo. Cuando lo encontró le dijo: «Perdóname el olvido, pero es que te quedaste atrás». Oshe Bile le respondió: «Mientras tú te divertías y te llenabas, yo estaba pasando hambre». El coco volvió a pedir perdón y Oshe Bile le dijo: «Vamos a hacer un pacto. Antes de tú hablar, tienes que contar conmigo, para que lo que hables se vea y así no me olvides más». El coco le respondió: «Acepto, así será hasta el final del mundo».
NotaMojarse la vista al ver este Ifá y se echa agua en el Ebó. Aquí habla el sillón de ruedas por invalidez.
8.Orunmila sube al Cielo
Orunmila subió al Cielo por una cadena a buscar suerte y Olofin se lo dio todo. Por eso se le pone cadena a Orunmila dentro de la sopera.
NotaLa hierba de este signo, que es la Hiedra, hace lo mismo.
9.Hablan los ojos, la nariz y la cabeza del coco
Oshe Bile tenía la potestad de ligar las cosas. Era un personaje muy serio y era el que hacía los perfumes.
Oba, que vivía con Shango y que a su vez estaba disgustado con ella, decidió ir a ver a Oshe Bile para que le diera un perfume que contentara a Shango. Él se lo dio. Oba le preguntó si estaba seguro de que ése era el perfume y Oshe Bile le dijo que ése mismo era. Ella comentó que aquel perfume estaba raro, pero él insistió en que era bueno. Cuando se lo dio a Shango, éste le contestó en mala forma, le dijo que eso no servía y la puso nueva.
Oba fue otra vez donde Oshe Bile y le contó cómo la había tratado Shango por la mala calidad del perfume, insultándola. Él le dio otro todavía más malo, ella se lo llevó a Shango y éste le dijo que ese perfume era peor que el otro, que ella no servía para nada, ni para comprar perfumes, y la volvió a insultar.
Ella volvió donde estaba Oshe Bile y le contó lo sucedido. Él ligó los dos perfumes y ella se lo llevó. Shango, al olerlo, dijo: «Este sí está bueno, me gusta». Y volvieron a hacer las paces.
Pasado el tiempo se le acabó el perfume a Shango y mandó de nuevo a Oba a que le trajera más. Al ir donde estaba Oshe Bile, él le dio otra cosa, pues no se acordaba de la liga que había hecho. Al llegar donde Shango, éste la insultó de nuevo y la botó de la casa. Ella, llorando, fue donde estaba Olofin a darle las quejas, y éste mandó a buscar a Oshe Bile y le dijo: «¡Mira lo que has hecho, por no darle el perfume que anteriormente habías preparado!». Él le explicó que no lo había hecho con malas intenciones, que no se acordaba de lo que había preparado. Y Olofin le dijo: «Porque nunca pones cuidado, has perdido tu potestad. Y, para que no te quedes en el aire, ve a buscar a Obi, arrímate a él para que te dé prestigio y tú le des el poder, ya que nada más servirás para eso». Too Iban Eshu.
10.La paloma torcaz siempre saca
REZO: AUCO AUCO ESHU, SHANGO Y ORULA, OROBORO NOFO ADIFAFUN SARABOLA MIMEREGUN.
La paloma torcaz siempre saca. Una vez se echó en la barbacoa donde estaba el maíz, y el dueño del maíz, al día siguiente de haberse echado la paloma, mandó que limpiaran la barbacoa.
La paloma fue a casa de Olofin y le contó su situación, y él le preguntó si había oído decir al dueño «Si Dios quiere». Ella aseguró que tal cosa no se había dicho. Olofin le dijo que no se moviera de allí en varios días. Pocos días después, el dueño del maíz y de la barbacoa mandó a decir que limpiaran la barbacoa, y los mozos del lugar de trabajo dijeron: «¡Si Dios quiere, se limpiará mañana!». Pero la paloma ya había sacado durante los días en que tardaron en limpiar la barbacoa por orden del dueño, que no había sido obediente. Entonces la paloma torcaz se mudó con sus hijos y le dio cuenta a Olofin de lo sucedido.
EbóAjí picante,
11.La habilidad de Oshe Bile
Había un Rey que tenía tres hijos, los cuales estaban recorriendo el mundo, y en ese intervalo de tiempo la muerte sorprendió al Rey. Como los hijos del Rey muerto andaban lejos de su tierra, los mandaron a buscar para que suplieran a su padre.
Mientras llegaban los hijos del Rey, los enemigos se apoderaron del Reino. Los dos mayores se pusieron en camino para ocupar sus puestos, pero cuando llegaron a su tierra fueron detenidos por orden de los que se habían apoderado del Reino, que mandaron a meterlos en un pozo donde había animales feroces para que fueran devorados.
El hermano más chico, que había salido de su tierra con sus hermanos mayores, no regresó con ellos por estar junto a Orunmila, que le mandó que hiciera un Ebó antes de regresar a su país. Habiéndolo hecho, se puso en camino de su tierra y, cuando llegó, fue coronado.
12.La furnia y los tres hermanos
Eran tres hermanos que se embullaron para ir a cazar al campo y coger frutas. Al pasar por una furnia, los dos hermanos mayores tiraron al más chico.
Éste cayó en el fango y se enterró hasta las rodillas. Al salir vio una cosa que relumbraba, metió la mano y se llenó los bolsillos. Después subió a gatas, sin que le pasara nada.
Mientras tanto, la madre se les presentó a los dos mayores, que ya habían regresado, y les preguntó por el más chico; ellos contestaron que no sabían nada de él. En eso se presentó el más chico y dijo que Olofin lo había mandado para volver rico, y todos se quedaron azorados. Cuando lo vieron, agacharon la cabeza; donde le dio de comer a Shango y un Baatá, además.
NotaEste Ifá habla de tres lomas especiales donde se hace ELEGBA y de tres Oshas que hay que cumplir con ellos; de un viejo que quiere buscar una cosa y que nunca pudo llegar. NOTA: Ifá de asfixia.
13.Elegba salvó a Baba Doma de los enemigos
REZO: BABA DOMA OBA NI ILU OMA BOGBO ALEYO LETI UNSO BABA DOMA BABA DOGUN ATI BABA DOTA INTORI EYO NI BABA DOMA UNLONI ILU OSHUN ATI BOGBO OMODE LOWO BABA DOMA UMBO WA LODO ELEGBA.
En este camino, el Obá de la Tierra, Baba Dogun, y el Obá de la Resistencia, Baba Dota, le cogieron envidia al Obá de la Inteligencia, Baba Doma.
Baba Doma era un Rey en la tierra de la Inteligencia y por ese motivo la gente de aquel lugar siempre buscaba sus consejos y su sabiduría. Baba Dogun y Baba Dota, que también vivían allí, por envidia y por estimar que a ellos no se les consideraba ni se les llamaba, se plantearon hacerle la guerra para desplazar a Baba Doma de aquel territorio.
Como Baba Doma tenía sabiduría e inteligencia por la virtud que Dios le había dado, previó lo que venía y se marchó de aquel lugar para evitar un problema mayor.
Un día llegó a donde vivía Oshun. Ella, al verlo preocupado y un poco triste, le preguntó qué le pasaba. Baba Doma le contó la historia y Oshun le planteó por qué no empleaba su inteligencia y el poder del saber para resolver ese problema. Guiado por el consejo de Oshun, Baba Doma consultó a Ifá e hizo el Ebó indicado, ya que era Awó. Oshun lo tuvo en su casa durante tres días.
Pasado esto, Oshun dijo: «Vamos a una tierra donde hay mucha gente». Pero no estuvo mucho tiempo allí, porque también en ese lugar era buscado por los personajes que ya conocemos, aunque no fue encontrado por sus enemigos, porque había mucha gente y además por la acción del Ebó que había hecho, todo lo cual produjo una gran confusión entre ellos.
Baba Doma fue a parar a la tierra de los muchachos y de Elegba. Allí pudo vivir definitivamente a salvo, porque los muchachos, junto con Elegba, fueron los que cercaron y cerraron las puertas a los enemigos, salvando así a Baba Doma.
Ebógallo, gallina, 3 pollones (INTORI IBEJI), muchas piedras, tierra de monte, herramientas de OGUN, tela de colores, tierra del río, jutía y un pescado ahumado, manteca de corojo y cacao, aguardiente, cascarilla, maíz tostado, 3 muñeco hombres, mucho dinero.
14.El jabón prieto de Oshe Bile
Oshe Bile se miró y esto fue lo que habló Ifá:
Ifá dijo: Se ha convertido en ALAJUBARAKA
Yo dije: Se ha convertido en ALAJUBARAKA
Si usamos JUBARAKA, deja que sea JUBARAKA
JUBARAKA parió a OLOTOORO, OLOTEERE y ONAWOFUNMIRIN
ONAWOFUNMIRIN parió a AJE
AJE parió seres humanos
AJE estuvo listo y partió mar afuera
Los seres humanos también estaban listos y fueron a Irada
OSHE BILE ordena:
¡OSE, corre rápidamente al mar Dios (AJE), para que me traiga dinero
¡IRETE (pies dobles, Jimaguas), corre rápidamente a IRADA, para que me traiga gente!
¡AJE, no dejes que mi buena suerte demore en llegarme!
¡EJIRIN (los pies dobles que corren), no dejes que mi buena suerte se pierda lejos antes de venir a mí!
Y añade Ifá: «Si barremos la casa y el sendero; la basura se recoge para el basurero (para lograr lo que quiere, tiene que apartar la suciedad de su vida, casa y camino, andar limpio, inmaculado, buscar nuevas gentes con rangos diferentes)».
Obra del caminoPara esto haga o prepare el jabón de baño siguiente: Machacar APE y hojas de EJIRIN, tierra de un basurero y jabón prieto comprado por 1200 cauries. Marcar el Odu OSE IRETE (OSHE BILE) en la pared. Marcar las aristas de OSE (OSHE) con cascarilla y osun naború (rojo) para marcar IRETE. Prepare los polvos por separado y dele 1 paloma a OSHE y otra a IRETE. Machaque el jabón y dele sangre junto con las hojas anteriores. Pegar el jabón sobre la señal del Odu realizada en la pared. Use el jabón preferentemente para bañarse.
NotasNOTA: Al marcar OSHE BILE en la pared, está buscando la altura que necesita OSHE BILE. Compare la Ensalada del Obispo o Hiedra al subir las paredes buscando el Cielo y la obra en este signo.
Observaciones: El cliente deberá proceder rápidamente con nuevos clientes y nuevas relaciones, expulsar lo que no sirve de su casa (Aleyos u otros)
Recordar que en este Odu actúa mucho en beneficio la influencia de OLOFIN.
NOTA: ALAJUBARAKA: Es el MANTO (DIOS) que reúne mucha gente para leer o predecir lo malo a través de algo (coco)
15.El respeto a la palabra del gallo
El gallo fue donde estaba Orunmila para que respetaran su palabra, e Ifá habló así:
Cuando dimos la Palma y la cuerda para treparla, la Palma se mantiene sobre sí misma.
Debes sacrificar para que tus colegas aceptaren cualquier cosa que les dijeras.
El gallo sacrificó. Quedó así destinado que cualquier cosa que diga el gallo, sus colegas la aceptarán.
SacrificioUna paloma, 2000 cauries y el encantamiento siguiente: ASE WAA NITI AIRA (Estoy pidiendo poderes pertenecientes al trueno)
NotaEl Odu habla de una buena fortuna por dinero, respeto e influencia.
16.Su orden funda un pueblo
Olofin adivinó que Ose Bi Irete, es decir, que Ose parió a Irete. Se le pidió sacrificar y él escuchó y sacrificó. Entonces se ordenó que su palabra de mando fundara un pueblo.
SacrificioSe le pidió sacrificar un carnero padre y 2000 cauries.
NotaEl carnero padre representa el poder y su manutención en el mismo. Aquí actúa mucho la buena influencia de OLOFIN.
Contenido educativo de la tradición de Ifá afrocubana, preparado y redactado por Ofún Oshé a partir de los tratados tradicionales del odu. Los rezos, súyeres, refranes y elementos rituales se conservan tal como los transmite la tradición. Iboru, Iboya, Iboshishé.